Por HERMANN TERTSCH
El País, Budapest,
13.07.89
El presidente norteamericano, George Bush, presentó ayer en
Budapest un paquete de medidas de apoyo a la economía húngara similar al
ofrecido a Polonia en Varsovia, y anunció que Hungría es el primer país al que
Estados Unidos concederá la cláusula de nación más favorecida sin revisiones
temporales. Las autoridades húngaras expresaron su plena satisfacción por las
ayudas norteamericanas y confirmaron a Bush el carácter irreversible de la
democratización, y el ministro de Estado, Imre, Poszgay, reiteró que si los
comunistas pierden las elecciones cederán el poder. "No tenemos por qué
consultar al respecto a nuestros aliados".
En la última jornada de su gira por los dos países más
reformistas del Este de Europa, Polonia y Hungría, Bush elogió calurosamente el
proceso húngaro, manifestó el apoyo norteamericano al mismo y calificó el
actual momento como "umbral de grandes e históricos cambios; Hungría está
volviendo a su casa". Bush, que había sido aclamado por decenas de miles de
personas a su llegada a Budapest el martes, presentó sus iniciativas para dar
un nuevo impulso a la economía húngara y a la cooperación húngaro-norteamericana, en un discurso pronunciado en la universidad Carlos Marx.
Bush volará a primera hora de la mañana de hoy a París,
donde asistirá a la cumbre de los siete grandes y a los
actos del bicentenario de la Revolución Francesa. Bush comenzó su discurso con
una referencia a la ironía que supone la intervención del presidente
norteamericano en la universidad que lleva el nombre del autor de El capital, un
discurso que, como se esperaba, se convirtió en una apología del mercado libre
y el pluralismo político. Lo que posiblemente no sabía el presidente es que un
gran busto de Marx se hallaba escondido detrás de las banderas de Estados
Unidos y Hungría que cubrían el estrado desde el que habló.
Durante toda su gira, Bush ha puesto gran énfasis en que el
estrechamiento de las relaciones de Polonia y Hungría con Estados Unidos no va
en contra de nadie y que nunca "tendrá la apariencia de injerencia",
como subrayaba ayer el secretario de Estado húngaro, Laszlo Kovacs. Ayer, Bush
señaló ante varios cientos de estudiantes y profesores que abarrotaban el aula
magna de la universidad que "hay que decir a la dirección de la URSS que
tiene todo que ganar y nada que perder o temer de los cambios pacíficos;
podemos trabajar juntos para ir más allá de la contención, más allá de la
guerra fría. Estamos en el umbral de una nueva era. Esto es posible porque gente
con valor ha creado partidos de oposición y porque los dirigentes húngaros
están mostrando el coraje político definitivo, el de someterse a la voluntad
popular en unas elecciones libres", manifestó Bush entre fuertes aplausos
de la audiencia.
Cita con Nyers
Antes, el presidente norteamericano había mantenido
entrevistas con los principales dirigentes del partido y del Gobierno. Primero
se reunió con el presidente del partido, Reszö Nyers, que estaba acompañado por
el secretario general, Karoly Grosz. Después habló con Matyas Szürös,
presidente del Parlamento, que, según fuentes oficiales, le pidió mayores
presiones sobre Rumanía para paliar la represión a que está sometida en este
país la minoría húngara. Con el primer ministro, Miklos Nemeth, habló de la
difícil situación económica, de la forma de reducir el endeudamiento -que, con
18.000 millones de dólares por habitante, es el más alto de Europa del Este- y
del paquete de ayudas norteamericano y formas de intensificar la cooperación.
Las medidas anunciadas por Bush incluyen la presentación por
parte de Estados Unidos en la cumbre de los siete grandes de
una propuesta de acciones concertadas en favor de Hungría, un fondo inicial de
25 millones de dólares para el fomento del sector privado en el interior, la
exención de la revisión anual de la cláusula de país más favorecido en Estados
Unidos y el ingreso de Hungría en el Sistema Generalizado de Preferencias, que
ofrece reducciones concretas de aranceles. "Esto concede a Hungría el
acceso más liberal al mercado norteamericano en el plazo más largo que nuestras
leyes contemplan", señaló Bush en la universidad de Budapest. Además,
Washington creará el marco legal para un sistema de garantías a la inversión privada
en Hungría, abrirá un centro de medio ambiente para Europa central y oriental
con sede en Budapest y se establecerá un programa de intercambio de
científicos, profesionales y estudiantes. En el terreno cultural, EE UU abrirá
una Casa de América en Budapest y enviará profesores de inglés a la capital y a
los 19 distritos húngaros. Esta medida llega el mismo año en que se ha abolido
en Hungría la enseñanza obligatoria del ruso.
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