Por HERMANN TERTSCH
El País, Belgrado,
25.09.93
Un convoy de ayuda humanitaria de la ONU consiguió entrar
ayer en la disputada ciudad de Mostar, capital de Herzegovina, durante una
breve tregua en los intensos combates entre las fuerzas croatas y los
defensores musulmanes. La caravana distribuyó 92 toneladas de alimentos entre
los civiles de ambos bandos, mientras aviones de la Fuerza Aérea de Estados
Unidos reanudaron los lanzamientos de comida para los habitantes de Mostar tras
recibir garantías de los cascos azules españoles de que la ayuda llegará a sus
destinatarios civiles.
Los combates entre croatas y musulmanes se intensifican
dramáticamente, según se acerca la sesión del Parlamento bosnio en Sarajevo,
que deberá debatir el martes la nueva propuesta de plan de paz y reparto
territorial. Por segundo día consecutivo, la parte oriental de Mostar, en la
que se hacinan en condiciones dramáticas de vida unos 55.000 musulmanes, fue
blanco de un intenso bombardeo de artillería, carros de combate y lanzaderas
múltiples. Pese a ello, las fuerzas croatas no avanzaron en sus intentos por
romper las defensas bosnias en el centro de la ciudad y compensar con la caída
de este barrio sus considerables reveses militares en los frentes del norte de
la ciudad. Los croatas están más lejos que nunca de lograr la ansiada expulsión
de Mostar de la población musulmana para instaurar allí la capital de su nuevo
Estado.
Las fuerzas bosnias de mayoría musulmana continúan por su
parte sus ofensivas en numerosos frentes para ganar todo el terreno posible
antes de que una hipotética aprobación del plan de paz les fuerce a un alto el
fuego. Stjepan Siber, un croata leal al Gobierno de Sarajevo y alto mando del
ejército bosnio, confirmó la mejoría de las posiciones bosnias en Mostar.
Apoyo serbio a los musulmanes
Entretanto, se multiplican los indicios de que las fuerzas
serbias en Bosnia, logradas sus aspiraciones territoriales principales, están
apoyando a las fuerzas musulmanas con armas y cierta cooperación en los frentes
comunes para que estos combatan con mayor efectividad al Consejo de Defensa
Croata (HVO) en la Herzegovina y Bosnia central. Las fuerzas serbias no hacen
nada por impedir que desde hace unas semanas soldados bosnios de Sarajevo
crucen zonas dominadas por su fuego para unirse al ejército leal al Gobierno de
Alia Izetbegovic que combate a los croatas en el Neretva, al norte de Mostar.
Después de varios meses en que su artillería apoyó
incursiones croatas contra posiciones musulmanas en Bosnia, las fuerzas serbias
parecen querer forzar a los croatas a un continuo esfuerzo militar en Bosnia
para que las fuerzas allí desplegadas no puedan sumarse al frente de la
Krajina. Tras el ultimátum del Gobierno croata a la ONU para que ponga fechas
límite para el cumplimiento de su mandato en esta región croata ocupada por
fuerzas serbias o se retire después del 30 de septiembre próximo, vuelven a
aumentar las posibilidades de un nuevo conflicto entre Serbia y Croacia.
Tres cascos azules, dos británicos y un francés,
resultaron ayer heridos en diversos incidentes militares en Bosnia. Los
británicos fueron alcanzados por un proyectil de mortero en Bosnia central y
uno de ellos resultó herido de gravedad. El casco azul francés fue herido
por un francotirador en Sarajevo.
Ayer, más de 500 hombres musulmanes fueron liberados del
campo de prisioneros de Dretelj, en la Herzegovina, y transportados bajo
protección del Comité Internacional de la Cruz Roja a la isla croata de
Korcula.
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