Por HERMANN TERTSCH
El País, Bonn,
29.11.86
Una serie de informaciones sobre la venta ilegal al régimen
de Pretoria de planos para la construcción de submarinos ha provocado en la
República Federal de Alemania un nuevo escándalo de suministro de material
bélico a zonas conflictivas, esta vez a Suráfrica. Los astilleros Howaldtswerke
Deutsche Werft (HDW), de la ciudad portuaria báltica de Kiel, suministraron
estos planos a Pretoria en 1985 por 23 millones de dólares (unos 3.100 millones
de pesetas), según informaciones del diario Kieler Nachrichten. La dirección de
los astilleros ha confirmado esta entrega, pero insiste en que sólo se trató de
una partida de planos parciales, insuficientes para la construcción de los
submarinos.
La compañía niega también haber recibido dinero a cambio de
los planos. Una transferencia recibida de Suráfrica fue devuelta de inmediato,
asegura. El presidente del Gobierno de Baviera, Franz Josef Strauss, notorio
adversario de la imposición de sanciones a Suráfrica, confirmó ayer que
intervino personalmente ante Helmut Kohl para obtener un permiso de
exportación de submarinos de HDW a Suráfrica a instancias de la Embajada de
Pretoria en Bonn, y que obtuvo una respuesta afirmativa del canciller.
Strauss aprovechó unas declaraciones al diario Bild, en
la que se contienen estas afirmaciones, para defender la liberalización de las
exportaciones de armas, que sólo deberían negarse, según dijo, a los países del
Pacto de Varsovia o a "Gobiernos comunistas de carácter agresivo, como
Cuba y Nicaragua".
El político bávaro, que regresó recientemente de un viaje a
Arabia Saudí, afirma que la RFA debería adoptar hacia ese país "la misma
actitud que otras naciones industrializadas, y especialmente Estados Unidos,
Francia e Italia", vendiendo armas sin limitaciones significativas.
Strauss dijo que, de ese modo, se podrían conservar puestos de trabajo en el
sector e incluso crear otros nuevos en la construcción naval. Y añadió:
"El campo está ya tan esquilmado, que pronto no va a quedarnos nada".
Los astilleros implicados en la entrega de los planos de los
submarinos a Suráfrica son de propiedad estatal. El 74,9% de sus acciones está
en manos del consorcio federal Salzgitter, y el resto en poder del Estado de
Schleswig-Holstein.
Ayer, el jefe de la cancillería Wolfgang Schaeuble,
reconoció que Strauss y Kohl habían hablado "varias veces" sobre este
asunto, pero afirmó que nunca se había llegado a pedir formalmente el permiso
necesario para enviar los planos a Pretoria, por lo que este asunto no fue
debatido por el Consejo de Seguridad Federal (BSR). Schaeuble dejó claro que, a
la vista de los datos existentes, este permiso no se habría concedido.
Noticias tardías
El Gobierno tuvo noticia de que se habían entregado ya
planos parciales a Suráfrica el 18 de junio de 1985 a través de una
conversación mantenida en el Ministerio de Economía, en la que una empresa de
ingeniería de Luebeck que colabora con la HDW sondeó la posibilidad de acceder
a un permiso para exportar a Suráfrica submarinos o piezas de éstos. Por otra
parte, Schaeuble desmintió que Irán se haya interesado de nuevo por comprar
submarinos alemanes. Según manifestó, el Consejo Federal de Seguridad concedió
en 1977, permiso para la construcción de seis submarinos destinados al régimen
iraní, entonces encabezado por el sha.
En 1984, se prolongó este permiso con la advertencia de que
sería suspendido de no cesar la guerra entre Irán e Irak, y en 1985 se
suspendió el permiso. Schaeuble no supo decir si los submarinos habían sido
construidos finalmente, ni tampoco cual fue su destino en caso afirmativo.
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