Por HERMANN TERTSCH
El País, Madrid,
12.10.93
Lord David Owen, mediador en la guerra de los Balcanes,
agradeció ayer en Madrid la "gran tarea que ejercen las tropas españolas
desplegadas en la región de Mostar, sin duda ahora la más difícil y delicada de
todas las asumidas por fuerzas internacionales" en la antigua Yugoslavia.
Owen no pidió a España más tropas para la zona y argumentó que el único camino
para la paz es insistir en el paquete negociador ya presentado que equivale a
presionar al gobierno bosnio para que firme la división del país. El mediador en
las negociaciones de paz entre los contendientes en Bosnia, auguró una
catástrofe inminente si no se llega a una paz negociada, pero no expuso novedad
alguna en su oferta para motivar a la parte bosnia de mayoría musulmana a
aceptarla. Cuando, en mayo pasado, las fuerzas serbias rechazaron el plan de paz
elaborado por Owen y por Cyrus Vance, éste se había apresurado a hacer suya una
nueva oferta negociadora que, a grandes rasgos, coincidía con la propuesta de
los presidentes de Serbia y Croacia, los dos países vecinos del Estado a
repartir, Bosnia-Herzegovina.
Owen hizo una breve escala en Madrid para entrevistarse
durante casi una hora con el ministro de asuntos exteriores español, Javier
Solana, en el marco de una gira europea para recabar apoyo para "un nuevo
esfuerzo de pacificación que evite una catástrofe de enormes dimensiones este
invierno inminente". El ministro Solana y Owen coincidieron en que
"es imprescindible un último esfuerzo para impedir que la guerra se
prolongue este invierno".
Owen no pidió más tropas al Gobierno español para su
despliegue en Bosnia, dijo que en todo caso espera que éstas permanezcan allí
todo el invierno, y confirmó que las primeras tropas de países musulmanes serán
suficientes para garantizar la apertura de corredores humanitarios durante este
invierno. Las tropas, unos 5.000 cascos azules, procederán de Paquistán,
Bangladesh y Malasia.
Apoyo español
Solana manifestó que "Owen sabe que tiene la confianza
del Gobierno de España", saliendo así al paso de la oleada de críticas que
en el Reino Unido y en toda Europa se han concentrado en la figura del mediador
comunitario, acusado de concentrar su presión sobre el Gobierno bosnio de
mayoría musulmana y ser excesivamente conciliador con las fuerzas serbias
dirigidas por Radovan Karadzic.
Tanto Solana como Owen no dejaron duda alguna
respecto a que siguen apostando por la división de Bosnia-Herzegovina en Estados
étnicos para la resolución del conflicto pese al reciente rechazo del Gobierno
de Sarajevo.
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