Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Karlovac
El País Domingo,
05.01.92
El alto el fuego entre las fuerzas serbio-federales y el
Ejército croata que entró en vigor el viernes a las seis de la tarde fue ayer
respetado en la mayor parte de los frentes en Croacia. Algunos combates en
Eslavonia occidental y ante la ciudad dálmata de Zadar, incidentes esporádicos
en otros puntos y el intercambio de acusaciones sobre supuestas violaciones del
mismo por parte del enemigo no enturbiaron ayer el éxito inicial de este
acuerdo logrado bajo mediación del enviado de las Naciones Unidas, Cyrus Vance.
El caso más grave de violación parecía ser, por sus
implicaciones políticas y militares, el de Zadar, donde, según la cadena de
televisión norteamericana CNN, oficiales del Ejército serbio federal anunciaron
que no respetarán este alto el fuego por "ir en contra de los intereses
del pueblo serbio". El respeto a este alto el fuego, el decimoquinto que se
acuerda entre las partes contendientes en seis meses de guerra, es condición
indispensable para el despliegue de tropas de las Naciones Unidas en las
regiones conflictivas. Este despliegue ha sido aceptado por los principales
líderes de las fuerzas enfrentadas, si bien entre los dirigentes de la
guerrilla serbia de la región de Krajina parecen existir serias diferencias al
respecto.
De mantenerse en los próximos días los enfrentamientos en
los niveles reconocidos ayer por ambas partes, el mediador de las Naciones
Unidas, Cyrus Vance, podría recomendar un rápido despliegue de los 10.000
cascos azules en las regiones conflictivas acordadas en la conferencia de
Sarajevo el día 2 de enero.
Áreas de protección
Estas zonas, calificadas como "áreas bajo protección de
la ONU" (UNPA) en Eslavonia, Banija y Krajina, serían desmilitarizadas.
Las Fuerzas Armadas de ambos contendientes las abandonarían o serían disueltas
y evacuadas sus armas. No obstante, las amenazas al acuerdo de alto el fuego
son muy altas y nadie excluía ayer un rápido agravamiento de la situación, ante
todo en la región de Dalmacia y en Eslavonia. Si ello ocurriera, el acuerdo
logrado por Vance pasaría a compartir la suerte de los 14 anteriores y se haría
prácticamente inevitable una rápida escalada de la guerra antes del día 15 de
enero, fecha para la que la Comunidad Europea anunció el reconocimiento
internacional de Croacia y Eslovenia.
Las horas anteriores a la entrada en vigor del alto el fuego
habían sido utilizadas por ambas partes para mejorar sus posiciones militares
en aquellos puntos del frente donde lo consideraron posible. El Ejército
federal lanzó su mayor ataque aéreo de toda la guerra con bombardeos y
ametrallamientos de ciudades y posiciones croatas en toda la república.
En Eslavonia occidental, la Guardia Nacional croata logró
recuperar el viernes dos aldeas ocupadas previamente por las fuerzas
serbio-federales. Según la agencia serbia Tanjug, esta acción se realizó
después de las seis de la tarde, y según Zagreb, antes de esta hora límite para
que callaran las armas. En los suburbios de Zadar, hacia las once de la mañana
de ayer, comenzó un ataque artillero del Ejército serbio federal desde el
aeropuerto militar de Zemunik.
Belgrado aseguró ayer que fuerzas croatas habían atacado previamente
esta base. Zagreb lo niega y asegura que sus fuerzas ni siquiera respondieron
al fuego enemigo. En Mirkovci, en Eslavonia oriental, fuerzas serbias estaban
reagrupándose y concentrando tanques junto al frente, pero al margen del
esporádico fuego de ametralladoras pesadas no se produjo el ataque que las
fuerzas croatas temían.
Deserciones
Por otra parte, y en un signo de que se agudiza la
descomposición de las fuerzas serbio-federales, el diario de Belgrado Borba
informó ayer que 150 reservistas serbios habían desertado del frente de Osijek
y vuelto a Belgrado para protestar contra las condiciones en que se encontraban
y las órdenes de sus mandos militares.
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