miércoles, 29 de marzo de 2017

EL GENERAL Y EL REBELDE

Por HERMANN TERTSCH
El País  Sábado, 27.07.91

GENTE

Jaruzelski y Michnik, dos enemigos en la guerra fría, entablan amistad en España

Increíble ha sido el alarde de humor, integridad y elegancia de que ha hecho gala el hombre que encarceló a Michnik durante cuatro años y contra el que éste lanzó durante mucho tiempo sus peores ataques en la prensa clandestina. "Jaruzelski nunca ha sido un comunista, siempre fue un aristócrata lituano", explicaba entre risas el ministro de Asuntos Exteriores checoslovaco, Jiri Dienstbier, otro disidente histórico. Michnik y Jaruzelski se han reído a mandíbula partida, han compartido mesa, y durante una mañana, la compañía de la reina Sofía, que, según ambos, ha demolido sus ideas republicanas. Wojciech y Adam, el ex dictador y el ex enemigo público, se tutean desde horas después de llegar a España.
"Saben ustedes, los servicios secretos tienden a exagerar en sus valoraciones, y presentaban a Adam como un diablo con cuernos. En realidad, no es tan mal chico", decía el general. Michnik se partía de risa.
Las biografías no pueden ser más distantes. Michnik, histórico miembro de la oposición anticomunista desde 1968, historiador y periodista, dirigente de Solidaridad, preso político habitual y reincidente hasta la caída del régimen comunista. Wojciech Jaruzelski, ex presidente del Partido Obrero Unificado, ex primer ministro, ex presidente de Polonia, ex comunista. El general de las gafas negras que durante años, desde que implantó la ley marcial en Polonia en 1981, fue el rostro frío de la dictadura comunista, se ha reído en Santander como, según decía su secretario, no lo hacía desde su niñez. Con su agudo sentido del humor, Jaruzelski rompió todos los prejuicios sobre su persona.
La semana del curso sobre Europa central en Santander se vio dominada por el espectacular gesto de reconciliación entre el general y el rebelde.
Hablando de Lech Walesa, Michnik respondió Jaruzelski: "¿No estabas tú empeñado en esto? Pues ahora tenéis lo que querías". Tras una larga carcajada, Michnik le respondió: "Este es el amargo sabor del éxito".

En una concesión al humor algo negro de Michnik, Jaruzelski se avino a una visita al Museo de la Tortura en Santillana. "Muy interesante", decía con sorna. Ya en Madrid, Michnik comentaba la popularidad del general, al que la gente pedía autógrafos por la calle. "A mí no me conoce nadie, esto no es justicia histórica".

ADAM MICHNIK TEME LA BALCANIZACIÓN DE EUROPA CENTRAL Y LA UNIÓN SOVIÉTICA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Santander, 26.07.91

La subestimación de la crisis yugoslava por la comunidad internacional puede provocar la extensión de los conflictos hasta una balcanización global de Europa central y la URSS, advirtió ayer en Santander Adam Michnik, dirigente histórico de la oposición al régimen comunista polaco, historiador y periodista.
Michnik y Gabor Demsky, el alcalde de Budapest, también largamente perseguido por el anterior régimen, coincidieron en que el nacionalismo y la xenofobia han llevado a toda la región de Europa central y oriental a una situación explosiva en la que Yugoslavia podría actuar como detonante.
"Yugoslavia es la advertencia de lo que puede pasar en toda la Europa poscomunista", manifestó Michnik en una intervención cargada de preocupación por la evolución política en toda Europa. Según dijo, hace pocos años la comunidad internacional tuvo la oportunidad, malograda, de prevenir la crisis yugoslava que "hoy ya no parece posible resolver sin sangre".
El historiador polaco señaló que la crisis yugoslava demuestra una profunda división asimismo en Europa occidental, donde "los cambios de acento de la política alemana suponen un cambio cualitativo" de gran importancia. Alemania se ha convertido en defensora de la secesión de Croacia y Eslovenia frente a las tesis unitaristas del Reino Unido y Francia.
Según Michnik, esta nueva postura alemana no supone el fin del orden de Yalta sino del orden de los acuerdos de Helsinki, y dejó entrever que este giro hace renacer el fantasma de posibles reclamaciones territoriales de Alemania frente a Polonia. Ante el fracaso de las gestiones comunitarias, Michnik propuso una mediación de Polonia, Checoslovaquia y Hungría en Yugoslavia, cuya crisis, según dijo entienden los europeos orientales "mejor que el ministro de asuntos exteriores de Luxemburgo".
Michnik enumeró los conflictos que surgen con la crisis yugoslava, como las reclamaciones albanesas sobre territorios de Kosovo y Macedonia; el caso macedonio, que implica a Bulgaria y Grecia, y otros puntos conflictivos, como el de Moravia con Rumanía, Transilvania entre Rumanía y Hungría, toda la URSS y el caso de la minoría alemana en Silesia. "Después de la Europa de Yalta puede venir la de Sarajevo", dijo en referencia a la capital de Bosnia-Herzegovina, donde comenzó la I Guerra Mundial.

Michnik, que el miércoles se mostró muy crítico hacia el presidente de su país, Lech Walesa, concluyó ayer su intervención en el curso sobre Europa central, organizado por la Asociación de Periodistas Europeos en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, con un apasionado llamamiento a toda la comunidad internacional a buscar nuevas fórmulas, que hagan compatible el realismo con los derechos de autodeterminación y de minorías, para impedir una catástrofe de enormes dimensiones en toda Europa central y oriental, incluida la URSS. "No es de extrañar la firmeza de la postura soviética en relación con Yugoslavia. En Ucrania viven 10 millones de rusos. Si se traslada allí esta crisis, el conflicto entre serbios y croatas parecerá un paseo".

LA PRESIÓN INTERNACIONAL PUEDE IMPEDIR LA GUERRA EN YUGOSLAVIA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Santander, 24.07.91

El ministro de Asuntos Exteriores de Checoslovaquia, Jiri Dienstbier, dijo ayer que aún conserva las esperanzas en que la presión internacional sobre todos los implicados en la crisis yugoslava logre impedir el estallido de una guerra abierta. "Hay que mantener una fuerte presión sobre todos aquellos que están dispuestos a utilizar la violencia", dijo. Dienstbier, que tiene fuertes vínculos familiares en Yugoslavia, en cuya capital su abuelo fundó la Academia de Música, manifestó a EL PAÍS en Santander que el origen de toda la crisis radicaba en Kosovo, la provincia de Serbia con el 90% de población albanesa. "Los serbios son sicológicamente incapaces de aceptar que la región que consideran la cuna de su nación acabe formando parte de una Albania que podría tener seis millones de habitantes. Es Kosovo y grandes partes de Macedonia, cuya capital, Skopje, es ya la mayor ciudad albanesa".
La población albanesa en continuo aumento en Kosovo y Macedonia ha convertido a serbios y macedonios respectivamente en minorías en estas dos regiones. El presidente serbio Slobodan Milosevic se hizo con el poder capitalizando este descontento serbio por la situación en Kosovo. Con el mismo argumento de la defensa de los serbios fuera de la propia república utilizado en Kosovo, Milosevic justifica ahora la insurrección de los serbios en las regiones de población mixta en Croacia.
El ministro de asuntos exteriores de Checoslovaquia que intervino en un curso sobre Europa Central en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo se mostró preocupado sobre las tensiones nacionalistas que se están reforzando en su propio país entre checos y eslovacos.

Sin embargo, recalcó la inmensa complejidad de la crisis yugoslava que podría desembocar en una crisis global balcánica. "Los problemas son muchísimos. Nada es imposible", señaló. Dienstbier manifestó que Milosevic ya no es el problema. "Él es sólo el defensor de un comunismo agónico, del pasado. Mucho más grave es el problema de Vuk Draskovic", el líder de la extrema derecha nacionalista serbia.

UN ARSENAL EN EL SUPERMERCADO

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Madrid, 21.07.91

Las numerosas tiendas de armas que existen en los estados federados austriacos de Carintia y Estiria, dedicadas originariamente a la venta de escopetas de caza, fueron ampliando en la pasada década su oferta de armas cortas gracias a la política liberal en la concesión de licencias practicada por Austria. Sin embargo, el gran auge en la venta de armas de este tipo llegó con el agravamiento de la crisis política e institucional de Yugoslavia. Desde hace al menos 18 meses y hasta los primeros días de julio, decenas de miles de eslovenos que realizan sus compras semanales en los supermercados de Klagenfurt y otras localidades cercanas a la frontera austro-yugoslava, volvían a casa con armas compradas y exportadas legalmente. Este "cauce particular" no ha sido el único ni el más importante de los utilizados para el rearme masivo de la población eslovena y yugoslava en general.
A principios de año, el entonces presidente del Estado austriaco de Carintia, Jörg Haider, manifestó a EL PAÍS su preocupación por "las masivas compras de armas por parte de yugoslavos en las tiendas" de este Estado, si bien recalcó que las operaciones eran perfectamente legales.
Haider consideraba que la gravedad de las compras radicaba en que servían de baremo del peligro de un enfrentamiento armado en el país vecino. Con el agravamiento de la crisis, las compras individuales de armas en Austria perdieron su importancia frente a los encargos y compras organizadas por grupos procedentes de diversos puntos de la geografía yugoslava.

EL PAÍS pudo comprobar en la conflictiva región croata de Eslavonia, fronteriza con Serbia, que tanto serbios como croatas cuentan con conciudadanos emigrantes en Austria que realizan continuos viajes entre sus pueblos natales y las zonas meridionales austriacas. El objetivo de estos viajes no es otro que suministrar armas y munición a los grupos civiles armados que están protagonizando violentos enfrentamientos en esta región.

BUENO PARA LIUBLIANA, MALO PARA ZAGREB

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Madrid, 20.07.91


El acuerdo de la presidencia colectiva de ordenar la retirada del Ejército del territorio esloveno es tan buena noticia para Liubliana como mala para Zagreb. No debe extrañar que el único voto en contra de esta medida fuera del croata Stipe Mesic. El Ejército yugoslavo abandonará Eslovenia, pero nunca, al menos pacíficamente, Croacia. Su oficialidad es cada vez más homogéneamente serbia, según avanza la depuración iniciada hace tres semanas. La gran tropa de reservistas serbios hace prescindible a la tropa multiétnica de reemplazo. El Ejército ya ha tomado partido. Sus mandos federalistas, con el ministro de Defensa, Veljko Kadijevic, a la cabeza, perdieron la batalla de Eslovenia. Sus rivales panserbios están decididos a ganar, con más decisión y menos remilgos, la batalla de Croacia. La prioridad del mando militar ya no es la defensa de la integridad territorial yugoslava, sino la lucha por los intereses territoriales serbios, ante todo en Croacia, pero también en Kosovo, Bosnia-Herzegovina y Macedonia. Se erige en garante de que Croacia no será independiente si no es a costa de gran parte de su territorio. Eslovenia ha conseguido ya desvincular su proceso de secesión del mucho más complejo de Croacia, y da así un nuevo paso hacia su plena independencia. Los militares panserbios, como el jefe del Estado Mayor, Blagoic Adzic, y el bloque serbio-comunista en la federación, liderado por el presidente de Serbia, Slobodan Milosevic, están deseosos de zanjar la cuestión eslovena de la única forma que consideran ya posible tras el espantoso fiasco de la intervención militar del 27 de junio: facilitando su secesión. Habrá que esperar a que se cumpla el plazo de tres meses dado al Ejército para retirarse de Eslovenia, un periodo cuajado de peligros y posibilidades de cambio de actitud del mando militar, para confirmar que Eslovenia ha superado ya los principales obstáculos en su constitución como nuevo Estado soberano europeo. La carta de libertad que dan a Eslovenia las fuerzas centralistas dominadas por Serbia y el mando militar no reduce ni resta inminencia al peligro de guerra. Puede aumentarlo, si cabe.

ESLAVONIA, LA REGIÓN MÁS VIOLENTA DE EUROPA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Markusica, 17.07.91

Serbios y croatas coinciden en reconocer que están en guerra

El Mazda 626 negro, alquilado, sin placas de matrícula, avanzaba a mediana velocidad por un camino de Eslavonia entre trigales y bosques. Milan, como decía llamarse uno de los dos serbios que, armados con kaláshnikov y granadas de mano, ocupaban el asiento trasero, ordenó reducir la velocidad al periodista que conducía. Junto a un cruce de senderos, una placa al lado de un haya solitaria recuerda a 38 serbios que fueron ahorcados en sus ramas por soldados alemanes y croatas. "Fue en 1943, mi padre aún recuerda bien aquel día", dijo Milan.
De nuevo se hizo el silencio. El camino es peligroso, pero el único posible entre las aldeas de Markusica y Solodovci, ambas controladas por estos rebeldes serbios en la región de Eslavonia que se niegan a aceptar la independencia de Croacia. Hoy es ya la región más violenta del continente, donde la muerte, el dolor y el odio son la única normalidad. Más de 90 personas han muerto en tres meses, centenares han sido heridas; el bienestar de que gozó con su rica agricultura se desmorona bajo los tiros y las bombas. Los serbios de Markusica están bien armados. Tienen munición y granadas del Ejército federal, aunque aseguran haberlas comprado en el mercado negro. Eso sí, dicen que el Ejército federal, dirigido en su mayoría por serbios como ellos, "es bueno". Las marcas de los carros de combate sobre el asfalto del pueblo arrancan un curioso silbido a los neumáticos. "Esta noche estuvieron aquí, para protegernos de los ustachas".
Dentro del pueblo se sienten seguros. Desde hace semanas, ningún croata se atreve a utilizar la carretera de Osijek a Vinkovci, que pasa por esta aldea serbia. En las entradas al pueblo, en las cunetas y bosques cercanos, grupos de hombres con armas largas y cortas, modernas y de la II Guerra Mundial, vigilan sin descanso los campos del alrededor.
Esta vez habían recibido con simpatía al periodista. Hace 15 días lo detuvieron a punta de pistola e interrogaron. Las sospechas de que fuera un "espía ustacha " se habían diluido ya entonces. "Ahora somos más serbios en Markusica, se han refugiado aquí todas las mujeres y niños de Solodovci después del asalto del domingo por los ustachas.

Contra la policía croata
Se referían a la policía croata, a la que acusan de ser "fascistas croatas" como aquellos que en alianza con la Alemania nazi en 1941 asesinaron a decenas de miles de serbios. El domingo 7 de julio unos 150 policías croatas intentaron a las 7.30 tomar el pueblo para acabar con los grupos cetniks que, según las autoridades croatas, se habían refugiado en este pueblo serbio.
Los cetniks, que luchan por la anexión de esta región a Serbia y reciben apoyo en armas, dinero y logística de Belgrado y del Ejército federal, dicen defender a la población serbia contra "el terror fascista" del Gobierno de Zagreb que, aseguran ellos, "quiere liquidar a los serbios" en estas tierras donde conviven con los croatas desde el siglo XVI.
Los cetniks han logrado en los últimos dos meses, apoyados por gran parte de la población serbia local, extender su dominio en la región, bloquear las comunicaciones y crear un estado permanente de excepción que ya es de guerra abierta. Con emboscadas a la policía croata y ataques cotidianos a la población civil croata, mantienen cercados los núcleos de población croata. La vida económica en la región ha quedado totalmente colapsada.
"Más deprisa ahora, porque en ese bosque puede haber francotiradores", dice Milan al conductor. El Mazda y el pequeño Yugo que le sigue con otros cuatro hombres fuertemente armados aceleran la marcha. Apenas siete kilómetros separan Markusica y Solodovci, pero los serbios de las dos aldeas no pueden controlar todo el trayecto y los campos que cruzan son fácilmente penetrables por la policía croata.

En Solodovci
Llegados a Solodovci sin incidentes, cuatro campesinos más viejos aún que sus ametralladoras de tambor recibieron detrás de una barricada de troncos al convoy de Markusica. Tras un breve saludo marcharon hacia el centro del pueblo. Junto a lo que fue una tienda cuando aún llegaban alimentos del exterior, se hallaban reunidos al menos 60 hombres armados, algunos con kaláshnikov arrebatados a los policías heridos o muertos.
Más de cinco horas de tiroteos durante la mañana del domingo dejaron la calle principal y los patios de las casas cubiertos de casquillos. Magníficos pavos y rebaños de ocas picoteaban ahora con interés estos desechos de la pasada batalla. La policía había llegado por la carretera de Djakovo, una ciudad cercana donde Josip Juraj Strossmajer, un cardenal croata de origen alemán, con mejores intenciones que visión de futuro, hizo construir a principios de siglo una iglesia consagrada a la "fraternidad de los pueblos yugoslavos en Cristo".
En Solodovci, una de las casas más dañadas es la de la familia de Marjiana, una guapa estudiante de Filología de 22 años. "Fue horrible. No les habíamos hecho nada. Dispararon sin cesar". Los tractores y coches destrozados a tiros, la vaca y la ternera muertas en el establo del vecino y los interiores de las casas acribillados atestiguan su versión.
Ella no pudo presentarse a los exámenes en Osijek y ha perdido el curso. "Quise llamar a mis amigas croatas para explicarles que todo no sucedió como dijo la televisión croata", que presentó la acción como una lucha con peligrosos ustachas venidos de Serbia. Pero el teléfono no funciona. Marjiana quería aprovechar la presencia de extranjeros para ir con ellos a Osijek a visitar a los heridos, entre ellos un primo y amigos de los que el pueblo no tiene noticia alguna. Cuando se había preparado, su madre se opuso. "Dice que me pueden hacer algo". De repente salió gritando de la casa un hombre, su padre, convencido de que el periodista es un agente provocador. Milan y sus camaradas tuvieron que sujetarle y calmarle.
"Todos estamos muy nerviosos, casi no dormimos desde hace meses. La tensión nos va a volver locos", dijo Slobo, que ha dejado su trabajo en Alemania para "defender a la familia". Todos negaban que haya cetniks en el pueblo, si bien no ocultaban sus simpatías por ellos. "Seselj es un gran hombre", dijo Milan en referencia al fascista serbio Vojislav Seselj, nuevo parlamentario en Belgrado que preconiza la guerra para la resurrección de la gran Serbia, que, según los mitos de este pueblo, se hundió con la invasión turca en el siglo XIV, pero resurgirá como Estado redentor de la nación.
Ante la pregunta sobre el paradero de los hombres que con ademanes de guerreros daban órdenes y dirigían el interrogatorio al periodista dos semanas atrás, no hubo respuesta. Resurgió, aunque brevemente, la desconfianza.
Nadie tiene empleo en Markusica y Solodovci. Viven desde hace meses exclusivamente de lo que les dan las huertas y los animales de establo. El trigo, ya maduro, no podrá ser cosechado. "No hay gasóleo para las cosechadoras y, aunque lo hubiera, es demasiado peligroso salir del pueblo".
Por la mañana, un carro tirado por un tractor lleva a las mujeres desde Markusica a Solodovci para alimentar al ganado. Las caras de las mujerucas que asoman de los pañuelos negros rezuman miedo. A media tarde, todas vuelven a pasar la noche hacinadas con sus hijos en diminutas habitaciones. Los hombres patrullan. Día y noche.

"No nos quieren dejar en paz", decía Marjiana, "no es el pueblo croata, son los políticos". Horas antes, en Osijek, en una ronda de cervezas con un grupo de jóvenes miembros de la Guardia Nacional croata que acababan de enterrar a un amigo muerto por los cetniks, Iva, una joven croata de la misma edad que Marjiana, decía con más ira que tristeza: "No nos dejarán nunca en paz, no son todos los serbios, sino los políticos que nos quieren quitar esta tierra croata". Marjiana e Iva coinciden en algo: "Estamos en guerra".

LOS CROATAS, SEGUROS DE QUE EL EJÉRCITO INTERVENDRÁ EN SU REPÚBLICA EN 10 DÍAS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 11.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

El pueblo croata de Celije ardió en la noche del pasado martes, incendiado por grupos armados serbios que, con continuos ataques previos, habían obligado a desalojarlo hace tres días. Su población de 700 personas había sido escoltada por el Ejército, a través de los pueblos serbios, hasta Osijek, capital de Eslavonia, bajo control croata, donde se hallan refugiados. El Ministerio de Información de Zagreb anunció ayer que cuenta con una intervención global del Ejército federal, controlado por el mando y oficialidad serbios en los próximos 10 días. "La situación es explosiva", dijo el ministro Horvec Hitrec. Fuentes muy cercanas al presidente Franjo Tudjman, que exigieron el anonimato, declararon ayer a EL PAÍS: "Lo único que queda aún por dilucidar es si el ataque será bajo mando de los federalistas de [Veljko] Kadijevic y (Stane) Brovet [ministro y viceministro de Defensa] o de los serbios de [Blagoie] Adzic y [Slobodan] Milosevic, jefe del Estado mayor y presidente serbio, respectivamente]". "Esperamos guerra entre el 20 y el 30 de este mes, vaya incluyéndola en su agenda". Croacia está peor armada que Eslovenia, ya que el Ejército federal confiscó en la república croata casi la totalidad del armamento de la defensa territorial, lo que no había hecho en territorio esloveno.
Ayer, las autoridades de Austria, donde un día antes el Gobierno había decretado la prohibición de que se exporten armas a Yugoslavia, congeló el envío a Croacia de dos toneladas y media de armas de producción española. Anoche no se disponía de información sobre la identidad del productor y del comerciante de las mismas.

La quema de Celije
En la región croata de Eslavonia, los grupos serbios que dominan todos los pueblos en torno a esta aldea lograron ayer un nuevo avance en su operación para establecer una cabeza de puente para la conquista de esta región por parte de Serbia.
Mientras, en Zagreb, el presidente de la jefatura colectiva yugoslava, el croata Stipe Mesic, se entrevistó con una delegación de funcionarios comunitarios para forzar el envío urgente de los observadores civiles y militares que controlen el respeto de los acuerdos de Brioni, logrados por mediación de la Comunidad Europea (CE) entre las partes contendientes.
Éstos están siendo violados continuamente en Croacia y en especial en la región de Eslavonia. El ejército federal no sólo ha regresado a sus cuarteles sino incrementado sus despliegues por la región, incluidos constantes vuelos bajos de aviones de combate. Uno de estos aviones había atacado el martes con fuego de ametralladora a fuerzas de la Guardia Nacional croata en Ilok, en la margen croata del Danubio en Eslavonia. Ayer el Gobierno croata denunció nuevos movimientos del ejército en las cercanías de la ciudad adriática de Zadar.

Detenciones en Croacia
Zagreb no quiso confirmar informaciones sobre maniobras conjuntas del ejército y fuerzas de la milicia radical serbia de la región croata de Krajina. Sí confirmó, sin embargo, la detención de tres reservistas serbios armados y vestidos de paisano en las cercanías de Osijek. Zagreb tiene un máximo interés en que los observadores internacionales estén desplegados cuanto antes por las regiones conflictivas de su territorio. La actual situación de extrema tensión y continuas escaramuzas armadas es idónea para que tengan éxito los intentos de fuerzas radicales de todo signo de provocar la guerra abierta entre Croacia y Serbia.

En la región de Eslavonia las esperanzas en que la presencia de observadores internacionales impida la escalada hasta el enfrentamiento militar se consideran muy escasas. Las fuentes citadas consideran inevitable que antes del 1 de agosto, cuando se cumple el plazo dado por el acuerdo de Brioni para la negociación sobre las futuras relaciones entre las repúblicas yugoslavas, se abran las hostilidades armadas entre Croacia y el ejército federal dominado por Serbia.

SERBIA Y CROACIA INICIAN LA LUCHA POR EL CONTROL DE LA REGIÓN DE ESLAVONIA

Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Zagreb
El País  Miércoles, 10.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

La guerra entre Serbia y Croacia por la posesión de la región croata de Eslavonia ya ha comenzado, y su escalada en los próximos días y semanas parece ya inevitable. El Ejército atacó ayer de nuevo a la Guardia Nacional croata en la localidad de Ilok, en Eslavonia. Unas ráfagas de ametralladora desde un avión federal hirieron a dos miembros de estas fuerzas croatas, según confirmó a media tarde el jefe de la Guardia Nacional en Osijek.
Un policía croata apareció muerto en una lancha en el río Drava y otros dos desaparecieron. Tras la batalla de Tenje, en la que se produjeron al menos 12 muertos, la Guardia Nacional croata se dispone a atacar los pueblos serbios considerados como bastiones del radicalismo cetnik. Aunque aún espera órdenes de Zagreb, en Osijek, capital de Eslavonia, controlada por fuerzas croatas, ha sido derrotada definitivamente la "facción contemporizadora". Para evitar muertes civiles y una probable guerra abierta con el Ejército y Serbia, la "facción contemporizadora" seguía la línea propugnada en Zagreb por el presidente, Franjo Tudjman, y el presidente de la federación yugoslava, Stipe Mesic, de limitar daños e intentar neutralizar con métodos policiales y no militares a los grupos cetnik llegados de Serbia. Esta vía ha fracasado con la nueva ofensiva terrorista lanzada desde Serbia tras la proclamación de independencia de Zagreb y la intervención militar en Eslovenia. Con el apoyo de una mayoría croata indignada con la debilidad de Zagreb tras meses de acoso armado por los grupos radicales serbios y la acción coordinada de los halcones del nacionalismo croata en la capital y en Osijek, se ha impuesto la línea dura de actuar contra los pueblos serbios considerándolos territorio ocupado por el enemigo.
En Osijek se ha impuesto la certeza de que la guerra no declarada entre Serbia y Croacia ha comenzado y que se trata ya de una guerra territorial por la región de Eslavonia que Belgrado disputa a Zagreb, y que habrá de resolverse militarmente.
Fuentes consultadas por EL PAÍS señalaron que la Guardia Nacional dirigida por Branimir Glavas intenta conseguir en Zagreb permiso para un bombardeo artillero sobre pueblos serbios considerados centros de operaciones cetnik en Croacia, como son Bobota, Beli Brdo y Mirkovci, antes de tomarlos con sus fuerzas.
Glavas quiere evitar que el Ejército vuelva a tener -como en pasadas operaciones policiales croatas contra los cetnik en Tenje y otros puntos- tiempo de impedirle de nuevo que sus fuerzas tomen los pueblos controlados por serbios radicales. Quiere además evitar en estas operaciones una nueva situación como la habida en Tenje el domingo, en que la Guardia Nacional croata y el Ejército estuvieron muy cerca de un enfrentamiento armado directo.
El hecho de que el domingo, mientras la troika comunitaria intentaba lograr un acuerdo en Brioni, se produjeran la operación en Tenje y otras que han tenido menos eco, como la habida en la aldea serbia de Solodovci, refuerza la impresión de un endurecimiento de la actitud croata, que, por otra parte, demanda ya con vehemencia la población croata de la región.
En Solodovci, 150 guardias nacionales croatas combatieron durante más de cinco horas con la población serbia y mataron al menos a dos civiles que, si bien armados, no eran miembros de los grupos cetnik.

Nuevamente bajo control serbio, las casas de la población muestran signos evidentes de que la acción fue una operación de castigo, a cuyos autores en tiempos de paz y en un régimen democrático habría que exigir responsabilidades. La Guardia Nacional croata mató las vacas de algunos habitantes, y destrozó a tiros tractores, automóviles y viviendas en las que ya no se hallaba nadie.

COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 10.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

Los seis habitantes de Solodovci detenidos el domingo tras una violentísima batalla de la que dan fe miles de casquillos por las calles llevan tres días encarcelados sin defensa de abogados ni comunicación con sus familias. La madre de uno de ellos, que vivió bajo el régimen fascista croata de 1941 y cree en la propaganda serbia que equipara con aquél al Gobierno democrático croata, lloraba ayer desconsolada porque piensa que nunca volverá a verle vivo.

El Gobierno de Croacia habrá de tener cuidado para que esta batalla que le ha sido impuesta por Serbia no acabe con sus intenciones democráticas antes de que éstas se hayan cumplido. También habrá de estar muy atento a que el odio y la indignación acumulados en la población croata, y en especial entre los policías que han perdido a muchos compañeros ya, se vuelque como en Solodovci sobre la población civil.

LA NORMALIDAD IMAGINARIA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Osijek, 09.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

El teatro nacional croata representa el Tartufo de Molière. En el monumental hotel Esplanade se celebran bodas de lujo. En el mercado central de Zagreb, junto a la catedral, las campesinas de los alrededores ofrecen a voces cestitas de grosellas, frambuesas, fresas y cerezas negras. La normalidad en Zagreb parecería total si no se viera rasgada por los pasquines en los portales que enumeran las instrucciones a los ciudadanos en caso de bombardeo aéreo e informan sobre los refugios adjudicados a cada bloque. "Mantengan contacto con el exterior a través de la radio y la televisión".
Durante el día, las tiendas y los supermercados están repletos de productos con unos precios que hacen de Zagreb una ciudad más cara que Viena o Ginebra. Las terrazas están llenas de jóvenes, pasados ya los exámenes, y centenares de perros con sus dueños se dan cita en el parque del Rey Tomislav.

Los ciudadanos de Zagreb acuden a sus trabajos y aparentan hacer una vida normal, pero son conscientes de hallarse en una encrucijada de su pueblo y de sus vidas. Nadie parece dudar sobre su actitud en el momento de estallar una guerra que muchos creen inevitable. Nadie se declara objetor de conciencia a la hora de ir a una guerra que todos temen, porque saben que, si llega, su crueldad será inaudita. "Nunca, nunca nos van a dejar en paz los serbios".

CROACIA EXIGE LA RETIRADA INMEDIATA DEL EJÉRCITO FEDERAL DE SU TERRITORIO

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Osijek, 09.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

El acuerdo de Brioni, logrado por la mediación comunitaria en la madrugada de ayer y que parece ser respetado en Eslovenia, corre peligro de fracasar de inmediato en Croacia. El Gobierno croata, a través de su ministro de Defensa, Sime Djodan, exigió ayer la inmediata retirada de todas las tropas del Ejército federal desplegado por las regiones croatas con población mixta.
Según anunció ayer el Gobierno croata, sin el inmediato repliegue del Ejército a sus cuarteles, la desmovilización de los reservistas serbios, el fin del apoyo del Ejército a las bandas armadas de serbios en Eslavonia y Krajina y el cese de los impedimentos a la policía croata para restablecer el orden en su territorio, el acuerdo no tendrá validez. Este repliegue a sus cuarteles del Ejército federal en Croacia es, según Djodan, la piedra angular de todo el acuerdo. No había ayer ningún indicio de repliegue de estas fuerzas, concentradas en especial en las regiones de Eslavonia, Baranja y Lica, fronterizas con Serbia y Bosnia-Herzegovina. Aunque anoche se mantenía en los alrededores de Osijek una tensa calma, tanto serbios como croatas esperaban una inminente reanudación de las hostilidades en la región, que el domingo causaron al menos 12 muertos y decenas de heridos en Tenje.
El presidente croata, Franjo Tudjman, y su ministro de Defensa manifestaron ayer que el acuerdo podría suponer un paso hacia la solución pacífica, si bien ambos se mostraron escépticos respecto al cumplimiento del mismo por todas las partes. Djodan aseguró en Zagreb que el presidente serbio, Slobodan Milosevic, que no asistió a la cumbre de Brioni, actúa coordinado con el jefe del Estado Mayor del Ejército federal, Blagoie Adzic, y que no cree que éstos acaten los acuerdos.
"La situación es extremadamente grave". Djodan pidió la urgente llegada de observadores de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas "para impedir una guerra que no sería civil, sino entre Estados, uno agresor, Serbia, y otros que se defienden". El Ejército amplió ayer su presencia en Eslavonia.
Nuevos movimientos de carros de combate en las inmediaciones de Osijek exacerbaron aún más los ánimos de la población croata cuya hostilidad creció si cabe tras la dura batalla en Tenje, una aldea cercana a Osijek entre la Guardia Nacional croata y grupos radicales serbios, en la que estos últimos recibieron abierto apoyo logístico y militar de unidades militares federales.
Los soldados dispararon contra la Guardia Nacional, y una granada de tanque destruyó totalmente un piso de un edificio cercano. El Gobierno croata acusó ayer al Ejército de haber creado un corredor para la huida de las bandas armadas desde Tenje hasta Borovo Selo, otra localidad en manos de serbios radicales, desde la que huyeron a la provincia serbia de Voivodina, en la otra orilla del Danubio.
El ministro de Defensa manifestó que en los últimos días se han producido en Croacia tantos muertos y heridos como durante la intervención militar en Eslovenia.

Sin ponerse en duda los datos facilitados, el tono duro y agresivo del recién nombrado ministro de Defensa croata, que descargó toda una letanía de propaganda poco sutil sobre los periodistas que acudieron a escucharle ayer en Zagreb, hace pensar que en los últimos días vuelve a ganar terreno en el Gobierno croata el grupo de halcones.

LA CE CONSIGUE UN ALTO EL FUEGO EN ESLOVENIA, MIENTRAS AUMENTA LA VIOLENCIA EN CROACIA

Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Zagreb
El País  Lunes, 08.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

La troika de la Comunidad Europea (CE) continuó en la madrugada de hoy realizando un último intento de mediación y consiguió en una reunión celebrada en Brioni un alto el fuego entre Eslovenia y las autoridades federales yugoslavas. Mientras tanto en Croacia se registraron enfrentamientos armados entre serbios y croatas, con el saldo de cinco muertos (cifra que algunas fuentes elevaron anoche a 12) y 24 heridos. El alto mando del Ejército federal, por su parte, ha anunciado para hoy un programa para la salida de la crisis que despertó ayer gran inquietud.
Este anuncio volvió a confirmar que los interlocutores de la troika comunitaria no controlan al poder militar. Ayer algunas fuentes indicaban que el ultimátum del mediodía había sido aplazado hasta la medianoche, y que a partir de hoy el Ejército se reservaba el derecho a intervenir. La delegación de la CE, compuesta por los ministros de Asuntos Exteriores de Luxemburgo, Holanda y Portugal, se entrevistó en la isla de Brioni, antigua residencia veraniega del mariscal Tito, con los presidentes de las dos repúblicas secesionistas y la cúpula del Gobierno y de la presidencia federales. Según la agencia France Presse, el ministro de Asuntos Exteriores de Luxemburgo, Jacques Poos, puntualizó que el acuerdo alcanzado, que no precisa ser firmado, prevé que el control de los puestos fronterizos que tiene Eslovenia con Italia y Austria estará garantizado por la policía eslovena; los derechos de aduana irán a un fondo común controlado por las autoridades de las diferentes repúblicas.
El acuerdo logrado en Brioni establece un plazo de tres meses para negociar el traspaso de competencias del Ejército federal a las fuerzas eslovenas.
Según el ministro luxemburgués, los aspectos más destacados del pacto figuran en los anexos, en ellos se abordan los problemas fronterizos, de aduanas, regreso de los militares a los cuarteles y liberación de prisioneros. En opinión de Poos, Serbia no había puesto reticencias al plan de la CE. Al ser preguntado por la situación en Croacia afirmó que la situación es extremadamente grave.
En el acuerdo se aprecia un cambio respecto a las anteriores demandas de la CE. El texto señala que la situación ha cambiado en Yugoslavia y hay que tener en cuenta este hecho de forma que se consiga evitar la violencia. El plan comunitario establece también el envío de entre 30 y 50 observadores civiles y militares para controlar el alto el fuego.
Los frentes se habían venido endureciendo y la situación general en Yugoslavia se había ido deteriorando gravemente desde el anterior intento de mediación comunitaria, que, como el primero, había resultado un fracaso.

Combates
En Croacia sigue el conflicto. Ayer hubo entre cinco y doce muertos y al menos 24 heridos en los continuos combates registrados durante la jornada entre policía croata y grupos radicales serbios. Los enfrentamientos entre el Ejército federal y la república eslovena han pasado a un segundo lugar y dado paso a la apertura del conflicto con mayor potencial de violencia, que es el que enfrenta a serbios y croatas en las regiones de la república de Croacia con población mixta. Alrededor de 600.000 serbios viven en esa república, donde habitan asimismo cerca de 4,5 millones de croatas.
Fuentes de Belgrado, por su parte, informaron que un oficial del Ejército federal fue muerto y varios miembros de la Guardia Nacional heridos en los enfrentamientos; fuentes croatas señalaban ayer que la cifra de bajas podría ser "muy alta", y acusaban al Ejército de haber ayudado en el combate a los serbios radicales abriendo fuego contra la policía croata. El Gobierno croata advirtió hace una semana que sus fuerzas harían fuego contra el Ejército si éste no permitía a la policía hacer frente a los "terroristas serbios".
Mientras el Ejército asegura actuar como "colchón" para impedir choques armados interétnicos, Zagreb acusa a las fuerzas federales de apoyar y armar a los serbios radicales que desde hace días mantienen una ofensiva armada en la región croata de Eslavonia.

La situación global yugoslava se agravó con la apertura de un tercer frente en la provincia serbia de Kosovo.

MILOSEVIC PIDE A SERBIA QUE SE PREPARE PARA LUCHAR

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 07.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

El presidente serbio, Slobodan Milosevic, exhortó ayer, a través de la televisión, a los ciudadanos de su república para que "estén dispuestos a defenderse" ante la posibilidad de que se reinicie la guerra. "Pido a los ciudadanos de Serbia", dijo, "que defiendan su país, porque no podremos salir con bien de una eventual guerra si no nos preparamos para ella y nos adormecemos pensando que no habrá contienda".
Sin embargo, el líder serbio agregó que los litigios secesionistas en el país "pueden arreglarse de forma pacífica" y dijo que "la integridad de Yugoslavia debe salvaguardarse en un nuevo marco, sobre la base de la voluntad de los pueblos y el respeto a su derecho a la autodeterminación". El mensaje de Milosevic siguió en algunas horas a otro del jefe de la presidencia colectiva del Estado de Yugoslavia, Stipe Mesic, que confirmó que el nuevo ultimátum a Eslovenia, que expira al mediodía de hoy, fue impuesto al máximo órgano del poder civil en Yugoslavia por los militares. "Los ocho puntos, con sus plazos y horario, fueron presentados y estipulados por el ministro de Defensa, Veljko Kadijevic", declaró el recién nombrado presidente federal.
[Kadijevic manifestó que la toma del poder por parte del Ejército estaba "excluida" desde el comienzo de la crisis yugoslava. En un discurso pronunciado por televisión, el ministro de Defensa agregó: "Sólo los medios políticos, y no el recurso al Ejército, pueden permitir el logro de una solución duradera a la crisis", informa France Presse].
Por su parte, las autoridades eslovenas manifestaron ayer que temen un nuevo e inminente ataque una vez cumplido el plazo del último ultimátum, que tacharon de "inaceptable". El representante de Macedonia en la presidencia, Vasil Tupurkovski, fracasó ayer en su intento de convencer a Eslovenia para cumplir las condiciones.

Nueva misión de la CE
La troika comunitaria, compuesta por los ministros de Asuntos Exteriores de Holanda, Luxemburgo y Portugal, llegó anoche a Zagreb, desde donde se trasladará al archipiélago croata de Brioni para negociar hoy una salida pacífica e intentar impedir con su presencia una inmediata reacción militar tras vencer los plazos dados a esa república.
[Por su parte, el enviado especial del presidente soviético, Mijail Gorbachov, y viceministro de Exteriores, Yuri Kulchinski, llegó ayer a Belgrado, donde afirmó que su país era partidario de "soluciones democráticas" pero no desea que éstas pongan en cuestión las actuales fronteras de Europa", informa Efe].
Los militares yugoslavos en Belgrado acusaron de nuevo a Eslovenia de violar el alto el fuego, y, a través del miembro del Estado Mayor general Marko Negovanovic, atacaron al primer ministro, Ante Markovic, por asegurar que no había estado al tanto de la operación militar en Eslovenia. Según el general, Markovic había sido informado en todo momento sobre las medidas tomadas y proyectadas. Negovanovic calificó de "fascista" al Gobierno de Eslovenia, en una escalada verbal que no augura nada bueno.
En Croacia se reprodujeron los fuertes combates entre la Guardia Nacional croata y grupos de radicales nacionalistas serbios, en gran parte llegados desde Serbia para hostigar a las fuerzas croatas y forzar a un mayor despliegue militar en las regiones de Eslavonia y Krajina.
Mesic aseguró que él se había distanciado del ultimátum pese a las informaciones llegadas el viernes desde Belgrado que hablaban de un "voto unánime" de la presidencia. El presidente se declaró contrario al uso de la fuerza contra Eslovenia, aun en el caso de que, como parece ya seguro, Liubliana no cumpla las condiciones del ultimátum. "El Ejército debe volver a sus cuarteles y no realizar labores policiales. Todo debe solucionarse por negociaciones", señaló.
Mesic dijo asimismo que cualquier medida militar contra Eslovenia después de cumplirse el plazo, hoy a las doce de la mañana, será anticonstitucional porque no habrá emanado de una orden de la presidencia colectiva. El presidente reconoció que había sufrido otro revés en la presidencia al ser rechazada de plano la inclusión en la agenda de trabajo de un capítulo sobre reparaciones a Eslovenia por los daños causados allí en la pasada semana por el Ejército federal. El Gobierno esloveno retiró las barricadas que mantenían bloqueados y aislados cuarteles y algunas unidades federales, y liberó a los más de dos millares de soldados federales hechos prisioneros por sus fuerzas, que llegaron ayer a sus lugares de origen. Sin embargo, se negó a devolver todo el material bélico incautado al Ejército federal hasta que no quede aclarado en negociaciones el pago de reparaciones de guerra por los ingentes daños causados por la acción militar. Las fuerzas eslovenas se hicieron durante los combates con grandes cantidades de armas, munición y vehículos, incluidos carros de combate.

En Serbia mientras tanto se perfila ya una coalición de guerra entre todos los partidos. Desde los comunistas del partido socialista de Slobodan Milosevic hasta la extrema derecha de Vuk Draskovic, los partidos acordaron "subordinar todos los intereses políticos a los intereses nacionales".

“NOS VAMOS A CASA”

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 07.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

El alto mando del Ejército emitió ayer un comunicado de advertencia a todos los soldados liberados por Eslovenia, que ayer regresaron a sus casas, para que se reincorporen de inmediato a sus unidades. Sin embargo, muchos de ellos no veían ayer inconveniente en manifestar ante las cámaras de televisión que el uniforme que se quitaron durante su cautiverio esloveno era el último que pensaban ponerse en su vida. "Nos vamos a casa". En varias ciudades croatas se vienen produciendo deserciones en cadena desde hace una semana. Muchos se enrolan en la Guardia Nacional croata, y todos reciben el apoyo de las autoridades croatas. En Eslovenia, el Ejército ya no puede esperar reclutamiento alguno. "Si hubiera una intervención militar, el Ejército se disolvería en tres días", dijo Mesic a EL PAÍS días antes de que el Estado Mayor, dirigido por el general Blagoje Adzic, decidiera dar este paso, cuyas consecuencias parecen dar la razón al jefe de la presidencia.
El alto mando ha percibido la inutilidad de enviar a los reclutas a una operación contra una república rebelde, tras recibir los informes de oficiales y suboficiales, que hablan de deserciones masivas, rendiciones inmediatas sin lucha, falta de motivación e incluso simpatía hacia el enemigo. Por ello, las unidades que mantienen su despliegue por Croacia y las que han acudido en su ayuda en los últimos días están compuestas exclusivamente por serbios.
Desde hace unos días, los militares panserbios dirigidos por Adzic, que han tomado el mando en las Fuerzas Armadas, realizan una gran ofensiva contra todos los mandos de otras etnias.

Con su ultimátum impuesto a la presidencia federal contra Eslovenia, el ministro de Defensa, Veljko Kadijevic, líder de la "facción federalista" en el Ejército, quiere contrarrestar esta ofensiva panserbia y salvar el carácter yugoslavo del Ejército. Pero los conocedores le dan a Kadijevic muy pocas probabilidades de éxito.

ESLOVENIA DESMOVILIZA TROPAS Y LIBERA PRISIONEROS

Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Zagreb
El País  Sábado, 06.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

El Gobierno esloveno dio ayer claras muestras de avenirse a un acuerdo, pese a rechazar las condiciones impuestas el jueves por la presidencia colectiva del Estado de Yugoslavia. Liubliana ha comenzado la desmovilización de su Defensa Territorial. Alrededor de 10.000 hombres de esta fuerza regresaron ayer a los cuarteles, y se procedió además a liberar a 2.500 soldados federales prisioneros.
En Croacia prosiguió ayer la escalada de violencia provocada por el radicalismo serbio, que volvió a cobrarse varias víctimas. El presidente de la jefatura del Estado, el croata Stipe Mesic, aseguró ayer que pese a tener forma de ultimátum el catálogo de exigencias hechas a Eslovenia, el Ejército no intervendrá mañana, día en que expira el plazo dado a esta república. Mesic aseguró que las Fuerzas Armadas se han vuelto a subordinar al poder político, extremo que nadie se atreve a creer en Croacia y Eslovenia. En Liubliana, tanto el presidente de la república, Milan Kucan, como el primer ministro, Lozje Peterle, advirtieron sobre el peligro de un nuevo estallido de la guerra cuando concluya el plazo.
Anoche no se había producido aún reacción alguna de Belgrado a las medidas adoptadas por la cumbre de ministros de la Comunidad Europea contra Yugoslavia, como la congelación de ayuda económica, el embargo de armas y el envío de observadores comunitarios para disuadir a todas las partes enfrentadas de violaciones de los acuerdos del plan de paz.

Prisioneros de guerra
Liubliana liberó ayer a unos 2.500 prisioneros de guerra del Ejército federal, que partieron escalonadamente en trenes especiales desde la capital eslovena hacia Belgrado. También comenzaron a ser desmanteladas las barricadas ante los cuarteles del Ejército federal y en los puntos en que éstas impedían el regreso de las tropas a sus cuarteles. Los carros de combate en Eslovenia comenzaron a regresar a sus bases.
Eslovenia entretanto ordenó la desmovilización de 10.000 hombres de la Fuerza Territorial, sus Fuerzas Armadas, sobre efectivos totales de 68.000 hombres. La Fuerza Territorial estaba hasta ayer en estado de máxima alerta. Por otra parte Liubliana dijo estar dispuesta a negociar la devolución del control de los puestos fronterizos al Gobierno federal. Mesic había declarado ayer en torno a este punto que podría lograrse un compromiso si Eslovenia mantiene el control de las fronteras, pero reanuda el pago de los aranceles a las arcas federales.
En Croacia se produjeron ayer fuertes combates entre la policía croata y milicias serbias radicales, con un balance aún indeterminado de víctimas. Tanto en Eslavonia como en Krajina, las dos regiones croatas con población serbia, se fortalecía con estos combates la impresión de que está en marcha una insurrección para forzar la entrada masiva del Ejército y garantizar allí el control serbio.
El diario de Belgrado Politika, portavoz de la presidencia serbia, confirmó ayer la nueva estrategia de Slobodan Milosevic y la facción serbia del Ejército de aceptar la independencia de Eslovenia y concentrar la presión militar sobre Croacia, que cuenta con una minoría de 600.000 serbios. Las presiones militares sobre la presidencia colectiva tuvieron éxito, como se desprende del ultimátum puesto a Eslovenia, pero la reunión de la jefatura del Estado no llegó a resultado alguno respecto a Croacia.
Los grupos serbios, dirigidos en gran parte directamente desde Belgrado, continuaron ayer ampliando su control sobre pueblos y vías de comunicación en las regiones conflictivas. Algunas zonas de Eslavonia, en el noreste de Croacia, han quedado aisladas del resto del país por las barricadas de serbios fuertemente armados.
El anuncio escalonado ayer del cumplimiento por parte de Eslovenia de algunas de las condiciones centrales impuestas por la presidencia federal para un acuerdo con la república alpina puso de relieve que, mientras se mantiene la verborragia nacionalista, las autoridades de Liubliana buscan una tangente por la cual evitar con suficiente dignidad que al vencimiento del plazo impuesto por el Gobierno de Yugoslavia se reanuden los enfrentamientos con el Ejército federal.

La liberación de los prisioneros de guerra que ayer abordaban los trenes rumbo a Belgrado, la negociación para la devolución de las fronteras -que quedaron otra vez bajo control esloveno tras la retirada del Ejército-, y la desmovilización de la Fuerza Territorial son una respuesta que va al corazón de las exigencias federales. La duda que reina, en todo caso, es la posibilidad de atentados incontrolados contra el Ejército federal que desencadenen una reacción militar imprevista. Ayer por la noche la presidencia eslovena dijo que la república, de menos de dos millones de habitantes, ya había cumplido con algunas de las siete exigencias y estaba dispuesta a negociar sobre el tema de las fronteras. "Este punto debe ser resuelto en forma tripartita, junto con la CE", dijo en un comunicado.

LOS LÍDERES ESLOVENOS RECHAZAN EL ULTIMÁTUM LANZADO POR LA PRESIDENCIA COLECTIVA

Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Zagreb
El País  Viernes, 05.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

Los máximos líderes de la república secesionista de Eslovenia rechazaron ayer categóricamente el ultimátum lanzado por la presidencia colectiva del Estado para llegar a un acuerdo pacífico en el conflicto. "Los ultimatos sólo conducen a nuevos ultimatos. Nosotros no iniciamos la guerra", declaró a la televisión el presidente esloveno, Milan Kucan. El alto el fuego fue respetado ayer, mientras se intensificaron los indicios de una ofensiva militar serbia contra Croacia, donde murieron cuatro personas en un ataque de radicales serbios.
En tono grave, Milan Kucan dijo que no se puede dialogar bajo la amenaza. "Los eslovenos han demostrado que son capaces de defender su soberanía. Nuestro pueblo luchará como lo hizo durante la Segunda Guerra Mundial", advirtió. El primer ministro de Eslovenia, Lojze Peterle, tras rechazar el ultimátum, anunció que asistirá hoy en La Haya a la reunión de ministros de Exteriores de la CE sobre Yugoslavia para exponer la cuestión eslovena. La presidencia federal, dirigida por el croata Stipe Mesic, intentaba ayer en Belgrado recuperar el mando sobre las Fuerzas Armadas. El representante de Eslovenia en la presidencia, Janez Drnovsek, no asistió al encuentro. Esta reunión, que el representante macedonio, Vasil Tupurkovski, había calificado de "hora decisiva" entre la paz y la guerra, emitió una orden de ocho puntos a Eslovenia para que retirara antes de medianoche todas sus fuerzas a los cuarteles y liberara a todos los prisioneros del Ejército federal hechos en los combates de los pasados días. Parecía claro que los dos militares que participaron en la reunión, el ministro de Defensa, Veljko Kadijevic, y su viceministro, Stane Brovet, habían impuesto bajo amenaza de nueva intervención este plan, aún quedaba por discutir la parte más conflictiva, referente a Croacia.

Advertencia militar
Horas antes, el Ejército había anunciado rotundas acciones militares contra Eslovenia si las Fuerzas Armadas de la república no respetaban el alto el fuego y "dejaban de inmediato de maltratar a los prisioneros de guerra". El presidente esloveno, Milan Kucan, había declarado que Yugoslavia se sume en la anarquía y que sigue temiendo un ataque masivo del Ejército federal una vez logre reagrupar sus fuerzas.
El primer ministro yugoslavo, Ante Markovic rompió su largo silencio para demostrar en una conferencia de prensa en Belgrado que no se halla bajo arresto domiciliario. Reconoció que el Ejército había intervenido en Eslovenia por cuenta propia al señalar que él sólo había ordenado la toma sin violencia de los puestos fronterizos. Markovic declaró que supo por la televisión de la alocución del jefe del Estado Mayor, Blagoje Adzic, en la que éste anunciaba su intención de quebrar por la fuerza toda resistencia eslovena.
La crisis yugoslava entró ayer en una nueva fase, en la que todas las fuerzas parecen dar a Eslovenia ya por independiente, y las fuerzas comunistas del Ejército, aliadas ya abiertamente con el nacionalismo serbio, concentran su atención en Croacia.

El giro radical en la postura de Alemania y Estados Unidos respecto a la independencia de Eslovenia y Croacia ha hecho cambiar también las prioridades de Serbia y el Ejército federal. Si la operación contra Eslovenia había sido pensada como acto ejemplarizante, su rotundo fracaso en términos militares y sus resultados contraproducentes políticos obligan ahora a limitar los daños con una operación que garantice finalmente que la república de Croacia no pueda ver reconocida su independencia en Occidente con pleno dominio de su territorio actual. El Parlamento de Montenegro, fiel al dictado del histórico hermano mayor de Serbia, declaró ayer que ningún pueblo tiene que quedarse en Yugoslavia por la fuerza, pero que antes de cualquier secesión tienen que quedar claramente definidas las fronteras.

UNA CARRETERA QUE PARECE UNA PISTA ABANDONADA DE ATERRIZAJE

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 05.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

La carretera de Zagreb a Belgrado, la de mayor tráfico de los Balcanes y principal ruta de Europa central a Grecia, Turquía y Oriente Próximo parece estos días una pista de aterrizaje abandonada. En esta temporada en la que decenas de miles de emigrantes de la región comienzan sus vacaciones en Alemania, Francia, Suiza o Austria, hay que esperar a veces hasta veinte minutos a que pase un camión.
Los aparcamientos están desiertos, los bares y gasolineras en muchos casos cerrados. Los turistas dejaron de venir hace tiempo y los pocos que quisieron aprovechar los bajos precios en la costa dálmata han sido evacuados.
Las calles de las ciudades eslovenas y croatas están desiertas sin necesidad de las alarmas aéreas que resuenan una y otra vez en las ciudades eslovenas. Los carros de combate del Ejército federal en ruta por los pocos trechos circulables y las barricadas de camiones en Eslovenia explican en parte el escaso tráfico.

Miedo generalizado
Por todas partes se palpa el miedo a una inminente explosión generalizada de la violencia armada. El Circo Medrano, de gira por Yugoslavia, se vio encerrado en uno de los atascos por las barricadas en los primeros días de la intervención militar.
Hacía calor y sus empleados se las vieron y desearon para calmar a sus bestias que compartían la sed con varios miles de soldados que, nada convencidos de su empresa, esperaban junto a sus tanquetas a que los aviones de combate dejaran libre el camino.

La guerra ha vuelto tras más de cuatro décadas a Europa y acostumbrados a las imágenes de guerras exóticas, el público occidental se sorprende con esta mezcla de cotidianeidad europea y violencia bélica.

UNOS MILITARES POCO UNIDOS

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 04.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

La declaración de guerra "hasta el final" hecha por el jefe del Estado Mayor, Blagoje Adzic, el martes tuvo ayer la primera respuesta en el decreto del alto el fuego del segundo jefe de la V Región Militar, Andrei Razeta. Es difícil imaginar una mejor prueba de disensión en la cúpula militar yugoslava, en la que en los dos últimos días se precipitan los relevos de máximos responsables. El ministro de Defensa, Veljko Kadijevic, que anunció su aparición en televisión para "un importante comunicado" el martes por la noche, 24 horas después no había salido de su mutismo, que ya se prolonga cuatro largos y dramáticos días. Los carros de combate que ayer salieron de Belgrado hacia Croacia tomaron posiciones a pocos kilómetros de esta república. Tan sólo unas unidades entraron en su territorio rumbo hacia la frontera con Hungría y otras se adentraron en Bosnia-Herzegovina. En la región croata de Eslavonia prosiguió el Ejército su despliegue, que ayer al parecer no provocó incidentes.
En Belgrado, mientras tanto, las fuerzas nacionalistas y la dirección de la República se distancian de este Ejército federal que ha hecho (todos coinciden) un espantoso ridículo en Eslovenia frente a las unidades escasamente armadas de la defensa territorial. Las bajas en el Ejército son cuantiosas y su desprestigio enorme, y el saldo de objetivos conquistados nulo.

En Serbia esta desastrosa actuación ha reforzado el deseo de un Ejército nacional serbio que pueda "defender" a los serbios en otras repúblicas y entrar así directamente en las regiones críticas croatas de Krajina, Eslavonia y Baranja, y en Bosnia, sin temor a que se le escapen de la tropa los bosnios, albaneses, macedonios y otros, como ha sucedido en Eslovenia. Adzic tiende a apoyar esta opción y tiene como principal adversario en la cúpula militar al yugoslavo federalista Veljko Kadijevic. En todo caso, no es aún sino una brizna de esperanza entre ingentes amenazas.

LAS ARMAS VUELVEN A CALLAR EN YUGOSLAVIA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Zagreb, 04.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

Un alto mando del Ejército yugoslavo anunció ayer el cese del fuego en Eslovenia, tan sólo horas después de que el jefe del Estado Mayor, Blagoje Adzic, rechazara toda tregua y asegurara que el Ejército "solucionará militarmente" la crisis y aplastará toda resistencia eslovena. A primera hora de la tarde, los combates parecían haber concluido en Eslovenia y en torno a 100 carros de combate habían abandonado la ciudad de Maribor, donde aún por la mañana habían disparado contra diversos objetivos militares.
En Croacia, el Gobierno intentaba ayer, desesperadamente, evitar choques entre una población extremadamente agitada y el Ejército, ya que éste podría poner en entredicho el papel de esta república, que sale internacionalmente reforzada de la crisis. Los presidentes yugoslavo y croata, Stipe Mesic y Franjo Tudjman mantuvieron "intensos contactos" con los ministros de Exteriores de Alemania, Reino Unido y Holanda, según informó un portavoz en Zagreb. El Gobierno croata pidió a sus ciudadanos "evitar toda acción anárquica y espontánea, que es la peor forma de defender la patria" y "podría poner en peligro los resultados ya logrados en la internacionalización de la crisis", al tiempo que puso en estado de alerta a las fuerzas de defensa de la república, estimadas en unos 75.000 efectivos.
Al cierre de esta edición, el alto el fuego no había sido confirmado ni por el ministro de Defensa, Veljiko Kadijevic, ni por el general Adzic. Belgrado fue durante todo el día un hervidero de rumores, que en su mayoría sostenían que se había consumado el golpe de Estado y el primer ministro, Ante Markovic, había sido obligado a dimitir por el mando militar. Una hora después del anuncio del alto el fuego, la oficina de información del Gobierno federal desmentía la supuesta decisión de Markovic.

Reconocimiento de Mesic
El alto el fuego fue hecho público por Andréi Razeta, el segundo jefe de la V Región Militar, que cubre Eslovenia y Croacia. Según dijo, el Ejército sólo tiene orden de disparar en defensa propia. En referencia al reconocimiento del croata Stipe Mesic como presidente de la jefatura colectiva del Estado por parte de los militares, Razeta dijo que "Mesic es uno en un colectivo, y si todos en éste lo reconocen, entonces yo también". Algunos medios se apresuraron a interpretar estas palabras como un reconocimiento de Mesic por parte del Ejército. El anuncio del alto el fuego llegó por sorpresa, después de una nueva mañana de combates en Eslovenia, con más bajas por ambas partes y la alarma generalizada en Croacia por la noticia de que una gran columna de carros de combate había partido de Belgrado rumbo a Zagreb. Los 180 tanques y miles de soldados y reservistas serbios en camiones y blindados formaban en la madrugada de ayer un convoy de más de 30 kilómetros de longitud.
Zagreb completó sus medidas para un posible asedio, dispuestas desde hace tiempo. Fuerzas de la Guardia Nacional y la policía, con francotiradores, se apostaron en los edificios en torno a los cuarteles generales. Los centros de emisión de radio y televisión se hallan fuertemente vigilados con tanquetas de la policía a su alrededor. Centenares de camiones cisterna con líquidos inflamables y otros cargados con arena y piedras para ofrecer peso y re-sistencia al empuje de los carros de combate fueron dispuestos para la rápida creación de barricadas, en todos los puntos estratégicos, como cruces y grandes accesos a la capital. Las autoridades han dispuesto refugios antiaéreos para más de cien mil personas.
El Consejo Supremo de Estado de Croacia pidió a los ciudadanos que conservaran la calma y "esperen la llamada organizada de las autoridades para el caso de que la respuesta sea necesaria". Este órgano supremo de la república croata nombró nuevos ministros de Defensa e Interior. Martin Spegelj, que, como ministro de Defensa de Croacia, fue procesado por las autoridades militares federales por supuesta insurrección, fue nombrado nuevo comandante de la Guardia Nacional. El nuevo ministro de Defensa, Sime Djodan, declaró que el alto mando militar en Belgrado está profundamente dividido y que él espera que puedan imponerse aquellos que aceptan los acuerdos logrados con mediación de la Comunidad Europea. Advirtió que, de no ser así, Croacia está preparada y capacitada para "dar al Ejército federal una respuesta adecuada". Según dijo, en caso de golpe de Estado, no debe caber ninguna duda sobre nuestra reacción".

El primer ministro de Eslovenia, Lozje Peterle, que, asistió en Austria a una reunión de la organización Arge Alpe-Adria, manifestó que "la crisis se está trasladando a Croacia".

CROACIA, EN PIE DE GUERRA

Por HERMANN TERTSCH
El País,  Osijek, 03.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

"Como no intervenga la OTAN, los Balcanes van a arder"

En Eslovenia se han reanudado con gran violencia los ataques entre el Ejército federal yugoslavo y las fuerzas de Defensa Territorial de la república. En Croacia, mientras, nadie cree en una solución pacífica. Todos se preparan para la guerra. El punto de no retorno ha sido ya superado. Sólo un milagro político y diplomático puede evitar aquí el baño de sangre. "Como no intervenga la OTAN, los Balcanes van a arder", decía ayer en Osijek el joven croata Dario, que no sale de su estupor ante tanta locura colectiva, pero que se ha negado a las súplicas de su padre para que se marche a Alemania. "Me quedo para luchar".
Otros han vuelto del exterior para unirse a su pueblo en esta guerra entre etnias y culturas. Varga es un croata que trabaja desde hace 15 años en Suiza, como varios miles de su compatriotas en Alemania y Austria, han pedido vacaciones o permiso indefinido. Otros simplemente han abandonado el trabajo ilegal que realizaban en la Europa rica. Varga asegura orgulloso haber ido varias veces entre tanto a Suiza y Austria "para traer armas de todo tipo, desde pistolas a las pump-gun", unos temibles fusiles que proliferan ya en las barricadas de la región.
Ayer miles de serbios y croatas, todos fuertemente armados, vigilaban las carreteras de la región croata de Eslavonia, en un estado de enorme excitación. Los tiroteos se extendieron ayer por toda la región sin esperar a que cayera la noche, como es habitual desde hace semanas. En algunos pueblos, la población comenzó ayer a cavar trincheras. Las barricadas de camiones, maquinaria agrícola y troncos hacen prácticamente imposible circular en estos nuevos frentes entre pueblos serbios y croatas.
La pequeña aldea de Markusica está, como otros pueblos serbios de Eslavonia, rodeada por policía croata desde hace meses. Sin embargo, el armamento con que cuentan allí los serbios mejora día a día.
"El Ejército federal les lleva las armas y lo que necesiten. Los grupos de cetniks que no son del pueblo entraron en vehículos militares de la JNA [Ejército federal]", asegura la policía croata en la cercana ciudad de Vinkovci.
Un grupo de serbios estrenando Kaláshnikov detuvo ayer durante cerca de una hora al enviado especial de EL PAÍS y a un colega francés para identificarles primero y darles después una conferencia forzosa sobre la infinita bondad de los serbios y el espíritu canalla y fascista de los croatas. Los voluntarios croatas que vigilan las carreteras están también siempre dispuestos a una explicación histórica con signo inverso.
En la habitación donde fueron retenidos los periodistas había almacenadas cajas de munición y granadas del Ejército federal. Resultó además evidente por su desconocimiento de los alrededores que los que dirigían el interrogatorio no eran del pueblo, sino llegados de Serbia, aunque ellos lo negaron. La policía croata asegura que comandos radicales serbios llegados a través del Danubio desde la provincia de Voivodina han ocupado los pueblos, forzando bajo continua amenaza de muerte a la población serbia a apoyarles en su hostigamiento a las fuerzas policiales de la República.
En Borovo Selo, el Ejército federal, que con carros blindados formó una barrera entre serbios y croatas desde que el 2 de mayo murieran en el pueblo 12 policías de la República, contaba ayer con un inminente ataque de milicias voluntarias croatas que estaban agrupándose a unos pocos centenares de metros.

Recuerdo de matanzas
Los serbios en Eslavonia aseguran que si el Ejército se retirara a los cuarteles, la policía croata los mataría a todos. Este temor, el recuerdo de las matanzas de serbios a manos croatas en 1941 y el miedo a ser tachados de traidores han llevado a miles de padres de familia y trabajadores a unirse a los grupos de cetniks entrenados y financiados al menos en parte por Serbia.

Ayer, en Vinkovci, Ilia y Liliana, un matrimonio con dos hijas pequeñas, vio cómo el fruto de sus ahorros de 20 años de trabajo y privaciones en el extranjero volaba por los aires. Un explosivo plástico destrozó su diminuta cafetería en una de las muchas explosiones que se sucedieron a lo largo del día.

martes, 28 de marzo de 2017

EL EJÉRCITO FEDERAL ANUNCIA QUE ESLOVENIA ESTÁ EN GUERRA Y QUE ES IMPOSIBLE UN ALTO EL FUEGO

Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Osijek
El País  Miércoles, 03.07.91

LA DESINTEGRACIÓN YUGOSLAVA

Poco después de que el presidente esloveno, Milan Kucan, proclamase la retirada unilateral de sus fuerzas de Defensa Territorial y el fin de las hostilidades, el jefe del Estado Mayor del Ejército yugoslavo, general Blagoje Adzic, anunció públicamente a última hora de ayer que no había ninguna posibilidad de establecer una tregua en la guerra contra Eslovenia. En varios puntos de esta república se produjeron violentos combates con un número indeterminado de muertos y heridos, y bombardeos de diferentes objetivos, entre ellos centros de radio y televisión, incluidos los de Liubliana.
"Eslovenia está en guerra y no es posible aplicar un alto el fuego, incluso en el caso de que el Ministerio de Defensa quisiera el regreso de las unidades a los cuarteles". Con esta frase el general Adzic pareció cerrar anoche toda puerta a un arreglo pacífico en la república de Eslovenia. En la misma alocución, el jefe militar aseguró que la guerra será corta" y no dejó dudas sobre su determinación de derribar al Gobierno esloveno actual. Los dirigentes de Liubliana ofrecieron poco antes una retirada de sus fuerzas para permitir al ejército federal regresar a los cuarteles. Sin embargo, los combates continuaban. En Croacia se multiplicaron los tiroteos entre grupos radicales serbios y la policía croata. En la ciudad de Glina se registraron numerosos muertos y heridos, y en Zagreb se produjeron las primeras víctimas al disparar unidades del Ejército federal contra manifestantes que intentaban impedir la salida de los carros de combate del cuartel mariscal Tito en la capital croata.
En Belgrado miles de personas se manifestaron ante el Parlamento de Serbia contra el Ejército y el presidente serbio, Slobodan Milosevic, mientras familiares de soldados reclamaban el regreso inmediato de sus hijos destacados en Eslovenia y Croacia.

Un plan de paz muerto
El plan de paz de la Comunidad Europea (CE) parecía ayer haber muerto definitivamente cuando sólo uno de sus puntos ha llegado a cumplirse. Los dos principales conflictos yugoslavos, el institucional -entre el Gobierno federal y Serbia por un lado, y Eslovenia y Croacia por el otro- y el étnico -que se dirime ante todo en Croacia y Bosnia-Herzegovina- entraron ayer en una fase en la que parecía imparable la escalada de la guerra.
El Ejército se ha insubordinado al poder civil. Cada vez se hace más patente la alianza del mando militar con los grupos radicales auspiciados por el presidente serbio Milosevic, en Croacia. Se incrementan los signos de disolución en el Ejército con centenares de deserciones y rendiciones en combate. Grupos de civiles no identificados, fuertemente armados, se han desplegado por las dos repúblicas septentrionales. Todos estos elementos aumentan los temores a una guerra balcánica con varios frentes.
El Ejército, desoyendo las órdenes del alto el fuego y retirada a sus cuarteles, emitió ayer un comunicado en el que acusaba a las fuerzas eslovenas de hostigar a sus tropas y de no permitir su repliegue, y anunció una respuesta decisiva contra el enemigo. Este comunicado se hizo público horas después de que el comandante del Ejército en la quinta región, el esloveno Konrad Kolsek, fuera destituido y relevado por un serbio, el general Avramovic Zivota. También fue sustituido el jefe de las Fuerzas Aéreas, sin que ayer se supiera el alcance de las posibles disensiones en la cúpula militar que sugieren estos ceses.
El croata Stipe Mesic, acompañado por el miembro macedonio a la presidencia, viajó anoche a Liubliana para persuadir al nuevo jefe de la región militar a un alto el fuego. Anoche fue convocada una reunión de emergencia de la presidencia que no se sabía si llegará a realizarse. El aeropuerto de Zagreb permaneció cerrado varias horas. La aviación militar atacó por la tarde cuatro centros de emisión de radio y televisión de Eslovenia, cuya capital se encontraba aislada del exterior. Los aviones del Ejército federal también bombardearon diversos objetivos en el sur de la República. El mando esloveno anunció haber reconquistado los puestos fronterizos con Austria, que habían caído en manos del Ejército federal en los últimos días.

En Croacia, los grupos serbios armados en la región de Eslavonia reforzaron sus operaciones en lo que parece una acción coordinada para forzar una intervención masiva también en esta república.