Por HERMANN TERTSCH
El País,
Herleshausen, 12.08.89
Las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA)
amenazaron ayer a los ciudadanos que se encuentran refugiados en embajadas de
la República Federal de Alemania (RFA) en el Este de Europa con acciones
penales. Mientras, prosigue la llegada de alemanes orientales a la RFA. Ayer
entraron en el campo de Giessen más de 50 alemanes orientales salidos
ilegalmente del país.
Los medios de comunicación de la RDA reflejaban ayer una
creciente irritación de la dirección del régimen y advertencias contra aquellos
que considera responsables de la actual situación: los reformistas en países
socialistas aliados, el Gobierno de Bonn, los emigrantes y los medios
occidentales. En Hungría un número indeterminado de alemanes orientales, que no
han regresado a la RDA pese a haber concluido su visado, se hallan escondidos a
la espera de cruzar ilegalmente la frontera en los próximos días o semanas,
según fuentes oficiales húngaras. No hay indicio alguno de que la RDA pretenda
próximamente suspender los viajes a Hungría de aquellos ciudadanos que ya
cuentan con un visado. La situación en Giessen es cada vez más dramática.
Cientos de refugiados han tenido que ser alojados en colegios, gimnasios y
hospitales ante la total saturación del campo, en el que se hayan alojadas más
de 3.000 personas, cuando su capacidad normal es de 500. Llegan a Giessen a
diario fugitivos con anécdotas increíbles sobre la permeabilidad de la
frontera, que parecen contradecir las estimaciones que sitúan el número de
fracasos en cinco o seis veces superior al de las fugas logradas.
Un matrimonio huyó sentado cómodamente en la caravana de
unos amigos occidentales, que cruzaron ilegalmente la frontera austríaca por el
puesto de Hegyes Halom. Habían decidido escaparse tan sólo horas antes en una
comida que en principio era de despedida.
Cruzar la alambrada
Muchos otros llegan con heridas en brazos y pies producidas
al arrastrarse entre el maíz y las zarzas y al cruzar la alambrada donde ésta
no ha sido aún desmantelada. "Íbamos por el maíz arrastrándonos, mirando
hacia los lados en busca de botas negras militares. Cuando vimos los postes
corrimos como locos, ya sin mirar atrás". Toda la ciudad de Giessen está llena
de alemanes orientales que deambulan por las calles mirando escaparates y
matando el tiempo. Entre la población de Giessen empieza a verse con fuerza
expresiones de malestar por esta invasión de personas sin recursos.
Prosiguieron ayer los masivos ataques del régimen de Berlín Este a los
emigrantes, los fugitivos, las autoridades de Bonn y la Prensa y televisión
occidentales, a los que llega a acusar de orquestar una campaña para
"seducir a los alemanes orientales a huir a Occidente". De hecho, la
cobertura de la llegada de los fugitivos al campo y sus declaraciones a la
televisión de la RFA, que ven regularmente la práctica totalidad de los
ciudadanos de la RDA, está teniendo un efecto multiplicador de tentaciones de
emigración, que los medios oficiales de la RDA intentan paliar con amenazas y
una campaña describiendo con grandes exageraciones los males de las
sociedades occidentales, como la droga, el desempleo y la delincuencia, y en el
caso de la RFA, especialmente, la supuestamente irresistible ascensión del
fascismo.
En toda la RDA se celebraron ayer mítines de la guardia
fronteriza para celebrar el 28º aniversario de la "fortificación de la
frontera" que se cumple mañana, como se denomina oficialmente la
construcción del muro de Berlín. En estos actos se elogió en encendidos
términos la firmeza en la protección de las fronteras de esta organización
paramilitar de elite, y se subrayó la firme voluntad de proseguir en esta línea
de "fidelidad inquebrantable" con el Estado y el Partido Comunista.
La destacada cobertura radiofónica dada a esta conmemoración es un indicio más
de que la RDA está decidida a no hacer concesiones a los que intentan forzar su
emigración inmediata y que se ha decidido por una posición de fuerza.
Los medios oficiales anunciaron que la oferta de no
perseguir judicialmente a los ciudadanos que se hallan encerrados en las
embajadas de la RFA en Berlín Este, Budapest, Praga, Varsovia y Belgrado no se
mantendrá indefinidamente. El órgano Neues Deutschland advirtió asimismo
que las autoridades húngaras están decididas a interrumpir la emigración ilegal
de ciudadanos alemanes orientales por la frontera hacia Austria.
Desde Hungría han llegado a Occidente más de 1.600 alemanes
orientales desde que Budapest comenzó a desmantelar la alambrada de espino en
el denominado telón de acero hacia Austria, según informaban ayer varios
diarios vieneses, sin revelar la fuente. El Ministerio de Asuntos Exteriores de
la RDA volvió a rechazar las "injerencias extranjeras".
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