Por HERMANN TERTSCH
El País, Bonn,
20.10.87
El presidente de la República Francesa, François Mitterrand,
llegó ayer a Bonn en su primera visita de Estado a la República Federal de
Alemania, que supone el solemne colofón a los más de 50 encuentros de trabajo
que ha mantenido con el canciller Helmut Kohl desde 1982.
Mitterrand abre con su llegada a Bonn lo que se ha
calificado como un "otoño decisivo" para el lanzamiento de un núcleo
político, económico y militar franco-alemán para la unidad europea.
El desarrollo de las relaciones políticas y militares entre
París y Bonn, siempre intensas, ha registrado desde el verano un fuerte
relanzamiento, perfilándose como el motor del proceso de unidad europea.
Francia y la RFA están elaborando una estrategia común en el seno de la CE
hacia la plena aplicación del Acta Única Europea. La RFA ocupará la presidencia
de la Comunidad durante el primer semestre de 1988.
Esta visita es la devolución de la realizada en 1984 por el
presidente de la República Federal de Alemania, Richard von Weizsaecker, a
Francia, y su centro principal de interés es un discurso sobre Europa que hoy
pronunciará Mitterrand en Aquisgrán, más que la serie de encuentros políticos,
ya rutinarios, entre los dirigentes de estos dos países.
Europa, protagonista
En su primera jornada en la RFA, Mitterrand ya erigió a
Europa en protagonista. En un discurso en la universidad de Bonn, el presidente
francés llamó a la juventud alemana al entusiasmo por la idea de la unidad
europea. Mitterrand dijo que las relaciones franco-alemanas constituyen el
"núcleo" de esta labor en pro de la unidad y elogió este proceso de
acercamiento que resulta algo lógico para la juventud actual, pero que
"para anteriores generaciones era inimaginable".
Mitterrand subrayó que la cooperación en todos los campos
debe ir acompañada de una profundización del conocimiento mutuo en la cultura y
la lengua. Para ello hay que lograr, opinó, plena equiparación en bachilleratos
y universidades con acceso abierto para estudiantes franceses y alemanes en
ambos países.
Von Weizsaecker recibió a Mitterrand con un discurso durante
una cena en el palacio de Villa Hammerschmidt, en Bonn, en el que calificó las
relaciones entre París y Bonn como "el proceso histórico más sorprendente
de la posguerra". "La incomparable intensidad de las relaciones entre
ambos países tiene que incrementarse en muchos campos", señaló el
presidente alemán. "Hay que vencer la barrera del idioma", añadió, y
ampliar la cooperación científica, tecnológica, y en la protección ecológica,
el tráfico, la seguridad, la defensa y la política hacia el Este.
En la cooperación militar, París y Bonn han dado pasos
espectaculares en los últimos meses. Este verano se anunció la creación de una
brigada conjunta franco-alemana. En septiembre, durante unas maniobras
conjuntas en la RFA, Mitterrand anunció la creación de un Consejo de Defensa
franco-alemán. La brigada podría estar creada para principios de 1988. En
próximos contactos se establecerá la forma en que se articulará esta brigada y
si se integrará en la Unión Europea Occidental o se buscará antes la
participación de otros ejércitos interesados.
El proyecto a medio plazo es la elaboración conjunta de la
política exterior y de defensa. Las dificultades son, sin embargo, grandes.
Ambos países han desplegado en las últimas semanas sus esfuerzos diplomáticos
para convencer tanto a Estados Unidos como a la Unión Soviética que París y
Bonn no van a crear una alianza al margen de la OTAN ni suplementaria que
pudiera inquietar a Moscú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario