Por HERMANN TERTSCH
El País, Budapest,
18.06.89
El máximo dirigente del Partido Comunista Checoslovaco
(PCCh), Milos Jakes, ha criticado abiertamente a Hungría y Polonia por sus políticas
reformistas, que fomentan las aspiraciones democratizadoras de la población
checoslovaca y crean inseguridad en el propio partido comunista. El jefe del
partido comunista advirtió también que bajo su dirección no se tolerará
oposición alguna en Checoslovaquia y que no tiene intención alguna de entablar
un diálogo con las fuerzas no comunistas, como ha sucedido en Budapest y
Varsovia.
"La inmensa mayoría de la población exige dureza contra
los elementos antisocialistas", manifestó Jakes, y advirtió que se
continuará reprimiendo a lo que calificó de "estructuras eclesiásticas
ilegales".
Las autoridades checoslovacas, que han aplaudido la
sangrienta represión del movimiento estudiantil en Pekín como una victoria
frente a la contrarrevolución en China, advierten claramente que están
decididas a utilizar la fuerza contra aquellos que pidan una liberalización
semejante a la polaca o la húngara.
Según se acerca la fecha del 21 de agosto, aniversario de la
invasión de las fuerzas del Pacto de Varsovia y del aplastamiento de la primavera
de Praga, y con la profundización de las reformas en los dos países
vecinos, Praga muestra crecientes síntomas de nerviosismo. "Con Imre Nagy
se entierra el socialismo", señalaba hace días un diario checoslovaco
criticando el homenaje al líder húngaro ejecutado en 1958.
Riesgo de contagio
Por primera vez, Jakes reconoció ante el Comité Central del
Partido Comunista Checoslovaco que "los temores por la evolución en
Hungría y Polonia, con graves cambios en la posición del partido en la
sociedad, están teniendo su efecto" entre los comunistas checoslovacos.
"Estamos viendo", señaló, "que algunos miembros del partido
están preocupados por la evolución futura, lo que provoca indecisión e
inactividad". Ante un pleno del comité central esta semana, en el que se
produjeron algunos cambios, Jakes prometió apoyo a los partidos comunistas de
Hungría y Polonia en su renovación, pero advirtió que "lo fundamental es
que esté garantizado que el partido, motor de los cambios, no pierda el control". El
comité central del Partido Comunista Checoslovaco nombró nuevos secretarios a
Ivan Knotek, hasta ahora jefe del Gobierno eslovaco, y a Miroslav Zajic, jefe
de la sección agrícola del partido. Knotek sucede a Jozef Lenart, que queda
como secretario del comité central para las relaciones internacionales. El
nuevo jefe del Gobierno eslovaco es el viceprimer ministro checoslovaco, Pavel
Hvrinak.
No hay comentarios:
Publicar un comentario