Por HERMANN TERTSCH
El País, Budapest,
27.03.90
UNA NUEVA EUROPA
Un pasado limpio, principal activo del líder del Foro
Democrático húngaro
Jozsef Antall es, con seguridad, el político más profesional
de los que han concurrido desde la oposición en estas primeras elecciones
libres en Hungría. El presidente del Foro Democrático húngaro nació hace 58
años en Budapest, en el seno de una familia que explica la experimentada
gestión política de que ha hecho gala, tanto en el Foro Democrático como en la
mesa redonda que abrió las puertas a los comicios.
El padre de Antall, también llamado Jozsef, fue un destacado
dirigente del Partido de los Pequeños Propietarios, comisario para refugiados
durante la Segunda Guerra Mundial y ministro de reconstrucción en la breve fase
democrática previa a la imposición del régimen estalinista. El que casi con
toda seguridad será el próximo primer ministro de Hungría, es profesor de
historia y dirige el Museo Semmelweis y los archivos y bibliotecas de Historia
de la Medicina.
En 1956 perdió su empleo por su participación en el
levantamiento popular aplastado en noviembre de aquel año con la sangrienta
intervención de los carros de combate de la Unión Soviética. Antall cuenta, por
tanto, con las credenciales imprescindibles para ser aceptado como jefe de
Gobierno en la nueva Hungría, que son aquellas que le aportan el tener un
pasado político exento de toda colaboración con el régimen comunista que ha
fenecido.
Contactos en Occidente
El que se presume nuevo primer ministro tiene buenos
contactos en Occidente, especialmente en Londres y Washington, y una notable
formación intelectual.
Entre los defectos que adversarios y seguidores ven en él,
resulta el más evidente una actitud muy distante y fría que muchos consideran
arrogancia.
Sin embargo, Antall posee un extremado sentido de poder y
una gran lucidez política.
Es un gran calculador, que se ha presentado siempre como el
gran factor de moderación frente a determinados líderes de su propio partido
que tienen una propensión hacia el populismo y a un nacionalismo con ribetes de
innegable xenofobia.
Gracias a su prestigio familiar en la comunidad judía
internacional, lo que se debe realmente a la gran labor de rescate de judíos
que realizó su padre durante la Il Guerra Mundial, Antall ha sido capaz de paliar el catastrófico efecto que
tuvieron declaraciones antisemitas más o menos abiertas de líderes del Foro,
como las que pronunció el escritor Istvan Csurka.
No hay comentarios:
Publicar un comentario