Por HERMANN
TERTSCH / AFP
El País, Santander /
Moscú, 19.07.89
CAMBIO Y AGITACIÓN EN EL ESTE
El presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, anunció ayer que
se destinarán 10.000 millones de rublos (1,92 billones de pesetas) a la
importación de productos de primera necesidad. Gorbachov no hizo mención del
tiempo que cubrirá esa suma ni de como se financiará. El anuncio fue hecho
durante una reunión con los principales dirigentes regionales del partido
comunista soviético en la que les hizo un severo llamamiento al orden y les
recordó el rol "vanguardista del partido". Gorbachov criticó
igualmente a los sindicatos a los que responsabilizó de la conflictividad
laboral que atraviesa la URSS. "Los sindicatos se reestructuran
lentamente. Están aún lejos de cumplir su función de expresión y de defensa de
los intereses de los trabajadores y ello contribuye a que no se resuelvan los
problemas", afirmó.
Por otra parte, el director de la revista Glasnost, de
Moscú, Sergei Grigoriants, se declaró ayer en Santander muy pesimista respecto
a la situación en la URSS y las intenciones políticas reales de Gorbachov, a
quien acusó de paralizar el proceso de liberalización e implantar en la
práctica la ley marcial en toda la URSS. "Ahora es el pueblo ruso el que
se rebela. Gorbachov paralizó la perestroika hace un año, no puede
alimentar a la población, la corrupción es general, el proceso de deterioro se
acelera", dijo.
Grigoriants, que asistió al seminario "Europa Central,
Nuevas Perspectivas" en la Universidad Internacional Menéndez
Pelayo, declaró a EL PAÍS que las huelgas en Siberia cambian dramáticamente la
situación en la URSS. "Ahora ya no es un pueblo como el armenio o el
georgiano a los que se puede acusar de nacionalismo, que están lejos de la
parte europea y por tanto es difícil que se conozca el alcance de la represión.
Ahora son los rusos los que protestan por la catastrófica situación",
aseguró.
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