Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Zagreb
El País Martes,
07.01.92
El presidente croata, Franjo Tudjman, se declaró confiado en
que el último acuerdo de alto el fuego, respetado ayer por tercer día
consecutivo, y el anunciado despliegue de tropas de las Naciones Unidas
supongan el final de la guerra en Croacia y de "la agresión de Serbia,
Montenegro y el Ejército federal". No obstante, dejó claro que Croacia está
decidida a recuperar "hasta el último centímetro de su territorio".
De no llegarse al despliegue de los cascos azules o
no producirse la acordada retirada del Ejército federal y la guerrilla serbia
de las regiones croatas ocupadas, "Croacia tendría que continuar su guerra
de defensa". No obstante, Tudjman manifestó que considera tanto a la ONU
como a Estados Unidos garantes de este acuerdo firmado en Sarajevo el pasado
día 2 y que Serbia, Montenegro y el Ejército federal no se atreverán a romper
un acuerdo con el que se comprometieron ante el enviado del secretario general
de la ONU, Cyrus Vance.
"El acuerdo nos da a nosotros la oportunidad de poner
fin a la guerra y comenzar la reconstrucción. A la otra parte le da la
oportunidad de una retirada honorable", manifestó Tudjman.
Observadores, soldados croatas y ciudadanos de Zagreb se
mostraron ayer mucho más escépticos que el presidente sobre la posibilidad de
que el Ejército y la guerrilla serbia se retiren voluntariamente de las
regiones ocupadas incluso bajo presión de sus dirigentes de Belgrado. Milan
Dedakovic, el comandante encargado de la defensa de Vukovar, declaró a EL PAÍS
que ante la política de colonización iniciada por Serbia en regiones ocupadas,
como aquella ciudad de Eslavonia, es improbable que los ocupantes las abandonen
si no es por la fuerza.
En el frente serbio se incrementan por momentos las
tensiones entre los líderes de estas regiones autoproclamadas independientes y
la dirección de Belgrado, a la que acusan de traición al pueblo serbio.
Tudjman restó importancia a la oposición al acuerdo de los caudillos serbios en
estas regiones y dijo que "si el Ejército se retira, (Milan) Babic es sólo
un dentista", en referencia al líder de la Krajina que inició el
levantamiento contra Croacia en el verano de 1990.
[En Nueva York, el nuevo secretario general de la ONU, el
egipcio Butros Ghali, se mostró de acuerdo en enviar un primer contingente de
50 observadores militares de la ONU a Yugoslavia. En un informe presentado al
Consejo de Seguridad, Ghali señaló que consideraba prematuro el envío de los
previstos 10.000 cascos azules para interponerse entre las fuerzas serbias
y las croatas, informa France Presse].
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