El País, Bonn, 09.07.85
La ópera Lulú, de Alban Berg, abrió el sábado el festival de
ópera de Múnich, con un gran éxito de los cantantes y opiniones encontradas
sobre la escenografía de Jean-Pierre Ponnelle. Lulú, obra que Alban Berg dejó
incompleta a su muerte en 1935, fue terminada -en contra de la voluntad expresa
de la viuda del compositor- por el también austriaco Friedrich Cerha, uno de los
más profundos conocedores de la Escuela de Viena. Con el tercer acto de Cerha,
la ópera fue estrenada en París en 1979, por Patrice Chereau y Pierre Boulez.
Lulú es la segunda y última ópera del compositor
austriaco Alban Berg, tras Wozzeck. Está basada en los dos grandes dramas
naturalistas del dramaturgo Frank Wedeking La caja de pandora y El
gnomo. La crítica teatral y musical de la prensa muniquesa destaca el gran
rigor formal de la composición de este alumno de Arnold Schoenberg y el
expresionismo, a la vez que alude a la oscuridad de su música en esta obra,
cuyo sentido ha sido objeto de múltiples interpretaciones intelectuales, pese a
lo cual todavía sigue alrededor de Lulú un cierto aire de enigma. La
escenografia de la ópera de Alban Berg, presentada por Jean-Pierre Ponell en el
festival de Múnich, con la que ha pretendido quitar patetismos anacrónicos a la
tragedia de Lulú, la mujer objeto y asesina, fue muy criticada por incurrir en
connotaciones tragicómicas y triviales. Aunque parte del público aplaudió a
Jean-Pierre Ponnelle, muchos mostraron su disgusto con una escenografia que
calificaron de opereta.
La gran triunfadora de la noche muniquesa fue la soprano
Catherine Malfitano, en el complejo personaje de Lulú. La soprano
norteamericana tuvo una actuación fascinante, en opinión prácticamente unánime
de la crítica musical y teatral, con una gran voz y una excelente actuación
dramática, interpretando a la mujer fatal y sojuzgada a un tiempo, presa de su
amoralidad.
También fueron muy celebradas las interpretaciones y voces
de Claes Annsjo, que cantó en el papel del pintor suicida, Franz Mazura como
redactor Schoen asesinado por Lulú, Brigitte Fassbaender como la condesa
Geschwitz, la amiga lesbiana de Lulú, y Hans Hotter como el único superviviente,
el anciano Schigolch.
Verano cultural alemán
Los festivales de Múnich se prolongarán hasta el próximo 31
de julio, y constituyen uno de los principales acontecimientos del verano
cultural en la República Federal de Alemania. Entre las obras en cartel que más
expectativas han despertado dentro del programa de este año del festival de
Múnich destacan, con motivo del 90º aniversario del nacimiento de Carl Orff, su
obra Bernauerin. También ha creado interés el estreno de la ópera Le
roi Berenguer, compuesta por Heinrich Suttermeister, representación que será
dirigida por el director de escena argentino, afincado en París, Jorge Lavelli.
Destaca la presencia de la ópera cómica de Berlín oriental,
que realizará una representación de Giustino, de Georg Friedrich Haendel,
con escenografía de Harry Kupfer.
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