Por HERMANN TERTSCH
El País, Riga,
17.02.91
Los presidentes de las tres repúblicas bálticas -Lituania,
Letonia y Estonia- conmemoraron ayer en Vilna, capital de Lituania, el 73º
aniversario de la independencia de este Estado, el 16 de febrero de 1918, en un
acto de solidaridad báltica ante las amenazas del Kremlin de poner fin al
proceso de restauración de la soberanía de estos tres países, anexionados por
la URSS durante la II Guerra Mundial.
Vitautas Landsbergis, presidente de la República de
Lituania, contó con la presencia del presidente letón, Anatolijs Gordunov, y
del estonio, Arnold Rütel, días después de que los lituanos ratificaran por
abrumadora mayoría en referéndum su voluntad de secesión de la URSS y de que el
Parlamento de Letonia anunciara una consulta popular similar para el 3 de
marzo. La conmemoración de la recuperación de la independencia lituana tras la I
Guerra Mundial se produjo días después de que Islandia estableciera relaciones
diplomáticas con Lituania, hecho que fue recibido con fuerte malestar en el
Kremlin, que retiró a su embajador en Reikiavik.
También Estonia ha decidido consultar a su población para
fortalecer su postura independentista ante Moscú y la comunidad internacional.
Los presidentes de las tres repúblicas han sido ya advertidos por Moscú de que
sus declaraciones de independencia y sus referendos no tienen valor legal. Los
tres dirigentes coordinarán sus posturas ante el referéndum convocado por
Mijail Gorbachov en toda la URSS para el 17 de marzo.
El presidente lituano ya manifestó que las leyes soviéticas
no tienen validez en Lituania y, por tanto, "el referéndum de Gorbachov es
ilegal en esta república".
"Ley extranjera"
El Frente Popular de Letonia, que cuenta con dos tercios de
mayoría en el Parlamento de Riga, ha decidido que su Gobierno ignorará este
referéndum convocado por una "ley extranjera". Medios gubernamentales
letones señalaron ayer en Riga que, para el próximo 17 de marzo, los
habitantes de esta república ya habrán tomado su decisión dos semanas antes.
"El que no quiera ir el 3 de marzo que vaya el 17, así se clarificará la
situación", declaró a EL PAÍS en Riga el portavoz del Ministerio de
Asuntos Exteriores, Valdis Berzins.
El Gobierno letón no organizará el referéndum convocado por
Gorbachov. "Que lo organice el partido comunista", manifestó el
redactor de At Moda (Despertar), órgano del Frente Popular Letón, Karlis
Streips.
El Frente Popular ha anunciado un especial refuerzo para
contrarrestar la influencia de los comunistas ortodoxos e involucionistas en
las localidades y empresas donde se concentran los inmigrantes eslavos de
primera generación.
"Nos es muy difícil entrar en esas empresas, porque
funcionan con estructuras y cuadros comunistas, pero, aunque tenemos muchos más
inmigrantes que Lituania, tenemos la ventaja de que está en nuestro poder la
radio y la televisión", manifestó Streips.
Tras el asalto de la torre de televisión en Lituania por
parte del Ejército soviético, los centros de comunicación en Letonia están
fuertemente protegidos por barricadas y milicia armada leal al Gobierno electo.
El referéndum del 3 de marzo en Letonia tiene, si cabe, aún
mayor valor político que el de Lituania, por la composición étnica del
electorado. "Sólo el 53% de los electores son étnicamente letones. Confío
en que logremos el 65% a favor de la independencia y en reducir así a lo que se
merece el argumento de que en Letonia se está produciendo un conflicto
étnico. Esto es una pugna entre demócratas y totalitarios", dijo Berzíns.
Pese a que la Casa de la Prensa, que alberga imprentas y
oficinas de la práctica totalidad de los diarios de Letonia, sigue ocupada por
fuerzas del Ministerio del Interior, el Gobierno letón confía en poder
movilizar a parte de la minoría rusa, bielorrusa y ucrania a favor del voto
afirmativo en la consulta.
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