jueves, 22 de septiembre de 2016

LA ORTODOXIA COMUNISTA RECELA DE RUMANÍA, HUNGRÍA Y LA RDA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 03.05.84


El órgano oficial del partido comunista checoslovaco, Rude Pravo, no se anduvo con remilgos el pasado día 30 al criticar a "aquellos países de la comunidad socialista que pretenden conseguir ventajas de países e instituciones financieras de Occidente practicando una política autónoma en el diálogo Este-Oeste". Los firmantes del artículo, Michal Stefanak e Ivan Hlivak, de la sección internacional del partido y vinculados al baluarte ultraortodoxo del régimen de Praga, Vail Bilak, arremetieron contra los países socialistas que con su política exterior independiente "debilitan la estrategia común del Pacto de Varsovia y la imagen de la comunidad socialista ante la opinión pública internacional". También atacaron "la tendencia de algunos países de la comunidad socialista a sobrevalorar sus propios modelos económicos".
Aunque no citaban ningún país concreto, nadie duda que se referían a Rumanía, por su política exterior, siempre celosa de marcar sus diferencias con Moscú; a Hungría, por la intensificación de sus contactos con Occidente y su programa de reformas económicas, y, posiblemente, a Alemania Oriental, por su acercamiento a la República Federal de Alemania, a pesar de ser ésta la plataforma de los misiles Pershing, y la liberalización en la concesión de permisos de emigración a la RFA, que ha provocado recelos de los ortodoxos en Moscú, Berlín y Praga. La crítica checoslovaca, la más dura entre países de la órbita soviética desde los ataques, también checoslovacos, a la política transigente de las autoridades polacas con el sindicato Solidaridad antes de decretarse la ley marcial en este país, encontró un eco significativo en la Prensa soviética. Checoslovaquia se ha vuelto a erigir en el guardián de las esencias del sistema. Se vuelve a observar en su léxico el concepto de revisionismo, eliminado tras el estalinismo de la jerga política de Europa del Este, exceptuando la Albania de Enver Hoxha. La respuesta húngara no se hizo esperar. En una entrevista al diario de Budapest Magyar Hirlap, el secretario del Comité Central, Matyas Szuros, uno de los hombres fuertes del régimen de Janos Kadar, señalaba que "la alianza socialista no limita las posibilidades de sus miembros para contribuir con iniciativas propias al resurgimiento de la política de distensión". Szuros indicaba que la política exterior húngara busca promover los objetivos comunes y hacer prevalecer los intereses nacionales.
La primacía de los intereses nacionales, garantizando la unidad del bloque y la fidelidad a la URSS, es últimamente una constante en los discursos políticos en Europa del Este. El diario germanooriental Neues Deutschland, portavoz del régimen de Berlín, considerado siempre uno de los más ortodoxos de la alianza, reprodujo parte de la entrevista a Szuros.
Polonia, mal vista
El régimen de Praga tampoco ve con buenos ojos la evolución política en la vecina Polonia, por lo que funcionarios checoslovacos califican de "incapacidad del Partido Obrero Unificado para asumir el papel dirigente en la sociedad" y su supuesta debilidad ante la Iglesia. Tras este último reproche se esconde el temor a un contagio de la militancia católica polaca a la población, especialmente a la de la República de Eslovaquia.
También las relaciones entre los dos países que desarrollan hoy una política exterior más autónoma, Hungría y Rumanía, distan de ser cordiales. El problema de la minoría húngara en la Transilvania rumana, que sufre una dura represión étnica y presiones asimilacionistas, además de la dramática situación económica y social rumana, impide el acercamiento entre estos vecinos, cuya común historia está atestada de conflictos. Imposibilitan esta comunión de intereses la animadversión entre ambas poblaciones, que haría muy impopular cualquier política en este sentido, y las diferencias entre un régimen pragmático abierto al realismo político y económico, como el de Janos Kadar, y otro, el de Nicolae Ceaucescu, con características propias de un reino bizantino y sumido en lo que muchos califican como "la situación económica y social más desastrosa de Europa".
Bulgaria, siempre un fiel aliado de la URSS, a la que está unida por razones históricas desde que Rusia liberara al país de los turcos, ha mostrado últimamente su decisión de manifestarse por cuenta propia. El proyecto de creación de una zona desnuclearizada en los Balcanes ha sido adoptada por Sofía como una cuestión de interés nacional para la que despliega su actividad diplomática independiente. El rotundo desmentido de rumores sobre un despliegue de misiles SS-20 en su territorio ha dejado claro, también para la URSS, que cualquier paso en este sentido cuenta ya con la desaprobación de Bulgaria. Bien es cierto que el jefe del Estado de la RDA, Erich Honecker, dijo en su momento que la instalación de misiles en su territorio "nos hace todo menos felices", y hoy cuenta ya con ellos en el marco de las contramedidas a los euromisiles dictadas por Moscú. En el terreno económico, las líneas maestras expuestas en los últimos meses prevén un incremento de los incentivos, tienen como objetivo una mayor competitividad y muestran semejanzas con Hungría.

En casi todos los países del Este -la excepción clara es Checoslovaquia- ha perdido fuerza la línea ortodoxa, que teme un condicionamiento político a resultas de la creciente vinculación a los mercados europeos occidentales y a las instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional. Hungría y Rumanía son miembros del FMI. Los dirigentes de estos países son, por lo demás, conscientes de que no pueden esperar un aumento de la ayuda soviética y de que en algunos sectores, como el energético, esta ayuda tiende a disminuir. Por ello, las economías del Este tienen un interés vital en una mejora de las relaciones Este-Oeste que les ayude a capear su profunda crisis. En este contexto se inscriben los esfuerzos individualizados de las diferentes capitales de la comunidad socialista por intensificar las relaciones intereuropeas.

EL PACTO DE VARSOVIA INSTA A LA RETIRADA DE LOS EUROMISILES

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 22.04.84


Los ministros de Asuntos Exteriores del Pacto de Varsovia han exhortado a la Alianza Atlántica a reinstaurar la situación previa al comienzo del despliegue de los euromisiles en Europa, ya que el mismo "ha incrementado extraordinariamente" el riesgo de una confrontación nuclear entre los dos bloques militares. El comunicado final de la reunión, de los ministros de Asuntos Exteriores de la URSS, Polonia, República Democrática Alemana (RDA), Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria y Rumanía, celebrada el jueves y viernes pasados en Budapest, no contiene ataques contra la OTAN, aunque sí advierte que "incurren en una grave responsabilidad los países que han instalado o van a instalar misiles norteamericanos en su territorio". A cambio de la retirada de éstos, el Pacto de Varsovia ofrece la anulación de las contramedidas que, según señala el comunicado, se vio obligado a tomar, y que incluyen la instalación de misiles nucleares en la RDA y Checoslovaquia.
Si bien alude al despliegue de los misiles Pershing 2 y de crucero como causa de la tensión mundial, e insiste sobre la necesidad de poner fin al mismo, los ministros expresan en el comunicado "su firme convicción de que no hay cuestión que no sea solucionable por medio de negociaciones" si éstas son constructivas y existe la voluntad. "La experiencia de la relaciones internacionales lo demuestra", añaden.
El Pacto de Varsovia no menciona la nueva propuesta occidental en las negociaciones de Viena para la reducción de tropas, cuyo éxito, señalan, pasa por las propuestas hechas en su día por el bloque oriental. En Budapest también se ha decidido apoyar la creación de una zona desnuclearizada en los Balcanes.

La redacción del comunicado deja entrever un esfuerzo por dar una imagen de unidad del Este en su política hacia Occidente, que ha sido puesta en duda últimamente por observadores políticos.

GROMIKO CREE POSIBLE LA VUELTA A UNA POLÍTICA DE DISTENSIÓN

Por HERMANN TERTSCH
El País, Viena, 19.04.84


El comunicado conjunto húngaro-soviético publicado ayer con ocasión de la visita a Budapest del ministro soviético de Asuntos Exteriores, Andrei Gromiko, en el que se afirma que, "incluso en las actuales circunstancias", es posible el retorno a una política de distensión entre los bloques, puede ser el primer indicio de un cambio de actitud del Pacto de Varsovia en la reunión de sus ministros de Asuntos Exteriores que comienza hoy en la capital húngara. Por primera vez, la retirada de los misiles norteamericanos en Europa occidental no es considerada condición indispensable para la reanudación del diálogo con Occidente. Gromiko, que finalizó ayer su visita oficial a Hungría, permanecerá en Budapest para asistir a la primera reunión de los responsables de la política exterior del Pacto de Varsovia desde el comienzo del despliegue de los euromisiles de la OTAN y la consiguiente retirada de la Unión Soviética de las negociaciones sobre limitación de armamento nuclear de Ginebra.
En los últimos meses, varios países aliados de la URSS han mostrado de forma más o menos velada, según los casos, su deseo de que los soviéticos busquen una forma de retornar a los foros de negociación. En la reunión que comienza hoy, países como Hungría, Rumanía, Bulgaria y la República Democrática Alemana pueden presionar para que la URSS se avenga a poner fin a una política aislacionista que grava sus intereses.
El deseo de estos países por compensar con una política exterior autónoma hacia Occidente la falta de diálogo entre las superpotencias ha conducido a una descoordinación de las relaciones exteriores de los miembros del Pacto.

Los ministros pueden estudiar también las nuevas propuestas de la OTAN para desbloquear la conferencia de Viena sobre la reducción mutua y equilibrada de tropas en Europa (MBFR), que serán presentadas oficialmente hoy en la capital austriaca, pero que ya fueron comunicadas ayer informalmente a las delegaciones de los países socialistas.

LAS ELECCIONES SINDICALES AUSTRIACAS PONEN EN PELIGRO LA COALICIÓN DE GOBIERNO

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 11.04.84


La coalición socialista-liberal del Gobierno austriaco encajó un nuevo y duro golpe en las elecciones sindicales, celebradas el domingo y el lunes, que la sume en su primera crisis cuando aún no se ha cumplido un año desde la retirada del que fuera el gran artífice de la casi proverbial estabilidad gubernamental austriaca, el ex canciller Bruno Kreisky. El descenso de la popularidad de la coalición que preside Fred Sinowatz ya había quedado patente en las derrotas de los dos partidos que la integran -el socialista (SPOE) y el liberal (FPOE)- en las elecciones de la Baja Austria y Salzburgo. Estos comicios supusieron sendas victorias del Partido Popular Austriaco (OEVP), que dirige el democristiano Alois Mock. El Partido Popular gobierna ya en seis de los nueve Estados federales austriacos. En las elecciones sindicales, aunque pudo mantener su mayoría absoluta, la fracción sindical socialista perdió un promedio del 6% de los votos en todos los Estados federales menos en uno, en Vorarlberg.

La amenaza de huelga de los altos funcionarios en protesta por una nueva ley que establece topes para sus ingresos adicionales, el malestar de los obreros siderúrgicos por la reconversión del sector y la lucha abierta entre el sindicato socialista y la patronal por la implantación o no de la semana laboral de 35 horas han supuesto un grave deterioro del clima político.

EL DIRECTOR LORIN MAAZEL ABANDONA LA ÓPERA DE VIENA POR LAS CRÍTICAS RECIBIDAS A SU GESTIÓN

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 09.04.84


La ruptura total entre Lorin Maazel y la dirección de la Ópera estatal de Viena se consumó el viernes, al anunciar el director norteamericano su decisión de rescindir unilateralmente su contrato como director de la Ópera y abandonar definitivamente Viena al concluir la presente temporada, en el próximo mes de junio. Maazel le comunicó ayer por escrito sus intenciones al ministro austriaco de Educación y Cultura, Helmut Zilk.
El ministro, por su parte, convocó de inmediato una reunión urgente de la dirección de los teatros federales austriacos, en la que se acordó nombrar al austriaco Egon Seefehlner, actualmente catedrático del Conservatorio de Viena, como director interino, hasta que el nuevo director designado, Claus Helmut Drese, actualmente ligado a la Ópera de Zurich, ocupe su puesto, en 1986. A finales del pasado mes el ministro ya había anunciado que el contrato de Lorin Maazel, a expirar en 1986, no sería renovado, ya que éste no reunía las "condiciones adecuadas" para continuar en el puesto.
Pocos días más tarde, el ministro presentaba a Helmut Drese como el futuro sucesor de Lorin Maazel, y a Claudio Abbado para ocupar el puesto recién creado de director musical de la ópera estatal.
Maazel abandona Viena tras una larga serie de enfrentamientos con el público de la ópera, la crítica especializada y, últimamente, con el ministro Zilk. En la carta que anunció su decisión de desligarse definitivamente de la ópera de Viena, Maazel responde en términos muy duros y con evidente amargura debida a las críticas a su gestión, que recientemente había expresado el ministro.
Éste le había reprochado sus largas ausencias de la capital austriaca, debidas a sus giras y su "escasa atención" a las costumbres austriacas, y había puesto en duda la capacidad de Maazel a la hora de tomar decisiones en el terreno artístico.
Lorin Maazel señala en su escrito que "un invitado debe saber cuándo tiene que hacer las maletas e irse", y arguye que las críticas del ministro habían socavado su autoridad, lo que hacía imposible una actividad constructiva durante los dos años que hubiera tenido que seguir al frente de la Ópera estatal para acabar el contrato en estos momentos vigente.
De la carta de Maazel se desprende que, a partir de la próxima temporada, tampoco está dispuesto a actuar en la ópera de Viena como director de orquesta, con lo que responde negativamente a la oferta hecha por Claudio Abbado, quien había señalado que quería poder contar con Maazel para dirigir en Viena, "al igual que con todos los otros grandes directores del mundo".

La retirada de Lorin Maazel evoca la caída de otros directores de la Ópera de Viena, que fueron también objeto de violentas campañas, como Mahler, Böhm o von Karajan.

CLAUDIO ABBADO, NUEVO DIRECTOR MUSICAL DE LA ÓPERA DE VIENA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 04.04.84


Claudio Abbado será, a partir de 1986, el director musical de la Ópera Estatal de Viena. Los insistentes rumores en este sentido que habían surgido en medios culturales vieneses, tras el anuncio oficial de la no renovación del contrato al actual director de la Ópera, Lorin Maazel, y su sustitución por el actual director de la ópera de Zurich, Claus Helmut Drese, fueron confirmados formalmente por el ministro austriaco de Educación y Cultura, Helmut Zilk. Abbado pasa así a ocupar un puesto creado especialmente para él, y formará un tandem con Drese para dirigir, durante al menos cinco años, la Ópera Estatal de Viena. La creación de este puesto de director musical obedece a las duras críticas surgidas en la Prensa y el público de Viena por una supuesta incapacidad del actual director Lorin Maazel para compaginar las dos labores que le están encomendadas, la gestión empresarial y administrativa de la dirección de la Ópera y la tarea estrictamente artística musical. Aunque los ataques a Maazel se dirigían, fundamentalmente, a su gestión administrativa y de repertorio, y la hostilidad del público vienés hacia este director no ha llegado al extremo de discutirle su calidad como director y su virtuosidad musical, el nombramiento de Abbado ha sido recibido con enorme satisfacción en los medios culturales austriacos. Abbado, que estudió dirección en Viena, cuenta en esta ciudad con gran aceptación, lo que le supone una ventaja decisiva respecto a Maazel, que nada más ser nombrado director fue objeto de las primeras críticas.
A partir de 1986, Abbado dirigirá óperas exclusivamente en Viena, y a partir del año siguiente, y siempre que se lo permitan sus compromisos ya establecidos, dirigirá al menos dos estrenos producciones en la Ópera Estatal y 30 funciones por temporada. Aparte de su lazo con la orquesta de Londres, Abbado se ha comprometido a no ocupar puesto fijo alguno, lo que le permitirá dedicarse con práctica exclusividad a sus tareas en Viena, lo cual no significa, "por supuesto", como destacó el propio Abbado, que no vaya a dirigir en Salzburgo.

Como ejes de su futura labor en Viena, Abbado ha citado la renovación del repertorio de óperas -un tanto apolillado, según algunos críticos musicales-, incluyendo óperas contemporáneas y el acercamiento de la ópera a la juventud. También ha anunciado una intensificación de funciones propias de la Ópera Estatal de Viena en el exterior. Abbado y Drese están plenamente de acuerdo respecto a las directrices artísticas a tomar, según han reiterado en los últimos días. El director italiano insistió en la necesidad de que "todos los principales directores del mundo" deben estar presentes en la realización del repertorio de la Ópera de Viena.

LOS MISILES SOVIÉTICOS INSTALADOS EN CHECOSLOVAQUIA Y LA RDA SÓLO APUNTAN A OBJETIVOS NORTEAMERICANOS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 03.04.84


Los misiles nucleares soviéticos que se instalan actualmente en Checoslovaquia y en la República Democrática Alemana apuntan exclusivamente a objetivos militares norteamericanos en Europa occidental, incluidas las rampas de lanzamiento de misiles de la Alianza Atlántica. Este dato fue revelado por el jefe del Estado Mayor y viceministro de Defensa checoslovaco, Miroslav Blahnik, en una entrevista publicada este fin de semana por el órgano del partido comunista de este país, Rude Pravo.
Blahnik anunció asimismo una modernización y mejora del sistema de defensa antiaérea checoslovaco. Si bien reconoció la carga que supone el rearme para la economía de Checoslovaquia, manifestó que las medidas son imprescindibles para garantizar "la seguridad nacional". El pasado día 21 de marzo el primer ministro checoslovaco, Lubomir Strougal, confirmó, por primera vez de forma oficial, el despliegue de misiles soviéticos en su territorio, en el marco de las medidas de represalia del bloque del Este por la instalación de los misiles Pershing 2 y de crucero en Europa occidental.
Agresión verbal a Occidente
El rearme del territorio checoslovaco ha ido acompañado en las últimas semanas de una gran agresividad verbal de las autoridades de Praga contra Occidente. Las protestas iniciales de la población contra este despliegue fueron silenciadas por completo tras unos primeros momentos de relativa tolerancia hacia las mismas. Objeto de los ataques de las autoridades comunistas de Praga no fueron esta vez sólo las bestias pardas tradicionales, es decir, Estados Unidos y sus aliados de la Alianza Atlántica, sino también el papa Juan Pablo II -calificado como el papa más reaccionario de la historia de la Iglesia- e incluso, y esto es más significativo, algunos países hermanos, miembros de la comunidad socialista.

Con el perceptible acercamiento entre las dos Alemanias, evidenciado por la proliferación de permisos de emigración a Occidente para ciudadanos de Alemania Oriental; el nuevo énfasis de Bulgaria por destacar el carácter nacional de sus relaciones exteriores, demostrado en la conferencia del partido comunista búlgaro a finales de marzo en Sofía; el tradicional neutralismo de la Rumanía de Nicolae Ceaucescu; la ya asentada vía autónoma de Hungría, y una Polonia a la defensiva, Checoslovaquia parece quedarse sola en sus violentas diatribas contra Occidente.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

KARL RAHNER, UNO DE LOS TEÓLOGOS CATÓLICOS MÁS IMPORTANTES DEL SIGLO, MURIÓ AYER, A LOS 80 AÑOS, VÍCTIMA DE UN FALLO CARDÍACO

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 01.04.84


MUERE UNO DE LOS MÁXIMOS RENOVADORES DEL VATICANO II

Karl Rahner, uno de los teólogos más destacados de este siglo, cuya influencia en las directrices emanadas del Concilio Vaticano II se considera decisiva, murió el viernes, en una clínica de Innsbruck, a causa de un fallo cardíaco. Rahner había celebrado su 80 cumpleaños el pasado día 5 de marzo. Su muerte fue hecha pública ayer por el padre jesuita Josef Mullner, rector del colegio de la Compañía de Jesús en Innsbruck, en el que Rahner vivía desde su jubilación como catedrático de Dogmática.

Resulta significativo sobre la personalidad de Rahner que uno de los primeros en pronunciarse sobre su muerte fuera el ministro del Interior y vicepresidente del Partido Socialista de Austria, Karl Blecha. Éste destacó ayer la labor de Rahner en la consecución de un "diálogo fructífero" entre cristianos y socialistas. Desde una postura de absoluta fidelidad a la Iglesia de Roma, el teólogo ahora fallecido se esforzó siempre por buscar vías de diálogo entre la Iglesia y fuerzas y fenómenos extraños a la misma. Como señaló el arzobispo austríaco, cardenal Franz Koenig Rahner hizo gala durante toda su vida de una sensibilidad especial hacia los problemas del hombre de nuestro tiempo, que afrontaba con espíritu abierto y "amor a la Iglesia". Koenig reveló ayer que, en un principio, cuando invitó a Rahner a acudir a Roma al Concilio Vaticano II en calidad de asesor, éste se negó, alegando sus dificultades de entendimiento con la Curia romana. Finalmente, el teólogo aceptó la invitación y se convirtió -en palabras de Koenig- en un "gran propulsor del Concilio".

EL PSOE INICIA UNA RONDA DE CONTACTOS CON PARTIDOS COMUNISTAS DE EUROPA DEL ESTE

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 30.03.84


Una delegación del PSOE ha visitado Hungría, la primera visita oficial del partido a un país de Europa oriental desde que accedió al poder. Según Guillermo Galeote, miembro de la ejecutiva socialista, la estancia en Hungría inicia una ronda de contactos con los partidos comunistas de Europa del Este. El objeto es recabar información de cara al debate nacional sobre política de seguridad que se abrirá en España con la convocatoria del referéndum sobre permanencia en la OTAN. Galeote regresa hoy a Madrid con Elena Flores, responsable de relaciones exteriores del partido, y el senador cordobés Rafael Vallejo. Durante su estancia de cuatro días en Budapest se entrevistaron con los principales dirigentes de la política exterior del Gobierno y del Partido Comunista de Hungría (POSH). Según los tres, en todas sus conversaciones expusieron a sus interlocutores húngaros "las dificultades que entraña una eventual salida de España de la OTAN en la actual situación de tensión internacional, ya que supondría un factor de crispación adicional".
La elección de Hungría como primer destino fue hecha en vista de las informaciones que hacían prever una mayor flexibilidad de los dirigentes de este país en el análisis de la situación internacional. Esta impresión previa se ha visto confirmada. Los delegados socialistas se mostraron impresionados muy favorablemente por el pragmatismo de los políticos húngaros. Tanto en sus conversaciones con los hombres que forman el "triunvirato" que dirige la política exterior húngara -Gyula Horn, jefe de Relaciones Exteriores del Comité Central; Matyas Szuros, secretario del Comité Central, y Peter Varkonyi, ministro de Asuntos Exteriores- como en su entrevista con Karoly Nemeth, número dos del régimen húngaro y considerado como el delfín de Janos Kadar, los socialistas españoles percibieron un claro interés por la reanudación del diálogo Este-Oeste.

Ambas partes coincidieron en su voluntad de fomentar el papel de las naciones aliadas de las superpotencias en las relaciones Este-Oeste. Respecto a la salida o no de España de la OTAN, los dirigentes húngaros mostraron un estricto respeto a lo que calificaron de "cuestión interna española".

LA OTAN PROPONE AL PACTO DE VARSOVIA ACORDAR UNA REDUCCIÓN DE LAS TROPAS EN EUROPA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 30.03.84


Occidente propuso ayer al Pacto de Varsovia, durante la sesión semanal de la Conferencia de Viena para la reducción mutua y equilibrada de tropas en Europa (MBFR), el posponer la negociación sobre los datos de contingentes para concentrarse en el diálogo sobre las medidas de control y verificación e intentar llegar a un acuerdo en este terreno. El portavoz de la OTAN en la sesión de ayer, el embajador belga, Bob Lebacq, calificó de "posible" un acuerdo sobre fórmulas de verificación y justificó la renuncia occidental a continuar la guerra de los datos, una de las principales causas del estancamiento de esta conferencia, que se encuentra ya en el undécimo año de negociaciones. El conflicto de los datos se debe a las discrepancias existentes entre los bloques sobre el número real de soldados del Pacto de Varsovia estacionados en Europa.
Según el portavoz de la OTAN, se ha producido "cierta convergencia" en cuestiones relativas al intercambio de información, a la creación de órganos de control y a las fórmulas de inspección de tropas. Al margen de esta oferta occidental de desviar todo el peso negociador hacia la verificación, en la sesión de ayer, la OTAN se limitó a reiterar sus propuestas de julio de 1982, rechazadas repetidamente por el Pacto de Varsovia.

El bloque oriental, que califica de "marginales" estas medidas sobre verificación en las que quiere concentrarse Occidente, no publicó ayer comunicado alguno, y se encuentra, como ya señaló su portavoz el pasado día 16 de marzo durante la apertura de la presente ronda negociadora, "a la espera de nuevas propuestas occidentales". No se espera que el Pacto de Varsovia dé paso alguno mientras no se conozcan los términos de la nueva postura occidental, que habitualmente se debate en la sede de la OTAN en Bruselas.

LA ÓPERA DE VIENA DECIDE NO RENOVAR EL CONTRATO AL DIRECTOR LORIN MAAZEL

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 21.03.84


La ópera estatal de Viena ya tiene un nuevo director. Helmut Drese, en la actualidad director de la Ópera de Zurich, sustituirá a Lorin Maazel cuando expire el contrato de éste en otoño de 1986. El ministro austriaco de Educación y Cultura, Helmut Zilk, anunció el lunes su negativa a una renovación del contrato de Lorin Maazel e hizo público el acuerdo firmado con Drese. Por la dirección de la Ópera de Viena han pasado Richard Strauss, Mahler, Von Karajan y Böhm, entre otros.
El ministro daba así el paso que el público de la Ópera estatal de Viena, o al menos los sectores más ruidosos del mismo, venían pidiendo con insistencia desde hace meses. Una vez más, la capital austriaca hace honor a su fama de devoradora de directores musicales. Richard Strauss, Gustav Mahler, Herbert von Karajan y Karl Böhm abandonaron la dirección de la ópera de Viena tras violentas campañas de público y Prensa en su contra. Mahler, que se atrevió a decir en Viena que "la tradición es una chapucería", fue víctima de violentos ataques personales. El caso Maazel, director norteamericano nacido en Francia, de origen judío, que ocupa estos días las portadas y primeras páginas de revistas y diarios austríacos, ha tenido ribetes de cuestión de Estado en esta capital donde la melomanía supera con mucho el ámbito puramente musical. Como señala esta semana la revista vienesa Profil, tras una fachada de amor apasionado por la ópera parte del público vienés esconde un placer morboso por la crisis permanente. No le ha dado el público vienés plazo de confianza alguno a Maazel. Un año y medio cumple ahora al frente de la Ópera de Viena. Según opinión de muchos, poco tiempo para calificar una tarea en la que se trabaja con enorme previsión y se contrata a cantantes, directores y orquestas con gran antelación.
Maazel, por su parte, perjudicó su imagen en Austria con una locuacidad exenta de tacto. Ya antes de hacerse cargo de sus funciones se explayó en la Prensa norteamericana con declaraciones que no podían agradar en Austria. Señaló que, en Austria, el director de la Ópera es la tercera persona en importancia del Gobierno" y que "acabar con la chapucería austriaca es como depurar el Támesis".
El impresionante éxito del Turandot al término de la pasada temporada, la presencia en Viena de los principales directores de orquesta y la anunciada actuación de Pavarotti tras 16 años de ausencia en la casa no compensan a los ojos del público los agravios de Maazel. Sus largas ausencias de Viena dirigiendo orquestas en el extranjero han sido criticadas regularmente, en especial cuando surgían fallos en la gestión global de la Opera, como en el caso de una súbita indisposición de Caballé cantando Andrea Chenier, que, al no estar presente ninguna cantante suplente, provocó la interrupción de la función. Molestó también que durante el centenario de la muerte de Wagner, en 1983, Maazel sólo pusiera en escena cuatro óperas del compositor alemán, y se echaron en falta en el repertorio tres de las óperas favoritas del público vienés, como son Carmen, Cosi fan tutte y Don Giovanni.

La imagen de Maazel como director errático, altivo y falto de instinto, además de poco integrado en la sociedad vienesa, fue así ganando terreno constantemente; que poco después de llegar a Viena se hiciera público su sueldo, de 5,4 millones de chelines anuales (alrededor de 45 millones de pesetas), en una filtración claramente intencionada, hizo soliviantarse aún más al público.

DECEPCIÓN DEL BLOQUE SOCIALISTA POR LA FALTA DE PROPUESTAS DEL OESTE EN LA CONFERENCIA DE VIENA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 17.03.84


La reanudación, ayer en Viena, de la conferencia para la reducción mutua y equilibrada de fuerzas en Europa (MBFR), no ha mejorado las perspectivas de relanzar el diálogo entre el Este y el Oeste, roto prácticamente por Moscú tras el comienzo del despliegue de los misiles norteamericanos de alcance medio en el continente. Los países socialistas expresaron ayer su decepción, ya que "partían de la esperanza de que Occidente hubiera llevado a cabo una seria revisión de su postura". Un portavoz del Pacto de Varsovia sugirió incluso una nueva paralización de las conversaciones si la Alianza Atlántica no presenta próximamente una nueva propuesta.
Tras un paréntesis de tres meses, las expectativas sobre una posibilidad de desbloquear la Conferencia de Viena, que se prolonga ya desde hace más de 10 años con la práctica ausencia de resultados concretos, habían mejorado ante las informaciones publicadas en las últimas semanas por la Prensa norteamericana que anunciaban nuevas propuestas occidentales sobre los aspectos más conflictivos de la negociación, como son el recuento fiable del actual nivel de contingente de tropas en Europa y las medidas para verificar el proceso de reducción de los mismos. Si bien el portavoz occidental en la sesión de ayer, el embajador canadiense Thomas Hammond, reconoció ante los periodistas que actualmente se revisan en Bruselas los conceptos negociadores de la OTAN en esta conferencia, Occidente mantuvo los mismos postulados que antes de diciembre.
Un portavoz del Pacto de Varsovia sugirió, a la vista de la situación, incluso una nueva paralización de las conversaciones si la OTAN no presenta próximamente una nueva propuesta. "Esperaremos una propuesta occidental", dijo, "pero no eternamente. No podemos permitir que aquí se negocie simplemente por el hecho de negociar mientras Occidente utiliza las conversaciones como cortina de humo de su política de rearme".
Medidas de verificación
El bloque oriental espera la propuesta occidental antes de que acabe la presente ronda de sesiones, el próximo día 19 de abril; "si no, esto se convertiría en un simple intercambio de puntos de vista", arguyó su portavoz, el polaco Krizystof Stronczynski.
Del comunicado occidental, leído por Hammond no se deshecho de que en el texto no se haga mención de los datos y se insista en la importancia de la verificación puede ser interpretado como un indicio de que son ciertas las informaciones de la Prensa norteamericana, según las cuales Occidente podría renunciar a un recuento de las tropas del Pacto de Varsovia actualmente estacionadas en Europa a cambio de concesiones orientales en materia de verificación.
La discrepancia entre ambos bloques sobre el número de soldados que mantiene el Pacto de Varsovia en Europa -discrepancia que se esconde tras el eufemismo de los datos- es uno de los principales escollos de la Conferencia de Viena. Occidente estima que son 1.160.000 hombres y Moscú sólo admite 980.000.

Las medidas de verificación y creación de confianza son el otro obstáculo que bloquea el acercamiento de las posiciones. El portavoz occidental, el embajador canadiense Hammond, reiteró ayer que Occidente no puede aceptar la propuesta del Pacto de Varsovia, según la cual las medidas de verificación entrarían en vigor al finalizar el proceso de reducción de tropas. Occidente insiste en una verificación del propio proceso de reducción.

LA CONFERENCIA SOBRE REDUCCIÓN MUTUA DE TROPAS EN EUROPA SE REANUDA HOY EN VIENA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 16.03.84


La conferencia de Viena sobre la Reducción Mutua y Equilibrada de Fuerzas en Europa (MBFR) se reanuda hoy tras un paréntesis de tres meses forzado por el Pacto de Varsovia, que en la última sesión celebrada el pasado día 15 de diciembre se negó a fijar fecha para un nuevo encuentro en represalia por el comienzo del despliegue de misiles norteamericanos en Europa occidental.
Ayer, el ministro austriaco de Asuntos Exteriores, Erwin Lanc, exhortó a la Alianza Atlántica y al Pacto de Varsovia, en nombre de su Gobierno, a que intenten un acuerdo en el foro de negociación, cuya reapertura se produce al mismo tiempo que se clausura en Estocolmo la primera sesión de la Conferencia de Desarme en Europa. El aplazamiento sine die de la Conferencia de Viena que seguía a la retirada soviética de las conversaciones de Ginebra sobre misiles de alcance medio o tácticos (INF) y sobre armas estratégicas (START) fue justificado por el bloque oriental señalando que la instalación de los euromisiles suponía un cambio sustancial de la situación global europea y, por tanto, afectaba también a las negociaciones sobre reducción de tropas "al crear una amenaza adicional y cualitativamente nueva para los países del Pacto de Varsovia".
La Conferencia de Viena tiene como objetivo la reducción de la densidad de tropas estacionadas en la región centroeuropea compuesta por Alemania Occidental, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Alemania Oriental, Checoslovaquia y Polonia. Participan en la misma todos los países que mantienen tropas en dicha zona, excepto Francia. Por parte de la OTAN son Estados Unidos, Alemania Occidental, el Reino Unido, Canadá, Holanda, Bélgica y Luxemburgo, y el Pacto de Varsovia está presente con la URSS, Alemania Oriental, Checoslovaquia y Polonia. Asisten como observadores los miembros de la OTAN, Italia, Dinamarca, Noruega, Grecia y Turquía, y del Pacto de Varsovia, Hungría, Rumanía y Bulgaria.
La reapertura de las negociaciones, que fue acordada por el secretario de Estado norteamericano, George Shultz, y el ministro soviético de Asuntos Exteriores, Andrei Gromiko, en la entrevista que mantuvieron en enero durante la apertura de la Conferencia de Estocolmo sobre desarme en Europa, ha estado precedida por diversas informaciones de la Prensa norteamericana que sugieren un cambio de actitud de Washington con vistas a desbloquear estas negociaciones, que se prolongan ya más de 10 años sin resultado concreto alguno. Según estas fuentes, Estados Unidos renunciaría a un recuento de los soldados del Pacto de Varsovia en el continente, contentándose con contabilizar las unidades de combate.
La discrepancia entre las dos partes negociadoras sobre el número real de tropas del bloque socialista ha sido uno de los principales obstáculos para un acercamiento de las posiciones. El Pacto de Varsovia asegura que mantiene en Europa 980.000 soldados, mientras los aliados occidentales sostienen que son 1.160.000. Ante la dificultad de establecer el número exacto de soldados del adversario, Washington parece dispuesto a hacer un recuento de las unidades de apoyo y capacidad de combate, cuyos datos son verificables por medio de satélites espías.

Occidente pide, para la fase inicial de una reducción de tropas escalonada, la retirada de 30.000 soldados soviéticos, y ofrece una reducción del contingente norteamericano en 13.000 hombres. El Pacto de Varsovia propone la retirada de 20.000 de sus soldados y acepta la cifra de 13.000 norteamericanos, si bien insisten en que estas tropas deben abandonar Europa con todo su material y armamento. Los dos bloques han llegado a un acuerdo de principio para situar el techo común de tropas tras las reducciones en 700.000 soldados de tierra y 200.000 de aire.

EL PACTO DE VARSOVIA REALIZARÁ EN MARZO MANIOBRAS MILITARES

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 23.02.84


El Pacto de Varsovia realizará durante el próximo mes de marzo maniobras militares conjuntas de sus Estados Mayores en Bulgaria, Rumanía, Hungría, el sudoeste de la Unión Soviética y en el Mar Negro, según un anuncio oficial publicado en las capitales de los países participantes. Añade la escueta noticia que en los ejercicios denominados Sojuz84 (Unión-84) oficiales y mandos militares ensayarán fórmulas de coordinación de las tropas y flotas de los citados países en acciones conjuntas. Todas las agencias de Europa oriental se hicieron eco ayer de estas maniobras en el flanco sur del Pacto de Varsovia, cuya realización, según se subraya, estaba programada desde hace tiempo.
Destaca, sin embargo, una vez más la postura especial que adopta Rumanía ante los ejercicios militares conjuntos del pacto que integra. Tanto la prensa rumana de Viena como la agencia Agerpres, indican que en las maniobras que tengan lugar en territorio rumano sólo participarán cuadros militares de este país. Discrepan así las fuentes rumanas del anuncio oficial que habla de "maniobras conjuntas" en los países citados, incluida Rumanía.

Desde hace ya varios años Rumanía no permite que tropas de los demás países del Pacto realicen maniobras en su territorio, ni toma parte con su ejército en las que tienen lugar en el extranjero. La participación de Rumanía en ejercicios conjuntos del Pacto de Varsovia se limita a este tipo de pruebas de coordinación entre oficiales y mandos de los diversos ejércitos.

ESCÁNDALO EN AUSTRIA POR UNA CARTA ATRIBUIDA A EEUU QUE SUGIERE LA COOPERACIÓN MILITAR CON LA OTAN

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 20.02.84


Una carta recibida en el Ministerio austriaco de Defensa, y filtrada posteriormente a la prensa vienesa, que lleva el membrete de la embajada norteamericana en Viena y la supuesta rúbrica de la embajadora Helene von Damm, ha creado un gran revuelo en medios políticos de la capital austríaca, ya que en la misma se hacen sugerencias para una cooperación militar entre Austria y la OTAN que violan la neutralidad constitucional de este país. Fuentes norteamericanas en Viena han negado que la carta proceda de la embajada, y manifiestan que se trata de una falsificación cuyo objetivo es deteriorar las relaciones entre ambos países. Este desmentido ha sido ratificado, si bien de forma muy tímida, por el Ministerio de Defensa austriaco. El Departamento de Estado norteamericano ve detrás de la carta "un paso más de la campaña de desinformación que llevan a cabo los servicios secretos soviéticos". En la carta, fechada el pasado 26 de enero, se solicita al ministro que estudie fórmulas de conectar el sistema austriaco de vigilancia de su espacio aéreo al de la OTAN "para el caso de un ataque nuclear soviético" y se indica que "otro país neutral" ha respondido afirmativamente a esta solicitud. Este "otro país neutral" sólo puede ser Suiza, tal como señala la prensa vienesa. La cooperación militar de Austria con cualquier pacto está prohibida en el acuerdo de Estado que tiene carácter constitucional.
En Viena se manejan tres hipótesis sobre la verdadera procedencia de la carta. Una es que la embajadora la escribiera realmente y se desdiga ahora, consciente de haber tenido una grave falta de tacto hacia la neutralidad austriaca que ha provocado gran disgusto en el Gobierno de este país. Otra posibilidad es que efectivamente se trate de una falsificación -muy bien realizada- con objeto de socavar las relaciones entre Austria y Estados Unidos.

La carta podría ser también parte de una intriga interior de la embajada norteamericana con el fin de dañar la imagen de Helene von Damm, una estrecha colaboradora del presidente Ronald Reagan. Antes de apostar decididamente por la segunda hipótesis, la embajadora reconoció la posibilidad de que alguien le hubiera pedido la firma para documentación rutinaria, ocultándole el contenido.

ESTADOS UNIDOS Y LA URSS HAN MANTENIDO EN VIENA CONVERSACIONES SOBRE TEMAS NUCLEARES

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 20.02.84


Delegaciones de Estados Unidos y la Unión Soviética se han reunido durante tres días en la Embajada norteamericana en Viena para estudiar diversos aspectos del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), en lo que supone el primer contacto negociador oficial entre las superpotencias tras la muerte de Yuri Andropov y el nombramiento de Constantin Chernienko como jefe del Partido Comunista de la URSS.
La reunión, interrumpida el sábado sin fecha conocida para su reanudación, produjo resultados positivos, según fuentes norteamericanas que, sin embargo, se negaron a facilitar detalles. Según un comunicado de la agencia soviética Tass, también difundido por las agencias de Europa Oriental, la reunión giró en torno a la preparación de una conferencia para la revisión del Tratado de No Proliferación que está prevista para 1985. También se trataron diferentes medidas para fortalecer el sistema de seguridad del organismo internacional de energía atómica (IAE), con sede en Viena, con objeto de evitar filtraciones en el mismo que puedan afectar negativamente a la no proliferación, así como del control de las exportaciones de material nuclear, equipamiento y tecnología.
El Tratado de No Proliferación Nuclear entró en vigor el 5 de marzo de 1970, y ha sido ratificado desde entonces por 121 países. Objetivo de este tratado es impedir que países que no sean las potencias nucleares tradicionales puedan disponer de armamento nuclear. Este objetivo es -lógicamente- compartido por las dos mayores potencias, lo que explica, como señalan observadores políticos en Viena, que el clima de extremada tensión entre las superpotencias, no haya puesto nunca en serio peligro la continuación de estas conversaciones. Fuentes diplomáticas norteamericanas han reconocido no haber puesto en duda nunca la continuidad de estos contactos, aunque las gélidas relaciones con la URSS les afectaran de forma negativa.
La noticia sobre esta reunión fue dada a conocer en primer lugar por parte norteamericana, en declaraciones del jefe de la delegación, el embajador plenipotenciario y especialista en cuestiones nucleares. Richard Kennedy a tina agencia de su país. Tan sólo después del sábado, cuando se daba por terminado el ciclo de sesiones de tres días, fue confirmada la noticia por la agencia soviética, que habló de "común acuerdo para continuar estos intercambios de opiniones".
Según analistas políticos, el anuncio de la reunión por parte norteamericana se enmarca en el claro interés de Estados Unidos por crear la impresión de que en la Unión Soviética existe ya una disposición negociadora que no existía en vida de Andropov y que los misiles norteamericanos en Europa ya no son vistos en el Kremlim como un obstáculo insalvable para el diálogo.

Esta impresión se ve apoyada por la formulación general del anuncio norteamericano que induce a interpretar la reunión como una reanudación de los contactos que afectan al potencial nuclear de las dos superpotencias. La agencia soviética, en cambio, no habla de avances en la reunión.

ESPAÑA, DECIDIDA A IMPULSAR INTERCAMBIOS CON LOS PAÍSES DEL ESTE

Por HERMANN TERTSCH
El País, Viena, 19.02.84


El ministro español de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, finalizó ayer su visita oficial de tres días a Viena con un encuentro, celebrado en la Embajada española, con los jefes de las misiones diplomáticas españolas en los países de Europa oriental, con los que revisó la situación de las relaciones entre España y los países de la región. En la reunión -sólo faltaba el embajador en Moscú, con el que Morán se entrevistó durante su reciente estancia en la capital soviética con motivo del sepelio de Yuri Andropov- se trató sobre las posibilidades de intensificar las relaciones con estos países, sobre todo en el terreno económico. Según manifestaron a este diario asistentes a la misma, existe una firme voluntad española por desarrollar el intercambio comercial con los países del este de Europa, a pesar de la mala situación económica que éstos atraviesan.
Tanto por consideraciones políticas -basadas en el carácter positivo que toda comunidad de intereses tiene para la distensión- como económicas -en el marco de una voluntad de diversificación de los mercados y suministradores-, la política exterior española busca un incremento del comercio con los países de la Europa socialista, que actualmente sólo compone el 4% del comercio exterior español.
El ministro Morán se interesó asimismo por la actual postura de estos países hacia España y el impacto sobre la misma de la entrada de España en la OTAN. A este respecto, la actitud predominante de dichos países parece ser que es de expectación y muy cauta, señalaron dichas fuentes.
Con vistas a una intensificación del intercambio comercial, las dificultades fundamentales a que se enfrenta España son la falta de divisas de los citados países y su consiguiente voluntad de llevar a cabo los intercambios sobre la base de la compensación.
En este sentido, las autoridades españolas son conscientes de la imposibilidad de llevar a cabo esta compensación de forma individual, como insisten algunos países socialistas, e insisten en una compensación global del comercio bilateral.
Bulgaria es el único país de los tratados en esta reunión que paga con regularidad. Alemania Oriental y Checoslovaquia pagan sus compras, "pero mal", señalaron fuentes autorizadas. Los acreedores de Yugoslavia, Rumanía y Hungría, por el contrario, tienen enormes dificultades.

Resultados satisfactorios

En cuanto a las negociaciones bilaterales con Austria, miembros de la delegación española asistentes a la comisión mixta hispano austríaca expresaron su satisfacción respecto a los resultados de la misma. Por una parte, las autoridades austríacas han mostrado su disposición a cooperar en terceros mercados, y existen indicios de que algunas dificultades a las que se enfrentan importadores españoles en Austria podrían ser paliadas en un futuro. Persisten, no obstante, las trabas sanitarias a la importación austriaca de mejillones españoles. Fernando Morán regresa hoy a España tras prolongar su visita a Viena en un día, con carácter privado.

“PERFECTA SINTONIZACIÓN” EN LAS RELACIONES HISPANO-AUSTRIACAS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 18.02.84


España y Austria practican una política exterior en muchos aspectos idéntica y, en todo caso, basada en los mismos principios. Así se expresaron ayer los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países, Fernando Morán y Erwin Lanc, durante el segundo día de la estancia oficial del ministro español en la capital austriaca, que finaliza hoy. Ambos políticos se mostraron muy satisfechos por lo que calificaron de "perfecta sintonización", lograda en el diálogo, en el que se estudiaron diversas formas de cooperación en los foros internacionales y en mercados de terceros países, así como las relaciones bilaterales y los principales problemas de la actual situación internacional. Por la tarde, después de ser recibido por el presidente de la República, Rudolf Kirchschlaeger, y el canciller federal, Fred Sinowatz, el ministro español firmó el protocolo resultante de la reunión de la comisión mixta hispano-austriaca que durante dos días ha analizado las relaciones bilaterales especialmente en el terreno económico.

MORÁN ESTUDIA EN VIENA EL CRECIENTE DÉFICIT COMERCIAL CON AUSTRIA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 17.02.84


El ministro español de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, llegó ayer tarde a Viena, donde durante dos días estudiará con las autoridades austriacas diversos aspectos de las relaciones entre ambos países, preferentemente en el terreno económico, donde el déficit comercial español se ha deteriorado notablemente en los últimos años. El ministro español de Asuntos Exteriores se entrevistará hoy con el presidente austríaco, Rudolf Kirchslaeger y con el canciller Fred Sinowatz. Si bien las fuentes austriacas destacan el contenido político de esta visita, centrado en el intercambio de puntos de vista entre Viena y Madrid sobre los principales focos de tensión internacional, como Centroamérica, Oriente Próximo y las relaciones Este-Oeste, la estancia de Morán en Viena tendrá un eminente carácter económico. El ministro español puede a la capital austriaca para presidir la comisión mixta hispano-austriaca, reunida desde ayer, en la que se tratan los aspectos económicos de las relaciones bilaterales, y en especial el grave deterioro de la balanza comercial española con Austria. La composición de la delegación española, que se encuentra en esta capital desde el miércoles, confirma ese carácter económico de los contactos, con la presencia de directivos del Instituto Nacional de Industria y empresarios de la CEOE.
El déficit de España con Austria alcanzó en 1983 un nuevo punto máximo de 2.728 millones de chelines (alrededor de 22.000 millones de pesetas) de saldo desfavorable. En ese año, las exportaciones españolas a Austria aumentaron en un 27,2% mientras las importaciones de productos austriacos crecían en un 100,1%. La tasa de cobertura de España en su intercambio comercial con Austria llegó así al punto mínimo del 40,9%. Fuentes españolas en Viena no han ocultado su malestar por lo que consideran una política discriminatoria austriaca hacia ciertos productos españoles, tales como el vino o los fosfatos.
Las relaciones políticas entre los dos países, calificadas repetidamente como excelentes por ambas partes, no parecen por tanto tener una continuación en el terreno económico, y España se encuentra con crecientes dificultades en su intento de mejorar su maltrecha balanza comercial. Como fórmula compensatoria a este desequilibrio, el Gobierno austriaco sugirió durante la visita oficial del presidente del Gobierno español, Felipe González, a Austria en el pasado mes de noviembre, fórmulas de cooperación hispano-austriaca en terceros países.
Destaca dentro de este contexto el interés austriaco por penetrar en el mercado latinoamericano de la mano de empresas españolas. No obstante, fuentes españolas en Viena expresaron a este periódico sus dudas sobre un posible desarrollo de las relaciones en este sentido, dadas las reticencias austriacas a ofrecer contrapartidas similares a España en el comercio con los países del Este de Europa, con los que Austria mantiene un intercambio comercial muy importante.

Las conversaciones entre España y Austria se centrarán, a falta de otros contenciosos, en cuestiones internacionales.

martes, 20 de septiembre de 2016

AUSTRIA CELEBRA EL 50º ANIVERSARIO DE LA REVUELTA OBRERA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 14.02.84


El 50º aniversario del levantamiento obrero austriaco contra el Gobierno del canciller Engelbert Dollfuss se conmemoró el pasado domingo. Muchos historiadores lo consideran la primera revuelta antifascista en una Europa en la que Hitler y Mussolini ya ostentaban las riendas de sus respectivos países, cuyo fatal desenlace influyó considerablemente en el desarrollo posterior de la política europea, que desembocó en la segunda guerra mundial. La represión sangrienta contra la izquierda austriaca por parte del Ejército y la policía, apoyados por grupos nacionalsocialistas y de la derecha clerical, dejó descabezado uno de los movimientos obreros más organizados y activos del continente. Cuatro años después de los sucesos de febrero de 1934, las tropas del III Reich alemán invadían Austria sin encontrar resistencia alguna.
Aún hoy, 50 años después, cuando ya resulta gratuito hablar de reconciliación nacional -impuesta por los acontecimientos posteriores, la derrota nacional del nazismo y 10 años de ocupación aliada-, surgen en Austria las discrepancias cuando se trata de establecer responsabilidades en aquellos hechos que provocaron 250 muertos en choques armados, una cadena de ejecuciones sumarísimas y miles de encarcelamientos. El ex canciller Bruno Kreisky, que pasó varios meses en la cárcel a raíz de su apoyo a los sublevados, ha señalado que la superación de aquellos graves sucesos no debe implicar la pérdida de memoria histórica. Sale así al paso de las voces que quieren repartir, por igual la culpa entre represores y reprimidos, escudándose en el paso del tiempo.
Aunque a muchos pueda parecer ocioso a estas alturas dedicarse a especular sobre las posibilidades que, de haber tomado allí otro rumbo la historia, hubiera tenido Austria' de sustraerse al siniestro abrazo del gran hermano alemán, en Austria estas conjeturas vuelven a tener ahora plena actualidad.
Para situar en su contexto los hechos que nos ocupan hay que remontarse al año anterior, al 4 de marzo de 1933, cuando, tras diversos enfrentamientos entre las distintas fuerzas políticas, y por una cuestión de procedimiento, el Parlamento austriaco se autodisuelve. El canciller Dollfuss, que goza de la tutoría política de Benito Mussolini, aprovecha la ocasión para, en una actuación claramente anticonstitucional, hacerse con el poder absoluto. Cuenta Dollfuss con el apoyo del Ejército y de la policía, dirigidos por oficiales monárquicos, de la Iglesia, la burguesía y gran parte de la población rural, pequeños propietarios, todos ellos hostiles a la República surgida tras la primera guerra mundial, que consideran antinatural e inviable.
Frente a ellos está el proletariado austriaco, aglutinado en torno al Partido Socialdemócrata. Este partido, que no distingue entre socialismo y socialdemocracia -pero claramente distanciado del comunismo soviético-, está encabezado por destacados pensadores del marxismo, como Viktor Adler, Otto Bauer y el radical Karl Kautsky.
Fruto de su labor de gobierno tras el advenimiento de la República, en 1919, es, sobre todo en la llamada Viena roja, una cultura obrera que no tiene parangón europeo.
El austromarxismo, una destacada escuela del pensamiento marxista, se materializa en la capital austriaca entre 1919 y 1934 en un espectacular desarrollo de la política de educación, de la medicina y de la arquitectura y urbanismo en favor de la clase trabajadora. En las escuelas primarias de Viena se tratan por primera vez en el mundo los aspectos psíquicos e influencias ambientales en la educación infantil. Se crean decenas de guarderías para los hijos de los obreros y grandes parques en los distritos populares. El fenómeno más patente, aún hoy, de la Viena roja es su arquitectura.
Viviendas para trabajadores
Con los ingresos de los impuestos especiales que afectan a los sectores más acomodados de la sociedad, el ayuntamiento construye en este período decenas de miles de viviendas para trabajadores en grandes bloques comunales. Cuentan con zonas verdes interiores, lavanderías y guarderías y, por primera vez en la arquitectura popular de la ciudad, con agua corriente y servicios en el interior de las casas. La mayoría parecen fortalezas -burgos del proletariado- y llevan nombres de destacadas personalidades del pensamiento marxista y líderes del movimiento obrero. El más célebre es el Karl Marx Hof, un complejo de viviendas de un kilómetro de longitud con el aspecto de una inmensa nave acorazada.
Es evidente que cuando se conciben estos edificios se piensa en la eventualidad de conflictos sociales armados. El Karl Marx Hof es uno de los principales objetivos de las fuerzas del canciller Dollfuss en la represión del levantamiento de 1934, que lo consideran un "nido de la subversión bolchevique". Desde la cercana estación de ferrocarril, el Ejército somete al edificio al fuego de artillería y ametralladoras pesadas. Frente a él tiene a un puñado de militantes socialistas con mosquetones y a las familias numerosas apiñadas en las habitaciones interiores.
Con socialistas, por un lado, organizados en milicias obreras armadas Schutzbund, y Ejército, policía, conservadores y clericales armados en grupos de defensa patria, y los nacionalsocialistas en continuo avance, el orden público se encuentra a principios del año 1934 en plena descomposición.
Tan sólo en la primera semana de enero estallan 140 bombas en Viena. Son muy pocos los austríacos que creen en un Estado que es poco más que un despojo del gran imperio pasado. La derecha recuerda con nostalgia a la izquierda, o a gran parte de ella, y busca la solución en un gran Estado obrero panalemán.
Los acontecimientos de febrero se suceden con una rapidez y lógica que parecen extraídas de un guión de Eisenstein. En la mañana del día 12, la policía intenta registrar, en busca de armas, el Arbeiterheim (casa de los trabajadores, local socialista) en Linz.

Los socialistas se oponen y tienen lugar los primeros enfrentamientos. A las 11 de la mañana llegan las noticias a Viena que hablan de luchas en Linz, con muertos y heridos. Media hora más tarde se convoca la huelga general y la capital queda paralizada.

EL MUTISMO RUMANO DESENTONA DE LAS MUESTRAS DE PESAR EN LOS PAÍSES DEL ESTE

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 11.02.84


LUTO EN EL KREMLIN
La noticia de la muerte del máximo dirigente soviético, Yuri Andropov, fue acogida ayer por los países socialistas de Europa oriental con muestras de pesar y condolencia por parte de los estamentos oficiales, con la única excepción de Rumanía, que guardó silencio. El mutismo de Bucarest, cuyas autoridades no han expresado aún comentario alguno sobre la muerte de Andropov, es posiblemente el hecho más significativo en las reacciones entre los aliados de la URSS. La ausencia de reacción rumana, o, en caso de producirse en las próximas horas, su enorme retraso respecto a los demás países del Pacto de Varsovia, hizo surgir ayer las primeras especulaciones de los observadores políticos. Las malas relaciones, o al menos la tensión entre Rumanía y la Unión Soviética aumentaron notablemente durante el mandato de Yuri Andropov.
La población de los demás países de la órbita soviética tuvo conocimiento del hecho por medio del comunicado de la agencia Tass, al que se dio lectura por radio y televisión, cuya programación, volcada a una cobertura exhaustiva de los Juegos Olímpicos de Sarajevo, fue interrumpida. A partir de ese momento, que difiere según los casos -mientras en Bulgaria y Checoslovaquia fue inmediatamente después de hacerse pública en Moscú, en Polonia no se conoció la noticia hasta pasadas las cuatro de la tarde-, las emisoras de radio comenzaron a transmitir música clásica y boletínes informativos.
En la República Democrática Alemana (RDA) se reunieron nada más conocerse el hecho los tres principales órganos del Estado para redactar una larga carta de pésame dirigida al Kremlin, en la que se hace un encendido elogio de la figura de Andropov.
En Hungría, el jefe del partido comunista, Janos Kadar; el jefe del Estado, Pal Losonczi, y el primer ministro, Gyorgy Lazar, enviaron un mensaje a Moscú en parecidos términos. En Checoslovaquia ha sido declarado luto oficial el día del entierro de Andropov, y se espera que ocurra lo mismo en los demás países de la región.
Mientras en los países más unidos tradicionalmente a la URSS -RDA, Checoslovaquia y Bulgaria- la muerte de Andropov ha sido recibida del mismo modo, que lo fue en su día la de Leonid Breznev, en Hungría la consternación de que habla la agencia oficial MTI es comprensible. Andropov ha sido antes y durante su mandato un gran valedor de la política de reformas húngara.

Lamento yugoslavo

Las autoridades yugoslavas emitieron un comentario en el que se decía que "Yugoslavia, como país socialista y no alineado, tiene muchas razones para lamentar la muerte de Andropov", informa Juan F. Elorriaga desde Belgrado. "Pero Yugoslavia considera que las relaciones entre los dos países seguirán discurriendo por los cauces de la Declaración de Belgrado de 1955", referencia al primer documento que reconoció las peculiaridades del socialismo yugoslavo tras siete años de enfrentamientos entre Tito y Stalin.

ESPAÑA ACUSADA DE PERMISIVIDAD HACIA LAS DROGAS BLANDAS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 10.02.84


España rechazó ayer ante la comisión de estupefacientes de las Naciones Unidas, reunida en Viena, las acusaciones sobre una supuesta permisividad de las autoridades españolas hacia las denominadas drogas blandas. El embajador de España ante los organismos internacionales en la capital austríaca, Enrique Suárez de Puga, negó que se practicara una política de tolerancia hacia este tipo de drogas, lo que implicaría una violación de la convención internacional de estupefacientes de 1961, de la que España es signataria. El convenio establece que todas las partes firmantes están obligadas a una fiscalización de los estupefacientes enumerados, entre los que se encuentran los derivados del cannabis, hachís y marihuana.
En el informe sobre 1983 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), publicado hace algunas semanas en Viena, se condenaba la actitud de "círculos de determinados países, a cuyo juicio el permitir el uso sin restricciones de algunos estupefacientes considerados por ellos menos nocivos facilitaría una mejor fiscalización de otros estupefacientes considerados más peligrosos".
La JIFE calificaba esta actitud de retrógrada, y recordaba que los países firmantes de la convención no tienen opción de escoger los estupefacientes que se encuentran sometidos a fiscalización internacional. Antes de que este informe se hiciera público, cuyo párrafo citado es una clara alusión a España y a otros países que han adoptado últimamente medidas tendentes a la despenalización del consumo de los derivados del cannabis, la JIFE había solicitado del Gobierno español una aclaración sobre las modificaciones adoptadas en el Código Penal español al respecto.

Suárez de Puga manifestó ante la comisión que en todos los casos se contestó que en España seguían siendo ilícitas tanto la tenencia como el consumo.

UN MINISTRO Y UN VICEMINISTRO RUMANOS, DESTITUIDOS POR UN ACCIDENTE QUE CAUSÓ MÁS DE 160 MUERTOS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 09.02.84


El ministro de Industria Química de Rumania, Gheorge Caranfil, y el viceministro Ion Bivolaru han sido destituidos de sus cargos por grave negligencia en relación con la explosión que hace dos meses provocó más de 160 muertos y un centenar de heridos en una refinería petroquímica. La decisión fue tomada por el Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Rumanía, reunido el martes bajo la presidencia del jefe del Estado y del partido, Nicolae Ceaucescu, y fue hecha pública ayer en el órgano oficial, Scinteia. Según informó este diario, una comisión investigadora de los hechos llegó a la conclusión de que la catástrofe se debió a graves errores en la organización y dirección del complejo petroquímico.
Al ministro y a su delegado se les acusa de no haber tomado las medidas necesarias para garantizar la "total seguridad" de las instalaciones. Además de estas dos destituciones, el comité ejecutivo adoptó medidas disciplinarias contra altos dirigentes del partido y mandos técnicos de la refinería.
El viceprimer ministro, Ion Bivolaru, recibió una censura oficial por su actuación en estos hechos, al igual que el primer secretario del partido en la región de Prahova, Virgil Cazacu. Dos directores de la factoría y varios responsables técnicos fueron "castigados según las disposiciones legales", señala Scinteia, sin especificar el tipo de sanciones aplicadas.

El accidente que ha provocado este paquete de medidas disciplinarias tuvo lugar en la noche del 6 de diciembre de 1983. Por causas no especificadas, se registró una explosión en la refinería petroquímica de Teleajen, en las cercanías de la localidad rumana de Ploiesti.

MANIOBRAS DEL PACTO DE VARSOVIA CERCA DE LA FRONTERA CON LA RFA

Por HERMANN TERTSCH
El País  Viena, 07.02.84


Tropas de los Ejércitos de Checoslovaquia, Hungría y la Unión Soviética comenzaron ayer unas maniobras militares en Bohemia del Norte, en la región más occidental de Checoslovaquia y a pocos kilómetros de la frontera con la República Federal de Alemania.
Estas maniobras, que durarán cinco días, se enmarcan en un programa de mejora de la capacidad defensiva del Pacto de Varsovia, elaborado a raíz de la instalación de misiles norteamericanos en Europa occidental, según declaró el domingo a la televisión checoslovaca un alto oficial soviético. Es la primera vez que fuentes militares orientales relacionan unos ejercicios de carácter convencional con el despliegue de los euromisiles. Estas medidas, dispuestas por la cúpula militar del Pacto de Varsovia durante una gira de su comandante en jefe, Víctor Kulikov, por las capitales de los países miembros, y en la cumbre de ministros de Defensa del Pacto, celebrada en Sofía a principios de diciembre, se enmarcan en las contramedidas anunciadas en noviembre por el máximo dirigente soviético, Yuri Andropov.
Las maniobras dedican especial atención a los movimientos tácticos de los carros de combate. Según el citado oficial soviético, "de los carros blindados depende la victoria". En el obvio papel de portavoz de las fuerzas conjuntas, declaró que "nos encontraremos con los soldados en la frontera (alemana) como bastión del socialismo para su defensa".
Ni este portavoz ni el Ministerio de Exteriores checoslovaco, en la escueta nota en que anunciaba los ejercicios, han especificado el supuesto de ataque, ni el número de hombres que participan. Éstos no debieran exceder los 25.000, ya que, según el Acta de Helsinki, las maniobras integradas por mayores efectivos deberán ser anunciadas con más de tres semanas de antelación, condición que no se ha cumplido.

THATCHER CONCLUYE SU PRIMERA VISITA A EUROPA ORIENTAL

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Viena, 05.02.84


Tal como se preveía, sin resultados concretos para el diálogo Este-Oeste, finalizó ayer el viaje de la primera ministra Margaret Thatcher a Hungría, primer país del Pacto de Varsovia que visita en sus ya cinco años de mandato.
Punto culminante de los tres días de contactos políticos de Margaret Thatcher en Budapest fue la entrevista que sostuvo el viernes en el Parlamento con el jefe del partido comunista y máximo dirigente del país, Janos Kadar. Su principal, virtud -ya que, dadas las evidentes discrepancias entre ambos, no cabían esperarse resultados espectaculares- ha sido el demostrar que el diálogo entre ambos bloques es posible, además de necesario. Así lo han interpretado los medios húngaros, que en todo momento han mantenido un tono muy conciliador hacia la primera ministra británica. Estos medios, al igual que Thatcher, en rueda de prensa, poco antes de regresar a su país, han señalado que los contactos giraron fundamentalmente en torno al diálogo Este-Oeste. Las lógicas diferencias en la interpretación de la situación internacional y sus causas quedaron en evidencia en los discursos pronunciados el viernes en una cena que el primer ministro húngaro, Gyorgy Lazar, ofreció a su huésped. Thatcher reiteró el deseo occidental de reanudar las negociaciones sobre misiles indicando que "no están los tiempos como para que estén vacías las sillas en Ginebra".
Lazar, por su parte, defendió la postura soviética, achacando al despliegue de los euromisiles toda la responsabilidad de la tensión en Europa.

jueves, 12 de noviembre de 2015

BUDAPEST ABRE SUS PUERTAS A EUROPA OCCIDENTAL

 Por HERMANN TERTSCH
   El País, Viena, 02.02.84

La visita de Margaret Thatcher es la primera de una serie que llevará a Budapest, en los próximos meses, a los jefes de Gobierno de Italia, República Federal de Alemania, Suecia, Finlandia, Noruega y Bélgica, que ven en Hungría un posible valedor de cara a un acercamiento a la Unión Soviética. En la personalidad política de Thatcher y de Janos Kadar, y en la posición de ambos países en sus respectivas alianzas militares, estriba la importancia de este encuentro, en el que se pretende relanzar el diálogo Este-Oeste. La primera ministra británica, fiel defensora de la política de dureza hacia Moscú propugnada por el presidente norteamericano, Ronald Reagan, ha moderado considerablemente sus ataques a la URSS en los últimos tiempos. Kadar, por su parte, cuenta con un enorme prestigio en la alianza militar oriental y es amigo personal del máximo dirigente soviético, Yuri Andropov. En la controversia Este-Oeste por el despliegue de misiles norteamericanos en Europa occidental, las autoridades húngaras se han mostrado en todo momento muy comedidas en sus críticas a la OTAN, y han expresado en repetidas ocasiones su deseo e intención de continuar el diálogo con el Oeste.
Budapest es consciente de que Hungría, con un comercio relativamente amplio con Occidente, un creciente turismo de los países capitalistas y sin mayores obligaciones militares derivadas de las recientes contramedidas soviéticas, sería uno de los países más perjudicados por un mayor deterioro de la situación internacional.
En este contexto, el encuentro entre Thatcher y Kadar supone un intento de relanzar el diálogo Este-Oeste por parte de dos interlocutores que cuentan con la confianza de la superpotencia del pacto militar que integran. Como señalaba ayer el órgano oficial del partido comunista húngaro, Nepszabadsag, "tanto Budapest como Londres han subrayado que no existe alternativa a la coexistencia". El diario resalta la absoluta necesidad del diálogo entre los países de ambos bloques, independientemente de las diferencias ideológicas o, precisamente, por ellas.
El viaje que ahora emprende Thatcher responde a una invitación húngara hecha ya hace varios años. Su materialización ha sido calificada de muy positiva en los medios oficiales de Budapest.

ESPECTACULAR IRRUPCIÓN DE LA INICIATIVA PRIVADA

 Por HERMANN TERTSCH
   El País, Viena, 27.01.84

En Hungría se asiste a una espectacular irrupción de la iniciativa privada que cuenta con una productividad superior a la producción estatal y que contrasta con la experiencia de otros países del bloque socialista. El experimento húngaro, que conlleva también un relativo aperturismo político, suscita recelos entre sus vecinos del Pacto de Varsovia y los húngaros temen que el agravamiento de la tensión internacional pueda servir de pretexto para que a Budapest se le exija una mayor ortodoxia.
Un enviado especial de EL PAÍS ha visitado recientemente Hungría.
El régimen húngaro ha decidido fomentar, en el campo de la agricultura, el pequeño cultivo ante la evidencia de su mayor productividad. La mitad de la producción húngara de bienes de consumo, como patatas, carne porcina o huevos, procede de la agricultura privada. Más de 1.600.000 familias tienen así un ingreso suplementario y la totalidad de la población goza de un suministro de alimentos que no conoce las estrecheces de otros países del área. La productividad húngara en la agricultura es muy superior a la de otros países de régimen político similar. La producción de cereales por habitante es de 1,2 toneladas, frente a 0,7 toneladas en la URSS. Hungría produce 145 kilos de carne por habitante; la URSS, tan sólo 57.
También en otros campos ha irrumpido la iniciativa privada de forma espectacular. De las 78.000 viviendas que anualmente se construyen en Hungría, 58.000 son ya obra del sector privado.
Existen voces críticas hacia este desarrollo. Son aquellos que se quejan de que la apertura económica ha traído consigo un aumento de la especulación, un caos de precios y una actitud negativa de muchos trabajadores, que trabajan menos en la empresa y más en su tiempo libre, ya que les resulta más rentable.
Por otra parte, la decisión gubernamental de acabar con la práctica de precios ficticios, adecuándolos a las fluctuaciones de los mercados internacionales, unida al "afán desmedido de algunos comerciantes por conseguir grandes beneficios a corto plazo", como señalaba recientemente un alto funcionario del partido comunista, ha hecho subir rápidamente los precios. Los ciudadanos húngaros han sufrido una notable reducción de su capacidad adquisitiva, y para los turistas de otros países socialistas Hungría lleva el camino de convertirse en inasequible.
A pesar de ello, los observadores políticos coinciden en que no hay actualmente nadie en la dirección del Gobierno y del partido que plantee un frenazo o retroceso en la política de reformas que tiene en Janos Kadar, máxima autoridad indiscutida en el país, su gran valedor.
El jefe de los sindicatos, Sandor Gaspar, que en el pasado expresó reticencias respecto al desarrollo de las reformas, fue destituido en diciembre de su puesto.
Las perspectivas económicas para el año entrante no son buenas. El Gobierno se ha propuesto un crecimiento económico de entre 1,5 % y 2%. Espera también que la inflación no supere el 7,5% que alcanzó en 1983. Las autoridades económicas se enfrentan a la crisis, que ha alcanzado a Hungría con no poca virulencia, con manifestaciones de sobriedad y realismo muy lejanas al triunfalismo que caracteriza la elaboración de objetivos económicos en varios países vecinos. Como señaló el secretario y encargado de Asuntos Económicos del Comité Central del Partido Comunista húngaro, Ferenc Havasi, "en las actuales circunstancias aspiramos a mantener el nivel de vida de nuestros ciudadanos. Nos conformamos con que no nos vaya peor".

Apertura política
La liberalización económica emprendida por el régimen de Janos Kadar ha traído consigo una cierta apertura política, que, si bien de forma muy tímida, afecta cada vez a más aspectos de la vida húngara. Esta apertura viene, paradójicamente para algunos, de la mano del hombre que fue aupado al poder por los soviéticos tras el aplastamiento de la revolución de 1956. Kadar, un adversario de todo culto a la personalidad, lleva ya más de un cuarto de siglo a la cabeza del régimen húngaro.
Su política se ha distinguido por un alineamiento incondicional con la Unión Soviética en la política internacional y una política interior autónoma, de pequeños pasos y reformas paulatinas del sistema, lejos de todo dogmatismo.
En 1983 se aprobó una ley por la que se pone fin a la práctica de la candidatura única formada por el partido para las elecciones de distinto. Por supuesto, los posibles candidatos opcionales no podrán defender posturas políticas antisocialistas.
Aun insistiendo siempre en que esta apertura forma parte de una "profundización de la democracia socialista", altos funcionarios del partido, como el secretario del Comité Central, Mihail Korom, propugnan "una mayor variedad de opiniones", "competencia política legal" y "mayor participación de los trabajadores en las tareas de gobierno", así como una "mayor responsabilidad individual de los dirigentes".
No cabe duda de que esta política de reformas desde arriba se ha visto favorecida por la práctica inexistencia de una oposición política con incidencia en la sociedad. La oposición fue aplastada en 1956, y la mayoría de sus integrantes que salieron con vida de la represión soviética eligieron el exilio.
La pequeña oposición actual, formada en torno a un grupo de intelectuales como Laslo Rajk, hijo del ministro del Interior fusilado por el régimen estalinista de Mathyas Rakosi, critica al régimen en cuestiones políticas concretas, pero no presenta una alternativa al régimen. Este grupo se ha convertido en defensor de las minorías húngaras en Checoslovaquia y Rumanía, que sufren una clara discriminación por parte de los regímenes de estos países.