Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Belgrado
El País Jueves,
14.03.91
El Ejército yugoslavo y la dirección de Serbia fracasaron en
la madrugada de ayer en su intento de dar cobertura legal a una intervención de
las Fuerzas Armadas en toda Yugoslavia. Los representantes de Croacia,
Macedonia y Bosnia-Herzegovina en la presidencia colectiva de Yugoslavia
rechazaron las "medidas de emergencia" propuestas por el ministro de
Defensa y la cúpula militar. La oposición denunció ayer ante miles de
manifestantes en Belgrado estos intentos de la dirección serbia y del Ejército
de imponer la "ley marcial".
El presidente del consejo de la presidencia de la república,
el serbio Borisav Jovic, convocó de inmediato una nueva reunión de urgencia
para hoy en la que se espera un nuevo intento del Ejército de intervenir para
poner fin a las protestas en Serbia y acabar simultáneamente con los procesos
separatistas en las repúblicas del norte. Jovic anunció en la madrugada de ayer
que no se había llegado a un acuerdo. "El Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas presentó una valoración de la situación de la seguridad en el país y
propuso a la presidencia tomar las medidas adecuadas. No se llegó a un acuerdo
sobre estas propuestas. Encargué al Estado Mayor una revisión y la presentación
de las medidas que considere oportunas en la actual situación", anunció
Jovic, un comunista serbio, partidario de medidas de emergencia.
Planes militares
El representante de Croacia y vicepresidente en la dirección
colectiva, Stipe Mesic, reveló ayer estos planes de intervención propuestos por
el Ejército y apoyados por la dirección de las repúblicas de Serbia y
Montenegro y de la provincia autónoma de Vojvodina, firmemente controlada por
la presidencia serbia de Slobodan Milosevic. Mesic advirtió que igual que las
medidas de emergencia no habían sido aprobadas en la citada reunión, no lo
serían en la de hoy por lo que "carecería de sentido" que el mando
militar hiciera "nuevas propuestas modificadas".
Ayer, varias decenas de miles de personas continuaron las
manifestaciones en el centro de Belgrado. La oposición serbia advirtió en un
mitin ante los concentrados que "se opondrá por todos los medios
democráticos a una intervención militar" que sancionaría el final de
Yugoslavia y amenazaría a la democracia en Serbia y todo el territorio
yugoslavo. El ministro del Interior de Serbia, Boganovic, ofreció ayer su
dimisión, exigida desde el sábado por la oposición y los estudiantes por su
responsabilidad en la violenta represión policial de las manifestaciones del
sábado y el domingo.
De confirmar el Gobierno esta dimisión, se habría cumplido
otra de las medidas que exige el movimiento de protesta en Serbia. La dimisión
de los responsables de la televisión serbia y la libertad del líder del Partido
del Renacimiento Serbio, Vuk Draskovic, han sido cumplidas ya. Draskovic habló
de nuevo ante los manifestantes e incrementó sus demandas al exigir la dimisión
de todo el Gobierno serbio además del esclarecimiento de responsabilidades en
las intervenciones policial y militar del pasado fin de semana.
El primer ministro croata, Josip Manolic, acusó a la
dirección del Ejército "de preparar la utilización de la fuerza para
afrontar los problemas". "Pronto nos podemos ver en la necesidad de
pedir a aquellos en las Fuerzas Armadas con convicciones democráticas que no
disparen contra ciudadanos desarmados y demócratas que luchan por sus derechos",
subrayó.
Por otra parte, ayer fue enterrado en un cementerio de
Belgrado, Branivoie Milinovic, de 17 años, muerto el sábado por disparos de un
policía. A la ceremonia asistieron sólo los familiares, compañeros de
colegio y amigos, un total de 400 personas, por deseo expreso de la madre.
Entre las decenas de coronas de flores destacaba una de Tomislav Karageorgevic,
el exiliado heredero del trono de Serbia.
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