Por HERMANN TERTSCH / JULIÁN MTNEZ. MTNEZ.
El País, Bonn,
18.09.87
El presidente del Gobierno, Felipe González, hizo ayer en
Bonn una decidida defensa de la cooperación con Estados Unidos en la defensa de
Europa, y rechazó la posibilidad de que tras el posible acuerdo para la
eliminación de misiles de medio alcance (INF) en Europa se vaya a alterar la
relación europeo-norteamericana en materia de defensa. Con respecto a las
negociaciones sobre la reducción de efectivos militares de Estados Unidos en
territorio español, Felipe González dijo que lo que se plantea es "cómo se
quedan, y no cómo se van". "El pueblo español tomó una decisión, y,
como demócratas, ningún jefe de Gobierno puede ponerla en duda", agregó en
sus declaraciones el jefe del Ejecutivo español.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Francisco
Fernández Ordóñez, mostró su sorpresa, pero declinó comentar las declaraciones
hechas el miércoles en Nueva York por el portavoz del Gobierno y ministro de
Cultura, Javier Solana, pronosticando un próximo acuerdo de las negociaciones
hispano-norteamericanas. Sobre la posibilidad de que su próximo encuentro con el
secretario de Estado norteamericano, George Shultz, el próximo martes en Nueva
York, pueda suponer el desbloqueo de la negociación -como apuntaba Solana en
sus manifestaciones-, el titular de Exteriores dijo: "Hay un buen
ambiente, pero no espero resultados espectaculares en mi encuentro con Shultz.
Trataremos de fijar las condiciones en la próxima ronda negociadora en
octubre".
En otras fuentes oficiales españolas causaron
"perplejidad" las declaraciones de Solana y su "excesivo
optimismo" por un inminente acuerdo. El director de la OID, Inocencio
Arias, comentó: "El ministro Solana ha expresado un deseo, y nada más, que
sintoniza con la impresión que tenemos todos de que efectivamente habrá un
acuerdo".
Mientras, en una conferencia de prensa conjunta con el
canciller Helmut Kohl, Felipe González señaló que el referéndum sobre la
permanencia de España en la OTAN fue el primer caso desde la guerra fría en que
un país decidió democráticamente su integración en la Alianza Atlántica.
La visita oficial del jefe del Gobierno español a la RFA, que
en un principio había sido enfocada como eminentemente económica, ha estado
dedicada asimismo a cuestiones de seguridad. La intención de González de
sumarse a la RFA y Francia en un núcleo de la Europa comunitaria que sirva como
"locomotora" del proceso de integración global, incluidos los
aspectos defensivos, fue recibida con simpatía en Bonn, como destacó ayer Kohl.
González salió al paso de las especulaciones sobre la
viabilidad de una pronta ampliación a Madrid de la cooperación entre París y
Bonn, y subrayó el "realismo" que debe presidir los esfuerzos
españoles por acceder a ese "tándem". "Nosotros queremos
asociarnos a la reflexión sobre el nuevo marco de la defensa europea".
Insistiendo en la necesidad de reforzar el pilar europeo de
la OTAN, González manifestó que "las posiciones de EE UU y Europa no
tienen por qué coincidir siempre. Hay que hablar por ello de una política de
seguridad propia de Europa sin que implique alejamiento de EE UU, ni menos aún
un debilitamiento de la Alianza".
Tras la conferencia de prensa, ambos jefes de Gobierno
visitaron la fábrica de la compañía de ordenadores Nixdorf en Paderborn, para
retornar de nuevo en helicóptero a Bonn, donde González pronunció una
conferencia ante la Sociedad Alemana de Política Exterior. Allí González
insistió en que "España está haciendo de locomotora de la expansión
económica europea, pues ha transferido por vía de importaciones más de 5.000
millones de dólares a los países de la Comunidad".
A primera hora de la mañana, el presidente del Gobierno
desayunó con el ex presidente del partido socialdemócrata (SPD) Willy Brandt, y
poco antes de regresar a Madrid mantuvo un encuentro con el sucesor de Brandt a la
cabeza del partido, Hans Jochen Vogel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario