Por HERMANN TERTSCH
El País, Bonn,
24.06.89
La República Democrática Alemana (RDA) comenzó ayer una
ofensiva de los regímenes comunistas ortodoxos contra las reformas democratizadoras
en Hungría con la primera crítica oficial y directa a la política de Budapest.
El informe del buró político del partido comunista de la RDA (SED), presentado
ayer al pleno del comité central, señala que "bajo la bandera de la
renovación del socialismo actúan fuerzas que quieren liquidar el
socialismo". En este sentido, "preocupa gravemente la evolución en
Hungría".
A dos semanas de la cumbre del Pacto de Varsovia,
que se celebrará en Bucarest, el frente de regímenes antirreformistas en el
Este de Europa parece decidido a juzgar a Hungría por su política
liberalizadora. Desde hace tiempo, circulan informaciones sobre un intento de
Rumanía de montar en la reunión en su capital un proceso contra
Hungría. El partido comunista de la RDA llama a reforzar la ofensiva contra
"concepciones burguesas y enemigas" y elogia la intervención militar
contra los estudiantes en China. Los fuertes ataques de órganos oficiales de
Checoslovaquia, de la RDA y de Rumanía por el homenaje al primer ministro
húngaro Imre Nagy, líder del levantamiento de 1956, ejecutado dos años después,
y esta primera crítica pública del órgano del "partido hermano"
alemán hacen prever fuertes presiones sobre el régimen húngaro, coincidiendo
con un pleno del comité central del partido comunista húngaro (POSH), de dos
días, que concluirá hoy.
"Nos causa grave preocupación la evolución en Hungría.
Los ataques al socialismo son paralelos a los intentos de poner en duda las
realidades de Europa", señala el informe de los comunistas de Berlín Este.
La RDA, cuyo máximo dirigente es Erich Honecker, acusa así implícitamente a
Hungría de tener intenciones revisionistas y se adhiere, por tanto, a la
posición de Rumanía. Rumanía ha calificado de "fascista y
revisionista" la manifestación del 16 de junio en Budapest.
Redactado por el miembro del buró político Joachim Herrmann,
el informe es una declaración de guerra ideológica contra el reformismo interno
en los países socialistas, llama a mayor vigilancia ideológica en la lucha de
clases para el paso de la humanidad del capitalismo al socialismo y reafirma la
defensa del muro de Berlín como "protección contra el saqueo económico, la
entrada de elementos criminales de la guerra psicológica y el comercio de
drogas".
Defiende el buró político del SED la intervención del poder
popular con el uso de sus fuerzas armadas para restablecer el orden y la
seguridad en China. Su publicación coincide con la detención de varias
decenas de personas, el jueves, cuando intentaban presentar ante la Embajada de
China en Berlín Este una carta de protesta por la sangrienta intervención del
Ejército contra los estudiantes y contra las ejecuciones.
El buró político de la RDA confirma la creación de un
"frente de Estados antirreformistas" en el seno del Pacto de
Varsovia. Cuando se refiere a la "estrecha cooperación con los partidos
hermanos" no incluye ya a Hungría entre éstos y habla de las relaciones
con la URSS, con las que se identifica la RDA al parecer ya sólo "en los
campos de las relaciones bilaterales y de política internacional y
europea".
Sobre Polonia, el otro país en la vanguardia reformista,
señala que Berlín Este considera la creación de una presidencia de la república
popular como una garantía de cooperación entre los órdenes sociales de ambos
Estados, apoyando así la creación de una jefatura de Estado con amplios poderes
en Varsovia que pueda compensar el hundimiento del partido comunista polaco.
Sin embargo, habla de las estrechas relaciones de la RDA con China.
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