miércoles, 12 de febrero de 2014

LOS SOCIALISTAS AUSTRIACOS SE ENCAMINAN HACIA UN PACTO CON LOS LIBERALES PARA PODER GOBERNAR

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 27.04.83


Tras la designación, por parte del Partido Socialista austríaco (SPOE), de Fred Sinowatz, hasta ahora vicecanciller y ministro de Educación, como sustituto de Bruno Kreisky en la candidatura a la cancillería, continúan las negociaciones entre los tres partidos parlamentarios para buscar una mayoría de gobierno.

El presidente de la República, Rudolf Kirchschlaeger, aceptó ayer la dimisión del hasta ahora canciller, Bruno Kreisky, y de su Gobierno en pleno. El Gabinete dimisionario continuará en sus funciones hasta la constitución del nuevo Parlamento, que deberá tener lugar antes del 24 de mayo. El Gobierno de Kreisky celebró ayer su último Consejo de Ministros antes de ser recibido por el jefe del Estado. En la charla posterior con los periodistas, que Kreisky ha institucionalizado en sus 13 años de gobierno, el canciller saliente excluyó prácticamente la posibilidad de que el partido socialista forme un Gobierno minoritario.

Se perfila así como coalición más probable el pacto entre socialistas y liberales del FPOE. El canciller reafirmó que asumía personalmente toda la responsabilidad de la derrota de su partido al no alcanzar la mayoría absoluta. Respecto a las causas del resbalón, que muchos observadores ven en su política económica y en su insistencia en construir un complejo internacional en Viena, que cuenta con la oposición de gran parte de la población, Kreisky manifestó que seguía convencido de que sus medidas habían sido adecuadas y necesarias.

En cuanto al paquete fiscal de Mallorca, como se ha dado en llamar en Austria al paquete de nuevos impuestos elaborado por Kreisky durante sus últimas vacaciones invernales en su casa en la isla balear, el anciano canciller ratificó que había sido un proyecto suyo, presentado a los gremios del partido, y, por tanto, una iniciativa personal cuya responsabilidad recae únicamente sobre él. Añadió que, evidentemente, se había equivocado al pensar que los austriacos comprenderían la necesidad de sacrificios para mantener el nivel de vida de la población y luchar contra el paro.

Preguntado si iba a echar de menos algo en particular de las tareas de gobierno, Kreisky dijo que, "mirándolo bien, absolutamente nada". El canciller acusó a gran parte de la Prensa austriaca de haber colaborado para derribar al Gobierno, y, en un clásico alarde de ironía, declaró que el gran drama periodístico está "en que los editores son muy avaros, no aumentan las plantillas de las redacciones y obligan a los periodistas a tratar todo tipo de temas. No es, por tanto, de extrañar que los periodistas escriban sobre cuestiones que no conocen". El canciller no excluyó la posibilidad de que se llegue a la formación de un Gobierno de conservadores y liberales. En este sentido, las Juventudes Socialistas recomendaron públicamente al partido el paso a la oposición, "ya que el SPOE no debe hacerse responsable en un Gobierno de coalición de medidas antiobreras y antipopulares". 

UN POLÍTICO QUE COMPAGINÓ EL REALISMO Y LA UTOPÍA

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 26.04.83


"Extraigo las consecuencias de la derrota personal que supone para mí el no haber alcanzado la mayoría absoluta y dimito como canciller federal". Estas palabras, pronunciadas por Bruno Kreisky en la noche del pasado domingo, cuando ya se sabía con certeza que su partido había perdido la mayoría absoluta en las elecciones generales austriacas, pone el punto final a la larga carrera de un político brillante, gobernante mucho tiempo indiscutido y personalidad que ha marcado profundamente, no sólo la historia austriaca de la posguerra, sino también la escena política internacional. Esta carrera comenzó en el año 1926, cuando el joven de 15 años Bruno Kreisky, hijo de una familia judía burguesa, ingresaba en las Juventudes Socialistas Obreras en su ciudad natal, Viena. Ocho años más tarde, siendo estudiante de Derecho y dirigente de la agrupación socialista de la universidad, su partido es declarado ilegal. Pasa a la clandestinidad, es detenido y poco después condenado por alta traición, en un juicio escenificado por el Gobierno clericofascista austriaco. Tras 22 meses en prisión, termina su doctorado en leyes poco antes de que la Alemania hitleriana se anexione Austria.

Pronto vuelve a ser detenido, esta vez por la Gestapo, pero a los cinco meses de cárcel logra huir y llegar a Suecia, donde se han ido reuniendo numerosos militantes de los partidos democráticos perseguidos por el régimen nacionalista alemán. Allí trabaja para diarios suecos y para una revista británica, colabora en los órganos de la resistencia austriaca, y allí conoce a la que sería su mujer, Eva. Terminada la contienda pasa a ejercer funciones diplomáticas para el recién creado Gobierno austriaco. En 1953 es nombrado secretario de Estado para Asuntos Exteriores, condición que le permite, dos años más tarde, formar parte de la delegación austriaca que negocia en Moscú la restauración de la soberanía austriaca. En 1950, Kreisky es nombrado ministro de Asuntos Exteriores en un Gobierno de coalición de conservadores y socialistas. En el partido socialista, su posición se fortalece continuamente, y en 1967 pasa a ser el presidente del partido. Tan sólo tres años más tarde Kreisky ha logrado hacer del SPOE el partido mayor de Austria.

Forma un Gobierno minoritario, convoca elecciones para el año siguiente, y las gana por mayoría absoluta con el 50,04% de los votos. Comienza la era Kreisky de Gobiernos socialistas, apoyados en mayorías absolutas en el Parlamento, que se reafirman y amplían en los comicios de 1975 y 1979.

Este escueto curriculum, forzosamente incompleto, no es más que un protocolo de los pasos de un político vocacional que ha logrado durante toda su vida pública compaginar el necesario realismo con la no menos necesaria carga utópica.

Kreisky también ha tenido tiempo para los pequeños temas. Hace unos años, un emigrante español escribió una postal informal a Kreisky explicándole sus dificultades para obtener el permiso de residencia en Austria. Un amigo le había recomendado que lo hiciera y, lleno de escepticismo, la mandó. A los pocos días, el español recibía, estupefacto, la respuesta del canciller, que le informaba que su caso estaba resuelto.

A partir de ahora, Kreisky tendrá más tiempo para pasar en su casa de Mallorca, un pequeño chalé que saltó a la fama en Austria porque, según la oposición, es allí donde el canciller se esfuerza en inventar nuevos impuestos. Además, podrá cuidar la insuficiencia renal que padece y que en la pasada campaña electoral ha sido utilizada como arma electoral por los democristianos para fundar la incapacidad que achacan al viejo socialista. Con su habitual ironía, manifestaba hace pocos días a los periodistas extranejros que se encontraba muy bien de salud. "La prueba", señaló, "es que he estado recientemente en Norteamérica y he vuelto sano. Y aquello está siendo azotado por todo tipo de calamidades."

LOS LIBERALES AUSTRIACOS, ÁRBITROS PARA FORMAR GOBIERNO TRAS PERDER LOS SOCIALISTAS DE KREISKY LA MAYORÍA ABSOLUTA

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 26.04.83


Los 12 escaños del Partido Liberal (FPE) le convierten, de hecho en el árbitro de la situación política austriaca, tras los comicios del domingo, en que ninguno de los grandes partidos (socialistas y democristiano) obtuvo la mayoría absoluta. Los órganos directivos de las tres fuerzas representadas en el Parlamento, mantuvieron ayer reuniones para estudiar las posibles fórmulas de Gobierno tras la dimisión del canciller Bruno Kreisky por no haber alcanzado su partido (el SPOE, socialista ) la mayoria absoluta que ostentaba desde hace 12 años.

El canciller dimisionario ha anunciado que seguirá al frente del SPOE, al menos durante el tiempo que duren los contactos para formar Gobierno, que conducirá personalmente (ya ha anunciado la apertura de "negociaciones de orientación"). La retirada de Kreisky deja abierta la posibilidad de una coalición grande, de socialistas y conservadores del Partido Popular de Austria (OEVP), coalición que el viejo dirigente socialista se había negado rotundamente a encabezar. Por su parte, el OEVP ya ha hecho saber su deseo de formar parte de un Gobierno amplio "que sea capaz de enfrentarse a los graves problemas del país. Sin embargo, es más probable que los socialistas se decidan a negociar una coalición con el Partido liberal (FPE). Éste ha conseguido en las elecciones 12 escaños, lo que supone un incremento de un diputado de su representación parlamentaria anterior, a pesar de haber perdido votos en el cómputo general.

La posición del Partido Liberal se ha visto fortalecida, ya que de no llegar los dos grandes partidos a un acuerdo de coalición estarían en situación de exigir fuertes contrapartidas a cambio de su apoyo parlamentario.

Para una coalición con los socialistas, los liberales exigirán ciertas carteras ministeriales. La mayor dificultad para un acuerdo estriba en la solicitud liberal de un ministerio económico.

El SPOE no puede, por otra parte, crear tensión entre sus bases que verían muy mal la entrega de un ministerio clave a los liberales, ahora que se avecina una profunda renovación en el seno del partido, provocada por la retirada del canciller, que ha sido durante muchos años el aglutinador de las corrientes en el partido y en el sindicato. El presidente del Partido Liberal, Norbert Steger, ha anunciado ya su disposición a entablar conversaciones con "todos los partidos". Éstas declaraciones se pueden interpretar como un anuncio por parte del dirigente liberal de que en caso de no llegar a un acuerdo con los socialistas podría negociar una coalición con conservadores. Para que las condiciones hicieran posible una coalición liberal-conservadora, tendría que fracasar antes el sustituto de Kreisky como candidato socialista, el vicepresidente y ministro de Educación, Fred Sinowatz, en sus gestiones para conseguir una mayoría estable.

Lógicamente será el candidato socialista el que reciba el encargo inicial de formar gobierno por parte del presidente de la República, Rudolf Kirchschlaeger.
El Partido Socialista cuenta además con la posibilidad de formar un Gobierno minoritario, posibilidad que, no obstante, parece no tener el beneplácito del jefe del Estado.

En el caso improbable de que el candidato conservador Alois Mock recibiera en segundo lugar el encargo de formar Gobierno, debido a la incapacidad de los socialistas de crear una mayoría de Gobierno, las posibilidades de conservadores y liberales de llegar a un acuerdo son muy remotas, y en todo caso, la viabilidad de un Gobierno en contra del partido mayoritario y de los sindicatos ofrece graves dudas.

De hecho, un Gobierno sin los socialistas supondría el fin de la Sozialpartnerschaft, el pacto social establecido en Austria y que ha permitido a la economía del país, dar por sobreentendida la existencia y conservación de la paz social. Como botón de muestra cabe decir que en el año 1982 salieron a la huelga poco más de 100 obreros austriacos, lo que supone por trabajador austríaco pocos segundos del horario laboral perdidos en acciones reivindicativas. 

martes, 11 de febrero de 2014

KREISKY ANUNCIA QUE ABANDONA LA VIDA POLÍTICA TRAS PERDER UN 3% DEL ELECTORADO Y LA MAYORÍA ABSOLUTA EN EL PARLAMENTO

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 25.04.83


El canciller austriaco considera los resultados de las elecciones como 'una derrota personal'

El canciller Bruno Kreisky anunció ayer su dimisión como jefe del Gobierno austriaco tras conocer los resultados de las elecciones generales, en las que su partido perdió el 3% de los votos y la mayoría absoluta de que gozaba en el Parlamento. Kreisky ha gobernado Austria durante 13 años, 12 de ellos con mayoría absoluta. Tras estas elecciones se abre en Austria un período de incertidumbre en el que los socialistas, como mayor partido, deberán negociar con liberales y conservadores la creación de una mayoría estable para formar un nuevo Gobierno en el país.

El canciller austriaco compareció poco después de las 10 de la noche de ayer ante las cámaras de televisión para anunciar su retirada de la presidencia del Gobierno. Con rostro cansado y serio, Kreisky manifestó que, como ya había anunciado durante la campaña electoral, extraía las consecuencias de los resultados de las elecciones que supone la pérdida de la mayoría absoluta de su partido y que él consideraba "una derrota personal". Los resultados, aunque provisionales ya prácticamente seguros, dan 90 escaños al partido socialista (SPOE), que en la anterior legislatura obtuvo 95. El Partido Popular de Austria (democristiano) ha conseguido 81 escaños, cuando en el pasado Parlamento contaba con 77, y el Partido Liberal ha logrado 12, uno más de los que tenía antes de los comicios. La participación electoral ha sido del 88,6%.

Aunque, según se ha sabido, varios dirigentes socialistas intentaron, al conocer los resultados, convencer al canciller para que no presentara la dimisión de forma inmediata, Kreisky anunció a la dirección del partido que su decisión era irrevocable. El canciller manifestó ante las cámaras que la pérdida de un 3% de votos por parte del partido socialista, después de llevar gobernando ininterrumpidamente durante 13 años, se debe al lógico desgaste de las tareas de gobierno, pero que esto no es óbice para que él cumpla su decisión, repetida varias veces durante las últimas semanas, de no gobernar en coalición con nadie.

Según Kreisky, conseguir una mayoría absoluta es muy dificil, pero mantenerla lo es mucho más. El partido socialista austriaco, encabezado por él, ha conseguido mantenerla durante 12 años. El canciller ha anunciado que seguirá siendo, al menos durante unos meses, presidente del partido, en el seno del cual ha anunciado que se verificará una profunda reforma. Es previsible que los cambios dentro del partido socialista no se hagan esperar y que se registre en los próximos meses un rápido relevo de los miembros de la vieja guardia socialista, coetánea de Kreisky, y que ocupa puestos clave, tanto dentro del partido como en los sindicatos.

El canciller insistió en el hecho de que el SPOE sigue siendo, con el 48% de los votos, el partido mayoritario del país, a pesar del incremento de votos logrado por los democristianos, que se sitúan en el 43%. Kreisky se negó a designar un sustituto, ya que, según dijo, no es competencia suya sino del comité central del partido.

No obstante, los socialistas austriacos mantienen en el Ayuntamiento de Viena la mayoría absoluta (55,4% de los votos, pero perdiendo un 2,5%), según los resultados de las elecciones municipales, que eran paralelas a las legislativas. También en la capital austriaca el partido popular ha conseguido en las municipales sólo un 34% de los votos. 

LA PERMANENCIA DE KREISKY EN EL PODER, PRINCIPAL INCÓGNITA DE LAS ELECCIONES DE HOY EN AUSTRIA

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 24.04.83


Posible retirada si el SPOE no obtiene mayoría absoluta

Más de cinco millones de austriacos con derecho al voto acuden hoy a las urnas para elegir un nuevo Gobierno, el decimosexto de la Segunda República de Austria. Se presentan a las elecciones un total de ocho candidaturas, de las que, sin embargo, sólo cuatro o cinco tienen posibilidades reales de acceder al nuevo Parlamento.

El principal protagonista de los comicios es el canciller Bruno Kreisky, que, tras 13 años de Gobierno, ha anunciado su retirada política si el Partido Socialista (SPOE), que preside, no mantiene la mayoría absoluta, que ostenta desde 1971. En la pasada legislatura, el SPOE consiguió el 51,3% de los votos y 95 escaños de los 183 de que consta el Parlamento.El principal partido de la oposición, el Partido Popular Austriaco (OEVP), de tendencia democristiana, que en las pasadas elecciones de 1979 consiguió el 42% de los votos y 77 escaños, intenta, por cuarta vez en los últimos 12 años, arrebatarle al canciller socialista la confianza de la mayoría absoluta del electorado.

Su máximo dirigente y candidato a la cancillería, el abogado Alois Mock, es consciente de las pocas posibilidades que tiene de superar en votos a los socialistas y ha enfocado toda su campaña en la necesidad un cambio de rumbo, quebrando la mayoría absoluta de los socialistas para obligarles a compartir las tareas del Gobierno. Kreisky, por su parte, ha negado toda posibilidad de formar una coalición con los conservadores.

En su última conferencia de prensa antes de las elecciones, el canciller ratificó el viernes su intención de no presidir un Gobierno de coalición, y manifestó que la campaña de los democristianos, con frecuentes ataques a su persona, y especialmente las alusiones a su mala salud, hacen imposible negociaciones poselectorales entre los dos grandes partidos.

Al final de la campaña, Alois Mock acusó al SPOE de tener ya acordado un pacto secreto de coalición con el Partido Liberal, "ya que los socialistas saben que no alcanzarán la mayoría absoluta".

El Partido Liberal (FPOE) contaba con 11 escaños. También se han presentado dos candidaturas ecologistas.

EL PRESTIGIO PERSONAL DE KREISKY ES EL PRINCIPAL CAPITAL DEL SPOE

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 22.04.83

Los socialistas austriacos, ante una difícil prueba /y 2


Consciente de que su prestigio personal es el mayor capital político del Partido Socialista de Austria (SPOE), el canciller austriaco, Bruno Kreisky, ha basado toda la campaña electoral para los comicios del domingo próximo, en la continuidad, "porque no están los tiempos para experimentos", y se remite a sus éxitos pasados y a su experiencia de gobernante. Bruno Kreisky se sigue manteniendo firme en su política económica basada en el principio del mantenimiento del nivel del empleo a costa de un mayor endeudamiento exterior. "Más vale endeudarse para mantener los puestos de trabajo que tener que endeudarse después para mantener a los parados".

El Partido Populista Austriaco (OEVP, democristiano) encabezados por su candidato a la cancillería, el abogado Alois Mock, acusa al Gobierno de "endeudar a las generaciones futuras con una política de despilfarro". El OEVP propone un plan de ahorro, especialmente en el sector público y en la Administración, para crear posteriormente puestos de trabajo "con los miles de millones que devoran la burocracia y las empresas inviables". En general, el candidato democristiano se presenta con un programa muy similar al del presidente germanooccidental Helmut Kohl en las elecciones del 6 de marzo.

La situación económica, sus posibles soluciones, así como la corrupción y el medio ambiente han sido los principales temas debatidos en la campaña electoral. La política internacional no ha surgido apenas a debate, en parte porque el jefe de la oposición es consciente de no poder competir con la experiencia y prestigio de Kreisky en este terreno, y en parte porque el propio Kreisky ha querido evitar que se le acusara de prestar más interés a cuestiones internacionales que a los problemas internos.

En cuanto a los demás partidos que concurren a los comicios, el Partido Liberal de Austria (FPOE), presente en el Parlamento disuelto con 11 diputados, se podría ver perjudicado el día 24 por la irrupción del partido verde (VGOE) en la escena política austriaca, aunque las posibilidades de los liberales parecen haber aumentado gracias a la descomposición de los VMAN, un partido ecologista de clara tendencia conservadora y constituido por una miscelánea de personajes cuya única característica común demostrada durante la campaña ha sido el afán de personalismo.

EL partido comunista (KPOE), que fue, con socialistas y democristianos, el tercer partido en las primeras legislaturas de la posguerra, aportando incluso ministros al Gobierno, lleva ya 24 años sin conseguir escaño. Sus consignas son simples transcripciones de la política soviética, y sus posibilidades de entrar en el próximo Parlamento son prácticamente nulas.

Pacifistas y ecologistas

La lista alternativa (ALOE), un partido integrado por pacifistas y ecologistas de izquierda, ideológicamente afín a los verdes alemanes, se presenta también por primera vez a unas elecciones. Sus posibilidades de acceder al Parlamento son escasas, ya que, a pesar de sus esfuerzos por capitalizar el recelo de la juventud hacia los partidos tradicionales, parte de ésta votará la lista socialista para evitar una caída de Kreisky.

Por último, ha causado verdadera conmoción en los partidos políticos el éxito de una candidatura neonazi denominada Auslaender-Halt-Bewegung (AUS) (Movimiento de Contención de los Extranjeros), que ha logrado las 500 firmas necesarias para poder presentarse a los comicios. La Fiscalía del Estado ha solicitado ya el procesamiento de sus máximos dirigentes por difundir consignas racistas y en contra del Estado democrático. 

LA CAMPAÑA ELECTORAL ALCANZA UNA VIRULENCIA SIN PRECEDENTES

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 21.04.83


Los socialistas austriacos, ante una difícil prueba / 1

El próximo domingo los ciudadanos austriacos decidirán en las urnas si el canciller Bruno Kreisky continúa otros cuatro años al frente del Gobierno de esta pequeña República o si, por el contrario, ha llegado el momento de la jubilación del gobernante más veterano de la Europa democrática y uno de los políticos más brillantes de la escena política internacional. La campaña electoral, que externamente se desarrolla con gran tranquilidad, se caracteriza por una dureza verbal y una agresividad sin precedentes.

La campaña electoral austríaca ha transcurrido con una tranquilidad que poco tiene que ver con las movilizaciones festivas y despliegues de medios que tienen lugar en otros países europeos cuando se trata de captar el voto de los electores. Pocas caravanas electorales, los carteles de los partidos pulcramente pegados en vallas publicitarias provisionales, ningún edificio o muro empapelado por la propaganda, calles limpias, mítines en locales cerrados o empresas y, ocasionalmente, miembros de los partidos en litigio repartiendo flores y programas.Es ésta, sin embargo, una tranquilidad aparente, ya que, como ha reconocido la mayoría de los contendientes, la campaña electoral que ahora culmina se ha caracterizado por una agresividad y dureza verbal sin precedentes en la Austria de la posguerra. La crispación se debe a que, por primera vez desde que el 21 de abril de 1970 Kreisky formara su primer Gobierno, se plantean los austriacos la posibilidad de ser gobernados por otra persona.

De no alcanzarla el Partido Socialista de Austria (SPOE), el 24 de abril se cerrará la era Kreisky, un período de trece años de gobierno del dirigente socialista, de profundos cambios sociales.

Advertencia de Kreisky

Kreisky ha manifestado repetidas veces desde el comienzo de la campaña electoral que la pérdida de la mayoría absoluta será para él la señal de que debe abandonar la política activa. "Yo no sirvo para coaliciones; si los austriacos quieren que siga gobernando, que me den la mayoría; en caso contrario, me iré, sin amargura, pero consciente de que mi tarea ha terminado".

Con estas manifestaciones, el canciller no sólo quiere forzar una ratificación de la confianza del pueblo austriaco en los actuales momentos de crisis, sino también evitar que muchos electores voten a los conservadores, con el convencimiento de que, a pesar de todo, el viejo Kreisky se lo volverá a pensar y permanecerá a la cabeza de un Gobierno minoritario o de coalición.

La oposición del Partido Popular de Austria (OEVP, democristiano) ha intentado en todo momento restar credibilidad a las afirmaciones de Kreisky. Dado que la mayoría relativa de los socialistas es prácticamente segura, los democristianos aspiran a una participación en el Gobierno. En la polémica sobre posibles formas de gobierno en el caso de no alcanzar los socialistas la confianza de más de la mitad del electorado, la única concesión de Kreisky, bajo presiones de su propio partido, ha sido la de admitir la posibilidad de un Gobierno socialista minoritario de transición hasta unas elecciones anticipadas en el plazo máximo de un año. Aunque el canciller se ha resistido a descartar, en un principio toda posibilidad de alianza con el pequeño partido liberal, los observadores coinciden en que la intención de Kreisky de no dirigir un Gobierno de coalición con ningún partido ha ido fortaleciéndose últimamente.

El partido socialista tiene varias razones para temer la pérdida de su mayoría absoluta: la crisis económica, que hasta ahora no había afectado a Austria del mismo modo que a los países vecinos, se ha agravado rápidamente, y aunque las tasas de desempleo e inflación son sensiblemente inferiores a las de la mayoría de los otros países europeos, la sociedad austriaca se ha alarmado, convencida como estaba de que sólo iba a conocer la crisis a través de las páginas internacionales de los diarios. El anuncio de Kreisky en plena campaña electoral de nuevas presiones fiscales para la próxima legislatura, en caso de seguir gobernando, ha dado una baza importante a la oposición para criticar al Gobierno por estas medidas forzosamente impopulares. Además, la firme decisión del canciller de construir un centro internacional de conferencias junto al edificio de las Naciones Unidas en Viena, a pesar de la oposición de gran parte de la opinión pública, y escándalos financieros como el del Hospital General de Viena, han debilitado la imagen del partido socialista.

FALLECIÓ GYULA ILLYES, 'PADRE DE LAS LETRAS HÚNGARAS'

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 19.04.83


El escritor Gyula Illyes, considerado como el padre de las letras húngaras, falleció el pasado viernes en Budapest, a los 81 años, tras una larga enfermedad. Gyula pasó gran parte de su juventud exiliado en Viena, París y Berlín, donde frecuentó los círculos de artistas vanguardistas de entreguerras. Su primer y mayor éxito, un clásico de la literatura húngara, fue la novela La gente de la puszta, un relato sobre la vida de los campesinos en la llanura húngara, en la que él mismo había nacido. Antes ya había destacado por sus escritos políticos, de carácter populista, y por su entusiasta descripción del I Congreso de Escritores Soviéticos, en 1934, al que asistió, en su diario de viajes a Rusia. Después de la segunda guerra mundial encabezó durante varios años el Partido Campesino Nacional y fue miembro del Parlamento húngaro. Su condena de la invasión soviética de Hungría, en 1956, le costó una prohibición de publicar durante cinco años. Aunque no un opositor al régimen de Janos Kadar, sí fue un observador crítico de la evolución del país y un constante defensor de las minorías húngaras en los países socialistas vecinos.Miembro del Pen Club internacional y vicepresidente de esta asociación de escritores en Hungría, tradujo numerosas obras extranjeras al húngaro, especialmente de poesía francesa. Además de varios libros de poemas y novelas que han sido traducidas a varios idiomas, Gyula escribió, durante su época de político en activo, numerosas obras de teatro con trasfondo histórico. La agencia húngara MTI califica la muerte de Gyula Illyes de "gran pérdida para la cultura húngara", y destaca que obtuvo en tres ocasiones el máximo premio de Hungría a la creación artística, el Kossuth, además de otras distinciones húngaras y extranjeras. En su 80 cumpleaños le fue concedida la Gran Orden de la República Popular de Hungría.

EL PARTIDO COMUNISTA DE HUNGRÍA ABRE LAS PUERTAS A NUEVAS REFORMAS ECONÓMICAS

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 17.04.83


Ninguna mención a los supuestos cambios en la cúspide del Estado húngaro y una profunda y sobria autocrítica de la gestión económica y política son los aspectos más destacados de la resolución aprobada durante la reunión del Comité Central del Partido Comunista de Hungría, celebrada en Budapest. A juicio de los observadores, la referencia del documento a la economía planificada, a la de mercado y a la necesaria independencia de las empresas deja abiertas las puertas a futuras reformas.

Las expectativas de algunos observadores sobre el posible relevo, durante esta reunión del comité central, celebrada el martes y el miércoles, de Janos Kadar en la jefatura del partido y de Grygory Lazar en la del Estado han demostrado ser infundadas y, aunque la sustitución de Lazar se hace inevitable, ya que su grave enfermedad le impide ejercer sus funciones, probablemente no se producirá hasta después del verano. La resolución, de 35 páginas, dada a conocer de forma resumida por la agencia húngara NTI, estudia la evolución de Hungría en los dos últimos años, desde la celebración del último congreso del partido, y tiene como objetivo la revisión de puntos de vista tanto en el terreno político como en el económico. En el aspecto económico, destaca la importancia de la descentralización de los mecanismos de mercado y de la autogestión, aunque en el marco de un sistema de economía planificada. Entre los aspectos negativos, el comité central critica duramente la "falta de flexibilidad de los gerentes de empresas" y la lentitud de la economía centralizada en adecuarse a la evolución de la economía internacional, la escasa productividad y falta de rigor en el puesto de trabajo y el desprecio hacia la propiedad común así como el parasitismo, la corrupción y el consumismo.

Respecto a la falta de productividad de la industria, el comité central anuncia un proyecto por el cual se pagarán los sueldos de acuerdo con las prestaciones reales de cada individuo y se distribuirán los puestos de trabajo por criterios de capacidad y sin consideración a la militancia del solicitante.

La resolución ratifica los objetivos de la economía húngara para 1985, y muy especialmente el mantenimiento de la solvencia del país y la reducción de la deuda exterior, que ronda los 8.000 millones de dólares.

Combatir el nacionalismo

En una clara advertencia a los disidentes, la resolución critica a ciertos círculos de intelectuales por su postura conservadora y su apego a "viejos sistemas". Además, ataca duramente el resurgir del nacionalismo, "al que hay que combatir con el patriotismo socialista y el intemacionalismo proletario", sin citar expresamente, sin embargo, los conflictos de las minorías húngaras en Rumanía y Checoslovaquia. Respecto a la política exterior, el comité central reafirma su incondicional adhesión a la Unión Soviética y a la retirada de todos los misiles de Europa, y califica como una amenaza para los intereses húngaros la instalación de misiles norteamericanos de alcance medio en Europa Occidental. 

DOS ITALIANOS, CONDENADOS EN BULGARIA POR REALIZAR TAREAS DE ESPIONAJE MILITAR

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 15.04.83


Un tribunal de Sofía condenó ayer a los súbditos italianos Paolo Farsetti y Gabriela Trevisin a 10 años y medio y tres años de prisión, respectivamente, por realizar tareas de espionaje militar en Bulgaria. Según el tribunal búlgaro, durante el juicio ha quedado demostrado que Farsetti y Trevisin aprovecharon un viaje turístico por Bulgaria, en agosto de 1982, para fotografiar instalaciones militares y armamento en la base de la marina búlgara de Burgas y en una zona militar cercana a la localidad de Jel Jowo.

Según la agencia búlgara BTA, Gabriela Trevisin reconoció desde un principio su culpabilidad, lamentó "su error" ante el tribunal y pidió clemencia. Paolo Farsetti, por su parte, insistió en su inocencia durante todo el juicio. Según Farsetti, fueron tan sólo su curiosidad y su afición a la fotografía las que le indujeron a fotografiar objetivos militares, del mismo modo que había fotografiado paisajes y otras curiosidades turísticas durante su viaje por Bulgaria. Además, alegó no haber entendido las señalizaciones búlgaras que prohibían fotografiar en las zonas militares en que se encontraban.Según BTA, Farsetti se comportó "arrogantemente durante todo el juicio, interrumpiendo repetidas veces al tribunal y protestando continuamente durante la lectura de atestados y presentación de pruebas". Añade la agencia búlgara que, sin embargo, tras la lectura del veredicto Farsetti pidió perdón al tribunal. Los condenados tienen un plazo de dos semanas para recurrir contra la sentencia.

Fuentes diplomáticas búlgaras en Viena desmintieron ayer toda relación entre este proceso y las investigaciones que realiza la Magistratura italiana sobre posibles conexiones de ciudadanos búlgaros con el atentado contra el papa Juan Pablo II, relación insinuada repetidas veces por fuentes occidentales.

Según estas mismas fuentes, los centros fotografiados por la pareja italiana tienen una importancia estratégica especial, ya que se encuentran a pocos kilómetros de la frontera turca y forman parte del sistema defensivo del Pacto de Varsovia ante la cabeza de puente de la OTAN que es Turquía en aquella zona.

Por otra parte, explican que la gran diferencia entre las penas impuestas a los dos italianos implicados se debe al reconocimiento de culpabilidad de Gabriela Trevisin y a su espontánea solicitud de clemencia. Los cargos contra los dos acusados eran, en un principio, idénticos. 

KREISKY PREVINO AL DIRIGENTE PALESTINO SOBRE EL RIESGO DE SUFRIR UN ATENTADO

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 12.04.83


El canciller austriaco Bruno Kreisky afirmó al conocer el atentado que el domingo costó la vida al dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) Isani Sartaui, que él había recibido en las últimas semanas informaciones sobre preparativos para este atentado y que, además de prevenir al propio Sartaui, había aconsejado posponer la conferencia de la Internacional Socialista o celebrarla en un lugar que no fuera el previsto de la localidad portuguesa de Albufeira.

Las propuestas de Kreisky fueron desestimadas por los organizadores de la reunión. El canciller austriaco se mostró consternado por la muerte de Sartaui, de quien dijo que era "uno de los hombres más valientes e inteligentes que he conocido". El líder palestino asesinado era un gran amigo personal de Kreisky y uno de sus principales contactos en la OLP.

Actualmente, Sartaui era una de las piezas fundamentales en las negociaciones para el canje de prisioneros entre Israel y la OLP, establecidas gracias a la mediación de Kreisky, y en las que el Gobierno austriaco está jugando un papel muy activo.

El atentado supone un gravísimo golpe para estas negociaciones. Kreisky ha desvelado, además, haber recibido nuevas amenazas del grupo palestino radical Abu Nidal, el mismo que ha reivindicado el asesinato de Sartaui. Por un cruce casual de líneas telefónicas en la sede de las Naciones Unidas en Viena, la policía austriaca cree disponer de datos suficientes para suponer que se encuentra en marcha un plan para atentar contra el canciller. Dado que éste se encuentra en plena recta final de la campaña electoral y sus frecuentes desplazamientos y apariciones en público aumentan su vulnerabilidad, el ministro del Interior, Erwin Lanc, ha dispuesto un fuerte aumento de las medidas de seguridad y de la escolta del canciller. 

MARÍA THERESA ESCRIBANO

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 11.04.83


Tiene la cara enjuta de una campesina vasca y el pelo como un punk londinense, teñido de rojo con vetas doradas. Viste pantalón vaquero con peto y un jersei remangado, y anda descalza por las alfombras de piel de su típico piso de estudiante de izquierdas cercano a la universidad de Viena y a un tiro de piedra de la antigua casa de Sigmund Freud. María Theresa Escribano, cantante, actriz, cabaretista, nacida casualmente en París, pero madrileña, de padre gaditano y madre belga, es una auténtica caja de sorpresas. Ya lo era hace 25 años, cuando decidió emigrar de la oscura España de los años cincuenta, y lo sigue siendo hoy, convertida, a sus 56 años, en una de las figuras más destacadas del movimiento cultural alternativo de Austria.

Corría el año 1958, cuando los examinadores de las pruebas de ingreso en la Academia de Canto de Viena quedaron estupefactos ante la perfecta interpretación de un aria por parte de esta españolita. Hoy, con sus espectáculos político-musicales llenos de ternura y denuncia, de lirismo y agitación, consigue asombrar siempre de nuevo al público, en su mayoría joven, que abarrota los locales donde actúa. "La España de entonces me agobiaba, mis padres habían muerto, y nada me sujetaba allí". Así explica María Theresa la decisión de una jovencita de educación religiosa de coger sus aperos e irse sin más, en aquel entonces, a un país totalmente extraño para ella.Se fue con la firme intención de no dejarse agobiar por nada ni por nadie, y se nota que lo ha conseguido. Y no es que María Theresa Escribano pase. Es, por el contrario, la antítesis de la desidia. "Me asusta la indiferencia, que siempre va unida al desprecio y a la alienación". Todo le interesa, tiene una curiosidad insaciable y emana disposición al compromiso. Es lo que trata de despertar en los jóvenes que acuden a sus espectáculos. Para ello, se disfraza de político corrupto en vacaciones, de general prusiano mutilado, cura preconciliar o actriz fracasada y soñadora.

'Agitación pacífica'

Dice tener una vena terapéutica que, con su fascinación por los seres humanos, hace que no ceje en el empeño de mostrar a su público los aspectos ridículos, pero también trágicos, de fenómenos de la vida moderna, como el consumo y el rearme, la energía nuclear, las modas y la intolerancia. Por esta vocación antiproselitista, ya que busca al individuo que se esconde en cada partidario de algo, abandonó una carrera musical tradicional más que prometedora.A los pocos años de su precaria llegada a Austria, era una de las mejores intérpretes de la música de los Schoenberg, Berg y Von Webern, de la escuela de Viena. Con el grupo Die Reihe (La fila) da numerosos conciertos y graba discos de música vanguardista de Boulez, Stockhausen, Cage y Penderecky. "Luego, estos músicos empezaron a aburrir". Después, una larga trayectoria cantando música renacentista y medieval con el grupo Les Menestrels. Sin embargo, cobra cada vez mayor fuerza en María Theresa Escribano la sensación de que necesita hacer algo más que interpretar composiciones ajenas, "La creatividad de la interpretación no me era ya suficiente, necesitaba crear de una forma más palpable". Decide actuar. Sus primeras piezas improvisadas, salpicadas de gags políticos y canciones de los años veinte, entusiasman al público vienés. Pronto escribe sus guiones, que se pueden enmarcar en la tradición del cabaré político y literario, que tanta popularidad tuvo en la Viena de entreguerras. Canta en francés, en alemán y español, se ríe de la banalidad de la propaganda de los partidos, llora las injusticias y la impotencia, y reclama solidaridad. Sus funciones son siempre un canto a la esperanza de un mundo más consciente de sí mismo, y cree poder aportar algo, con su agitación pacífica, a la consolidación de "un movimiento de paz, tolerancia, interés y comprensión que está surgiendo y al que hay que apoyar".

Sus últimos viajes a España la han llenado de optimismo. "Cuando me fui de España, lo hice algo resentida. Hoy sé que fui injusta, que mi resentimiento no se debía a los españoles, sino a un régimen muy concreto". Considera maravillosos los resultados, que ha podido comprobar, de una unión del calor específico de los españoles con una libertad que durante tanto tiempo se les negó. El pasado año, María Theresa Escribano estuvo en los festivales de Burgos cantando canciones sefardíes con el grupo Alondra. Este grupo, que integran, además de María Theresa, un guitarrista austríaco y Aron, un turco sefardí, se dedica a divulgar un amplio repertorio de canciones de los judíos expulsados de España, recogido por Turquía, Grecia y Yugoslavia. Más de un cuarto de siglo después de dejar España, María Theresa sigue necesitando cantar en español. "Es otra cosa que en alemán. Canta otra parte de mi corazón".
Su vida ya está encauzada en Viena, una ciudad tranquila, con una vida cultural muy intensa y en un país progresista: "Apoyo a los alternativos ante las próximas elecciones en Austria, pero quiero que ganen los socialistas"'. Su piso -con las paredes cubiertas por telas hindúes, almohadones y partituras por los suelos, folletos de cursos de meditación sobre una mesa de cocina de pueblo- no es provisional, aunque pudiera parecerlo. Reina allí un desorden relajado, en el que todo, desde la insignia feminista hasta una mermelada de extrañas bayas de bosque, armoniza con la sosegada sonrisa de esa emigrante tan poco convencional.

EL GUARDIÁN DE MAUTHAUSEN

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 08.04.83


Manuel García Borrado, superviviente español del campo de exterminio nazi de Mauthausen, y durante 20 años guardián y administrador del mismo, ha sido condecorado por el presidente de la República de Austria con motivo de su jubilación, que tendrá lugar el primer domingo de mayo próximo, 38º aniversario de la liberación del campo.

El salón de actos del Ministerio del Interior austriaco en Viena estaba el pasado martes repleto de altos oficiales de la gendarmería y policía en uniforme de gala y con el pecho cubierto de condecoraciones. Cuando entró el ministro, Erwin Lanc, y todos se alzaron de sus asientos, quedó aún más en evidencia el contraste entre sus figuras marciales y la de un hombre más bien pequeño, de pelo cano y vestido de paisano, que se encontraba en la primera fila. Y, sin embargo, este hombre era uno de los personajes centrales del acto. Manuel García Borrado, que es precisamente lo que parece, un toledano de Calzada de Oropesa, recibiría poco después, de manos del ministro, la medalla de oro al mérito por la República de Austria.

La condecoración le había sido concedida a don Manuel por el presidente de la República, Rudolf Kirchschläger, con motivo de su próxima jubilación como administrador del antiguo campo de concentración nazi de Mauthausen. Es éste un campo de exterminio construido por el régimen nacionalsocialista alemán tras la anexión de Austria, en 1938, en las cercanías de la ciudad de Linz y a orillas del Danubio. Allí fueron asesinados decenas de miles de judíos y opositores al régimen hitleriano de todas las procedencias e ideologías.

En la Resistencia francesa

Manuel García entró por primera vez en Mauthausen en el año 1941 con otros 10.000 españoles deportados por los nazis desde la Francia ocupada. Muchos procedían directamente de campos franceses de refugiados, donde habían sido internados después de cruzar los Pirineos huyendo del Ejército del general Franco. Manuel, miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas, que a los 18 años había ingresado voluntario en el Ejército republicano, se vio obligado, nada más cruzar la frontera a Francia, a alistarse en la Legión Extranjera. Sin embargo, pronto volvería a coger las armas por decisión propia, y esta vez, como tantos otros españoles, en las filas de la resistencia francesa contra el invasor alemán. Después vendría su captura, la deportación, Mauthausen.

Sólo una quinta parte de los republicanos españoles que entraron en 1941 en Mauthausen lograrían sobrevivir cuatro años de terror para ver, a principios de mayo de 1945, la liberación del campo por las fuerzas aliadas. Entre ellos, Manuel García, que se propuso dedicar su vida, que tan milagrosamente había salvado, a hacer de aquel campo de concentración un monumento a las víctimas del nazismo y un símbolo de advertencia para las generaciones futuras.

Su obsesión es, como dice, "que aquello no se repita jamás". Y así don Manuel se convirtió en algo así como el guardián de la memoria histórica no sólo de los austriacos, sino de todos los pueblos involucrados, como víctimas o verdugos, en la tragedia del Tercer Reich. Desde entonces ha residido allí, en el escenario de la muerte de amigos y desconocidos; ha guiado a turistas, a grupos de alumnos y delegaciones oficiales extranjeras por este auténtico museo de los horrores. Ha cuidado Mauthausen con el mimo de quien está empeñado en que el tiempo no destruya lo único quizá que puede hacernos concebir lo inconcebible, las instalaciones originales de la industrialización del crimen.

Todos estos años -primero como guía, y desde hace veinte años, como administrador oficial encargado por el Ministerio del Interior austríaco- don Manuel ha limpiado las lápidas conmemorativas, las fotos de muchas víctimas y las barracas donde dormían hacinados los prisioneros. Ha cuidado que la maleza no cubriera los ganchos en los que los guardianes colgaban vivos a prisioneros y ha evitado que la hierba creciera y diera un aspecto idílico de fresca pradera a alguna de las rampas donde se seleccionaba para la muerte a niños y ancianos. El próximo primer domingo de mayo, en el 38º aniversario de la liberación del campo y durante la tradicional fiesta de conmemoración oficial, se jubila don Manuel, a los 65 años y después de dedicar dos tercios de su vida a Mauthausen.

El pasado año, por deseo expreso del rey Juan Carlos, le fue concedida la Cruz de Caballero del Mérito Civil. Al recibir la condecoración del embajador de España en Viena, Juan Luis Pan de Soraluce, don Manuel dijo que interpretaba aquel acto como el de reconciliación entre los españoles. La España oficial rendía homenaje a los muertos en el campo y a los viejos republicanos que, cada vez en menor número, siguen reuniéndose todos los años en los actos conmemorativos.

Ahora Manuel García se retira definitivamente. Le gustaría que el menor de sus dos hijos continuara su labor, que sigue considerando tan necesaria como el primer día. Él seguirá viviendo con su mujer austriaca en una dirección que, al leerse en sus tarjetas de visita, provoca escalofríos: Manuel García Borrado. 4310 Mauthausen.

KREISKY ACEPTARÍA PRESIDIR UN GOBIERNO MINORITARIO CON CARÁCTER PROVISIONAL

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 05.04.83


A tres semanas de las elecciones generales del próximo 24 de abril se multiplican en Austria las especulaciones sobre nuevas fórmulas de Gobierno ante la posible pérdida de la mayoría absoluta del partido socialista (SPOE), que encabeza el canciller Bruno Kreisky. Forzado, al parecer, por su partido, que no quiere ni puede prescindir de la enorme popularidad del viejo canciller, éste ha matizado su rotunda negativa a encabezar un Gobierno que no sea monocolor y basado en una mayoría absoluta.

Kreisky ha manifestado que estaría dispuesto a formar un Gobierno socialista minoritario como solución transitoria hasta la convocatoria de nuevas elecciones. Sin embargo, y a pesar de las recomendaciones en sentido contrarío de otros miembros de la vieja guardia del partido socialista, Kreisky ha ratificado su intención de no participar en un Gobierno de coalición con los democristianos. En caso de que la correlación de fuerzas en el nuevo Parlamento hiciera necesario una coalición de este tipo, Kreisky ha anunciado su retirada de la vida política activa.

La jubilación de Kreisky, con trece años en el poder, el jefe de Gobierno democrático más veterano de Europa, haría necesaria una profunda reestructuración del partido socialista, cuyos éxitos en los últimos años se han debido en gran medida a la personalidad de su dirigente.

Liberales y 'verdes'

Otra posibilidad, en caso de que los socialistas perdieran la mayoría absoluta, la de una coalición con el pequeño partido liberal (FPOE), que no ha sido descartada en un principio por Kreisky, choca con el peligro que corren los liberales de no acceder al nuevo Parlamento, debilitados como están por la irrupción de los verdes en el escenario político austríaco. En el partido verde, que ideológicamente se encuentra muy a la derecha de su homónimo alemán, nada más constituirse han surgido los primeros enfrentamientos a causa del personalismo de sus integrantes, y ya se han producido deserciones y expulsiones de varios miembros fundadores. Este partido -que carece de programa político- aparte de algunas consideraciones generales sobre el medio ambiente y ciertas propuestas claramente conservadoras, como la limitación del derecho al aborto, puede quitar a los liberales los votos que éstos necesitan para alcanzar una representación parlamentaria. La otra formación política que se presenta por primera vez a las elecciones austríacas es la Lista Alternativa, formada por pacifistas y ecologistas de izquierda e ideológicamente afín a los verdes de la República Federal de Alemania.

Es posible, que las elecciones del 24 de abril supongan el fin de la era Kreisky, aun cuando los socialistas sigan siendo el partido mayoritario, y que se registre un profundo cambio en el escenario político austríaco. A falta de sondeos fiables, el resultado de los comicios es más ímprevisible que nunca. Es tan posible que el próximo Parlamento austríaco cuente con la presencia de cuatro partidos -socialistas, democristianos, liberales y verdes- como que sólo alcancen representación parlamentaría los dos grandes partidos. 

EL PIANISTA ESPAÑOL JOSÉ FRANCISCO ALONSO, OBLIGADO A APLAZAR UN CONCIERTO EN VIENA

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 20.03.83


José Francisco Alonso, destacado pianista santanderino, ha sido víctima de los conflictivos momentos que atraviesa el mundo musical vienés. La matinal de hoy, domingo, en el famoso Konzerthaus de la capital austríaca en la que Alonso iba a tocar el Concierto de Aranjuez, del maestro Rodrigo, y las Noches en los jardines de España, de Falla, ha sido suspendida por un plante de la Orquesta Sinfónica de Viena, que protesta así por las irregularidades en los ensayos que achaca a su director, el ruso Gennadij Roschdestwenskij. Los miembros de la Orquesta Sinfónica que debían acompañar al músico español en el concierto han acusado al director de no acudir a los ensayos y de desinterés por la preparación de la orquesta que dirige. En estas condiciones, la Orquesta ha manifestado por medio de sus portavoces que prefiere no actuar a ver cómo sufre su prestigio. Alonso ya compareció el pasado martes ante el público vienés, que acogió con mucho interés y aplausos su interpretación de seis piezas de la Suite Iberia, de Albéniz, acompañadas por diapositivas de cuadros de pintores españoles como Solana, Tàpies, Miró y Dalí. También fue muy aplaudida su interpretación de la Sonata C-moll, de Schubert.

La Orquesta Sinfónica de Viena ha pedido al pianista español que acepte tocar el programa previsto en otra ocasión, aunque es probable que sus muchos compromisos le obliguen a retrasar esta nueva actuación. Alonso, el primer pianista español que ha tocado en la República Popular China, ha sido invitado a hacer otra gira por este país. 

64 TÉCNICOS CHECOSLOVACOS, EN PODER DE GUERRILLEROS ANGOLEÑOS

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 17.03.83


El Gobierno de Praga ha confirmado que 64 técnicos checoslovacos han sido capturados en Angola por guerrilleros de la organización UNITA. Según las autoridades checoslovacas, los técnicos participaban en la construcción de una fábrica papelera en Angola, en el marco de la cooperación económica entre ambos países prevista por acuerdo bilateral. Praga ha iniciado todas las gestiones diplomáticas en su mano para una pronta liberación de los ciudadanos checoslovacos. La organización guerrillera UNITA (Unión para la Independencia Total de Angola), que lucha contra el régimen socialista de Luanda y cuenta con el apoyo del Gobierno de Suráfrica, anunció el lunes en París que tiene en su poder a 64 checoslovacos y veinte portugueses, y propuso su liberación a cambio de: "cierto número de ciudadanos británicos" detenidos por las autoridades angoleñas.

Los británicos aludidos son mercenarios a sueldo de la guerrilla anticomunista.

EL CINEASTA MILOS FORMAN REGRESA A CHECOSLOVAQUIA

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 08.03.83


Quince años después de su emigración de Checoslovaquia, como consecuencia del aplastamiento de la primavera de Praga, el director de cine Milos Forman ha vuelto a su país, ahora como ciudadano norteamericano para rodar una película sobre Mozart. El pintoresco centro medieval de la capital checoslovaca sirve de escenario para el rodaje de Amadeus, una película sobre el genial compositor austríaco, basada en el libro del mismo nombre de Peter Shaffer.

La Prensa checoslovaca ha silenciado por completo el retorno temporal de Forman, cuyos grandes éxitos, Hair, Alguien voló sobre el nido del cuco y Ragtime, no han sido proyectados nunca en su país de origen.

El productor de la película es Saul Zaentz, y los protagonistas, Murray Abraham y Thomas Hulce.

El regreso profesional de Milos Forman, de 50 años, a Checoslovaquia, ya que otras veces ha realizado visitas a título personal, se debe a las negociaciones entre el productor Saul Zaentz y los estudios Barrandov, de Praga.

El equipo técnico y artístico, procedente de Estados Unidos, está formado por treinta personas. El rodaje en Praga tiene una duración de cerca de tres meses, para continuar en Italia. La película estará terminada a finales de año.

La película Amadeus se basa en el éxito teatral de Peter Shaffer, que se estrenó en España la pasada temporada.

EE.UU. VUELVE A LA AGENCIA INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 25.02.83


Estados Unidos ha reanudado su participación en las actividades de la Agencia Internacional de Energía Atómica, suspendidas hace cinco meses en protesta por la expulsión de Israel del organismo. Una delegación norteamericana encabezada por el embajador Richard Kennedy toma parte en la sesión del consejo de gobernadores de la agencia, que se celebra en Viena. El embajador Kennedy destacó en la apertura de la sesión la importancia de la agencia para la seguridad de los países miembros y condenó todo intento de politizar sus actividades, ya que esto pondría en peligro su efectividad.

El pasado mes de septiembre la agencia decidió expresar su condena a la invasión de Líbano por parte de Israel, negando las credenciales a los representantes israelíes. Esta medida no suponía la expulsión de Israel, pero impedía de hecho toda actividad de sus delegados en la agencia. Como consecuencia, se produjo la retirada de Estados Unidos por lo que consideró una discriminación injusta de Israel, suspendiendo todas las actividades de la agencia en Estados Unidos y amenazando con no pagar su aportación, que cubre cerca del 40% del presupuesto de la agencia.

La retirada norteamericana nunca fue tomada realmente en serio por los expertos, ya que la agencia responde en gran medida al interés de Estados Unidos de controlar la industria nuclear de los países miembros a través del sistema de salvaguardias. Este sistema establece inspecciones periódicas en las centrales nucleares para controlar su funcionamiento, evitar que se produzca plutonio y que se distraiga material de la industria nuclear civil para fines bélicos.

De abandonar la agencia, EE UU hubiera dejado de percibir esta información sobre el estado de desarrollo de la industria nuclear de los países que la integran. 

EL PARLAMENTO AUSTRIACO ANTICIPA LAS ELECCIONES AL 24 DE ABRIL

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 22.02.83


El Parlamento austriaco decidió ayer, a solicitud de la mayoría socialista, su disolución y la convocatoria oficial de elecciones generales para el próximo día 24 de abril. Austria entra así en la fase oficial de una campaña electoral que en la práctica había quedado abierta hace ya algunas semanas. La pugna electoral se está caracterizando por una dureza verbal entre los contendientes que resulta insólita en esta pequeña República alpina, en la que la serenidad ha sido la nota dominante de las confrontaciones políticas y sociales de los últimos años.

Son varios los factores que diferencian las elecciones del 24 de abril de las habidas en los últimos doce años de Gobierno socialista. En primer lugar, la mayoría absoluta socialista no ha estado nunca tan amenazada como en estos momentos.

Según una reciente encuesta, el 67% de los austríacos cree en una pérdida de votos del partido del Gobierno y un 52% piensa que los conservadores ampliarán su electorado. El partido socialista (SPOE) cuenta en la actualidad con 95 escaños en el Parlamento: el partido democristiano (OEVP), con 77, y los liberales (FPOE), con once.

El canciller Bruno Kreisky, con doce años ininterrumpidos a la cabeza del Gobierno austríaco -el gobernante electo más veterano de Europa-, ha sido el artífice internacionalmente reconocido de lo que se denomina el milagro austriaco.

Austria ha logrado resistir hasta ahora los embates más duros de la crisis económica internacional, manteniendo el desempleo y la inflación muy por debajo de la media internacional.

Sin embargo, en los últimos tiempos, la situación económica austriaca ha empeorado considerablemente. El índice de paro ha alcanzado el 6%, hay un enorme déficit presupuestario y la profunda crisis en que se encuentra el sector público, en general, y la siderurgia, en particular, resquebrajan la imagen de Austria como una isla de sosiego que no se ve afectada por la marejada de la crisis que zarandea a todos sus países vecinos.

El desengaño de unos ciudadanos que creían, en gran parte, que iban a saber de la crisis cuando ésta ya hubiera pasado se vuelve ahora contra el Gobierno de los socialistas.

La oposición acusa al Gabinete de Bruno Kreisky de ser culpable de la situación, de llevar a cabo una política de inversiones ruinosa y de "endeudar a las generaciones futuras" con su política de "déficit spending', paralizando la iniciativa privada debido a las fuertes cargas impositivas a los ahorradores y a las pequeñas y medianas empresas.

Kreisky, por su parte, se muestra decidido a continuar su gestión económica en la línea que se ha dado en llamar el austrokeynesianismo e impedir un aumento del paro y de la inflación por medio de un mayor endeudamiento, a la espera de que la situación económica internacional muestre síntomas de mejora.

FUERTE POLÉMICA EN AUSTRIA EN TORNO A LA CONMEMORACIÓN DEL CENTENARIO DE WAGNER

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 15.02.83


La celebración, el domingo pasado, del centenario de la muerte de Richard Wagner ha desatado en Viena una fuerte polémica y duros enfrentamientos verbales entre los partidarios y adversarios del compositor. Durante una lectura matinal en la ópera de Viena del texto de Los maestros cantores de Nurenberg, Marcel Prawy, autor de una biografía y ferviente admirador del genio de Bayreuth, criticó duramente los ataques a Wagner aparecidos en la Prensa alemana y en la austriaca en los últimos días y rompió ostentosamente la focotopia de un artículo del conocido crítico literario vienés Hans Weigel.

El texto de Weigel, publicado recientemente en el diario muniqués Merkur, definía a Wagner como "el sarampión de los aficionados a la ópera", "fase que hay que pasar en la infancia, pero que en la madurez es insoportable". Según Weigel, que no escatimaba improperios contra el compositor, los Maestros cantores es una obra aún pasable, pero Parsifal es un somnífero insufrible.

El gesto de Prawy ante una audiencia que llenaba la sala, y en la que se encontraban, además del canciller austriaco, Bruno Kreisky, y el director de la Opera, Lorin Maazel, muchos profesionales de la ópera, provocó reacciones encontradas, que demuestran la gran carga emocional que aún arrastra la polémica en torno a Wagner. Mientras la mayoría aplaudía entusiasmada y se escuchaban gritos de bravo, otros espectadores guardaban silencio, y alguno incluso optó por dejar la sala. El hecho de que tanto Weigel como Marcel Prawy sean judíos no ha hecho sino enconar el conflicto.

"Ritual del odio"

El antisemitismo de Richard Wagner, autor de un panfleto titulado Los judíos y la música, y ya utilizado como bandera de la lucha aria contra el judaísmo por la propaganda del Tercer Reich, es uno de los factores extramusicales más discutidos de su obra. Así, el diario vienés Die Presse ha calificado el suceso del domingo como "la imitación de una práctica nacionalsocialista de un judío contra otro", y acusa a Prawy de realizar ante el público un ritual del odio. El diario critica duramente al director de la Opera, Lorin Maazel, asimismo judío, que no intervino para evitar o condenar la destrucción del texto de Weigel, a pesar de su notoria costumbre de tachar de actitudes antisemitas todas las críticas que recibe en su gestión como dirigente de una de las principales óperas del mundo.

Respecto al incidente, Weigel ha declarado a la radio austríaca que "el haber estado presente de alguna forma en la celebración del centenario de la muerte de Wagner es un broche de oro para su carrera como enemigo de la obra wagneriana". Según Weigel, la obra de Wagner "destila el carácter despreciable de su autor".

Marcel Prawy, por su parte, ha pedido disculpas por su arrebato al romper el texto del crítico antiwagneriano, pero insiste en condenar los ataques que, en el centenario de su muerte, se han publicado contra Wagner, "un hombre que con su magistral obra ha legado tanta belleza y arte a todos los pueblos, países y razas".

LA OPOSICIÓN INTELECTUAL HÚNGARA SE REÚNE EN UNA CASA PARTICULAR

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 14.02.83


Alrededor de cien personas participaron el pasado sábado en la primera reunión de la oposición intelectual húngara celebrada en Budapest desde el pasado 26 de enero fecha en que fue clausurado el puesto de venta de literatura disidente en la vivienda del arquitecto Laslo Rajk.

La reunión se celebró en una casa particular situada en el centro de la capital, según ha informado en Viena la agencia de noticias de la oposición húngara en el exilio Bibo-Press.

Allí se presentó una antología de textos pertenecientes a ensayos y poesía firmados por 34 autores. Los ejemplares de esta antología destinada a bibliófilos, contienen ilustraciones de veinte conocidos artistas del país.

Los ingresos de la venta de los trescientos ejemplares de los que consta la edición serán destinados a fines benéficos.

Los editores de la citada antología de ensayos y poesía son el crítico de literatura Ferenc Koszeg, colaborador del arquitecto Laslo Rajk en la publicación de los textos disidentes de "Samisdat", impedida tras la mencionada actuación policial del 26 de enero y Gabriella Lengyel, fundadora de la organización de ayuda a los pobres "Szeta".

DUBCEK, LÍDER DE 'PRIMAVERA DE PRAGA' SE HA JUBILADO

Por HERMANN TERTSCH
EL PAÍS Viena, 11.02.14


Alexander Dubcek, ex dirigente del partido y del Estado checoslovaco, artífice del movimiento liberador conocido como la primavera de Praga, se jubiló recientemente de su puesto de guardabosques en el Departamento Forestal de Bratislava, en el más absoluto de los olvidos, soñando que algún día volvería al Gobierno de su país. Dubcek había enviado hace meses una carta al actual líder comunista, Husak, pidiéndole una prórroga de su contrato de trabajo. Tenía la esperanza, expresada repetidas veces a sus amigos, de que, estando en activo, algún día le volverían a encomendar tareas políticas. Aunque sus amigos intentaron hacerle ver que esta esperanza era ilusoria, él no dejó de esperar nunca. Estaba convencido de que tras la muerte de Leónidas Breznev, de quien partió la idea de aplastar su primavera, tendría la oportunidad de ayudar desde el Gobierno a solucionar la crisis económica en que se encuentra su país. Gustav Husak le negó la prórroga y Dubcek recibió en su casa de Bratislava el carné de jubilado. Desde que, en enero de 1968, Dubcek sustituyera al estalinista Antonin Novotny en la jefatura del Partido Comunista, corría en Checoslovaquia un aire fresco de esperanza e ilusión por construir un "socialismo con rostro humano".

En la madrugada del 21 de agosto, ocho meses después del nombramiento de Dubcek, tropas soviéticas y de otros países del Pacto de Varsovia invadían Checoslovaquia y acababan por la fuerza con la primavera de Praga. En abril de 1969 es sustituido por Gustav Husak. En enero del año siguiente "cesa voluntariamente", según el comunicado oficial, de su puesto en el Comité Central y poco después se le envía al ostracismo, como embajador en Turquía. Pocos meses más tarde es expulsado del partido.

Relegado definitivamente de todo cargo político, Dubcek es objeto de todo tipo de represalias por sus antiguos compañeros. Empleado en la Administración Forestal del Ministerio de Agricultura, en Bratislava, se le asigna en ocasiones la vigilancia del aparcamiento, y es expulsado del sindicato del ministerio y constantemente seguido para evitar que hablara con periodistas occidentales.