Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Vilna
El País Sábado,
09.02.91
Los lituanos están convocados hoy a las urnas para expresar
su apoyo a "una Lituania independiente y democrática" y al proyecto
separatista de las autoridades de la república, mientras el ejército y las
fuerzas comunistas prosoviéticas refuerzan sus intentos por hacer fracasar la
consulta y acabar con el Parlamento y el Gobierno de Vitautas Landsbergis.
El secretario del Partido Comunista Lituano, Josas
Yermalavicius, pidió ayer que Moscú tome "las necesarias medidas"
para disolver el Parlamento, derribar el Gobierno del presidente Vitautas
Landsbergis e instaurar un comité que gobierne la república bajo mando directo
del presidente soviético. En una conversación con EL PAÍS, Yermalavicius
calificó de "criminal" la política de las autoridades lituanas y se
declaró convencido de que la única salida de la crisis debe basarse en la
liquidación política de las autoridades electas en marzo de 1990, a las que
considera "únicos responsables" de las víctimas que se produjeron el
día 13 de diciembre, cuando el ejército soviético asaltó edificios oficiales en
Vilna. "Vivimos sin ley en Lituania y hay que restablecer la legalidad y
legitimidad soviética".
Sin pronóstico
Nadie se atrevía ayer en la capital lituana, Vilna, a hacer
previsiones sobre las medidas que podría adoptar hoy el ejército soviético.
Desde hace dos días las fuerzas militares intentan ya abiertamente disuadir a
los ciudadanos de participar en esta consulta que el presidente soviético,
Mijail Gorbachov, calificó de nula e ilegal. Helicópteros militares lanzaron
el jueves millares de panfletos sobre la ciudad lituana de Kaunas llamando a la
abstención.
Las autoridades lituanas recibieron finalmente ayer
confirmación oficial de que el ejército comenzará mañana unas maniobras
militares en el territorio de las tres repúblicas bálticas. Nadie considera en
Lituania que el comienzo de las maniobras -horas después de concluir hoy a las
ocho de la tarde la consulta-, sea mera coincidencia. "Puede que controles
policiales en calles y carreteras disuadan a algunos de participar en la
consulta, pero estamos convencidos de que pese a ello habrá una gran participación",
ha declarado el presidente lituano, Landsbergis, que, desde que se abrió la crisis vive en la sede del Parlamento fortificada con barricadas y trincheras
de sacos de arena y fuertemente vigilada por milicias y voluntarios armados.
Landsbergis condenó la "masiva interferencia" del ejército rojo,
parte de la cual considera las anunciadas maniobras militares en la región.
El comunista ortodoxo y unitarista soviético Yermialavicius
defendió la existencia del fantasmagórico Consejo de Salvación Nacional (CSN),
que intentó hacerse con el poder tras la operación militar del 13 de enero en
lo que cada vez más claramente se revela como un golpe de Estado, frustrado al
serle retirado al consejo el apoyo del Kremlin. "El CSN es un órgano
revolucionario que debe estar alerta, ya que las autoridades nos llevan hacia
la guerra civil, señaló, y criticó "errores" de Moscú como permitir
la creación por parte del Gobierno democrático de Landsbergis de organizaciones
armadas.
En la consulta de hoy podrán participar todos los ciudadanos
que tengan nacionalidad lituana o derecho a la misma, que son todos los
residentes en la república de acuerdo con el censo elaborado para las
elecciones de marzo de 1990. Los iniciales intentos de recortar el derecho a la
ciudadanía a inmigrantes de primera o segunda generación, en su mayoría rusos,
fueron abandonados, ya que se habían convertido en un argumento de peso para
los comunistas prosoviéticos que acusan a las autoridades democráticas de
discriminaciones nacionalistas y racistas.
El Gobierno de Vitautas Landsbergis se declara convencido de
que gran parte de la minoría rusa, sobre todo sus sectores más educados, así
como la práctica totalidad de la minoría polaca, votarán afirmativamente, ya
que la repulsa hacia la sangrienta intervención militar del 13 de enero ha
disuelto los frentes étnicos que los comunistas y la radicalidad de algunas
medidas iniciales del Gobierno de Landsbergis habían creado. No obstante, es
probable que en localidades con gran concentración de rusos la participación
sea notablemente más baja que en la media de la república.
Unos 2.7 millones de lituanos tendrán la oportunidad de
responder con un "Sí" o "No" a la pregunta "¿Quiere
usted que Lituania sea una república independiente y democrática?".
No hay comentarios:
Publicar un comentario