Por HERMANN TERTSCH
El País, Bonn,
05.07.89
Janos Kadar, el que fuera máximo dirigente comunista de
Hungría durante 32 años, se hallaba ayer en estado crítico en un hospital de
Budapest, tras agravarse una neumonía y dificultades circulatorias que
motivaron su hospitalización el lunes. En Budapest no se descartaba ayer un
rápido desenlace fatal de la enfermedad del anciano líder comunista, de 77 años
de edad.
Las posibilidades de superar la actual crisis han sido
calificadas de "muy escasas" en la capital húngara. Kadar había
abandonado ya hace dos meses el último cargo que ostentaba. La enfermedad y el
rápido proceso de democratización y ruptura política con la época que él marcó
como nadie, lo habían apartado del poder. Ayer acudieron al hospital Rezso
Nyers, nuevo presidente del partido comunista (POSH), y el secretario general
del partido, Karoly Grosz, que según la agencia oficial húngara MTI pudieron
visitar al enfermo.
Deterioro físico
La salud de Kadar se ha venido deteriorando rápidamente
desde hace más de un año. En mayo de 1988, había sido sustituido por Grosz en
la secretaría general del partido y hace dos meses abandonó la presidencia
creada entonces para él como cargo sin poder político ejecutivo. Durante el
último año, Kadar había tenido ya grandes dificultades para mantener siquiera
una conversación.
Janos Kadar ha sido objeto en los últimos meses de fuertes
críticas por parte de la oposición democrática y el ala reformista de los
comunistas húngaros, en especial por su polémico papel durante el levantamiento
de 1956 y la represión que siguió a su aplastamiento.
En una larga entrevista publicada en capítulos en varios
números consecutivos en el semanario Magyarorszag, el ya muy enfermo Janos
Kadar intentó explicar su actuación como un acto por el bien de Hungría en una
situación extrema y se manifestó convencido de que el aplastamiento del
levantamiento popular de 1956 había sido el mal menor para el país.
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