Por HERMANN TERTSCH / AGENCIAS
El País, Sofía /
Madrid, 21.12.90
El Parlamento búlgaro dio su aprobación al nuevo Gobierno de
unidad propuesto por el primer ministro, Dimiter Popov, en una sesión que
concluyó en la madrugada de ayer. En el nuevo Gabinete están representados
todos los partidos parlamentarios excepto la asociación de la minoría turca.
Las elecciones generales se celebrarán en mayo. El actual Parlamento y el
Gobierno recién creado asumen la gestión de la grave crisis.
La agrupación electoral de la minoría turca, llamada
Asociación por los Derechos y las Libertades, cuenta con 22 miembros en la
Asamblea Nacional de 400 escaños y negó su apoyo al nuevo Gobierno por lo que
calificó de "militancia antiturca" demostrada por el primer ministro
en su actuación como diputado. No obstante, la formación del nuevo Gabinete, con
seis miembros del Partido Socialista, seis independientes, tres de la UDF y
tres del Partido Agrario, es un paso importante para restablecer un mínimo de
estabilidad que permita afrontar la grave situación económica y una reforma que
exigirá inmensos sacrificios a la población.
Los tres viceprimeros ministros son Alexander Tomov del
Partido Socialista (PSB, excomunista); Dimiter Ludiev, de la Unión de Fuerzas
Democráticas (UDF); y Viktor Valkov, del Partido Agrario (PAB).
El Partido Socialista (PSB), excomunista, que formaba el
anterior Gobierno monocolor encabezado por Andrei Lukanov hasta su caída hace
dos semanas, tuvo que ceder algunas de las carteras principales, entre ellas
las de Interior y Asuntos Exteriores.
El responsable de las relaciones exteriores del nuevo
Gobierno es el viceprimer ministro Viktor Valkov, del Partido Agrario. El nuevo
ministro del interior es Christo Danev.
El Partido Socialista intentó hasta el último momento
retener la cartera de Interior con el argumento de que sólo esta formación
podría evitar una ola de revanchismo contra los antiguos funcionarios del
aparato del estado de la dictadura de Todor Yivkov.
Temor de la oposición
La oposición, por su parte, expresó su temor de que, en
manos de los excomunistas, el ministerio del Interior podría ser utilizado para
seguir intimidando a la ciudadanía y manipular los archivos en beneficio
propio.
Como en todos los países del Este de Europa, en Bulgaria
surgen continuas acusaciones veraces o infundadas contra dirigentes de todos
los partidos, a los que se implica en la cooperación con la policía política
del régimen comunista. El máximo candidato a dirigir un Gobierno de la UDF,
Petar Beron, que gozaba de gran popularidad, ya fue liquidado políticamente al
aparecer informes que supuestamente había redactado él sobre sus colegas para
los servicios de información.
El PSB, por su parte, tiene el máximo interés en imponer una
ley que proteja a sus cuadros y antiguos dirigentes comunistas de una
indagación sobre responsabilidades contraídas durante la dictadura.
El nuevo Gobierno deberá aprobar ahora un plan de emergencia
para garantizar el abastecimiento mínimo necesario y establecer las primeras
medidas para la reconstrucción de la economía. Lukanov cayó por la falta de
apoyo de la oposición a su programa radical de reformas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario