Por HERMANN TERTSCH
El País, Praga,
08.06.90
El viceprimer ministro checoslovaco y presidente del Partido
Popular, Rudolf Bartoncik, ingresó en un hospital de Praga, supuestamente a
causa de una afección cardiaca, horas después de ser acusado por el Ministerio
del Interior de haber sido agente de la policía política (StB) del régimen
comunista.
Los indicios de la complicidad del vicepresidente del
Gobierno con el aparato represivo comunista se fortalecieron ayer hasta tal
grado que, sin pruebas aún ni confesión del afectado, su carrera política se
daba ayer ya por concluida en medios políticos de Praga. Estaba ayer muy
extendida la convicción de que su hospitalización se debe, al menos en parte, a
la intención de evitar declaraciones antes de las elecciones, y se recordaba
ayer el caso de Wolfgang Schnur, presidente del partido democristiano de la
República Democrática Alemana.
Las acusaciones contra Bartoncik, líder del principal
partido de la Unión Cristianodemócrata, habían surgido hace ya semanas, pero
vienen a ser reforzadas por fuentes oficiales a horas de la apertura de las
urnas en las primeras elecciones libres en Checoslovaquia desde 1946. Hace
cinco días, a solicitud del Partido Popular, el Ministerio del Interior les
había enviado una lista de militantes suyos comprometidos con el aparato de
represión del régimen anterior.
Terminada la campaña, el viceministro del Interior, Jan
Rumel, apareció ante los medios informativos asegurando que tiene
"informaciones relevantes que establecen de forma inequívoca" que
Bartoncik era agente del StB.
El secretario general del Partido Popular, Jiri Cerny, acusó
ayer a su principal rival y aún aliado en el Gobierno provisional, el Foro
Cívico, de violar las reglas democráticas al utilizar el ministerio para hacer
esta acusación contra Bartoncik en pleno periodo de reflexión, que comenzó a
las cero horas del miércoles.
Las revelaciones sobre el pasado del vicepresidente del
Gobierno y aliado del Foro Cívico desde el comienzo de la revolución de
noviembre es el segundo giro espectacular que da la situación política
checoslovaca en 24 horas, tras la detención de cinco dirigentes comunistas el
día anterior.
Los detenidos, en libertad
Todos los detenidos el miércoles, acusados de graves delitos
contra el pueblo checoslovaco durante y después de la invasión de 1968, fueron
puestos en libertad tras ser interrogados, con la única excepción de Vasil
Bilak, ideólogo jefe del régimen neoestalinista durante los 22 años posteriores
al aplastamiento de la primavera de Praga. Más de 11 millones de
checoslovacos están convocados hoy a las urnas tras 42 años de dictadura
comunista. Los colegios electorales cerrarán el sábado a las dos de la tarde y
los primeros resultados oficiales elegir a los 300 parlamentarios de las dos
Cámaras federales, la Asamblea Federal del Pueblo y la Asamblea Federal de las
Naciones (Cámara alta), además de la Asamblea Nacional Checa en Bohemia y
Moravia y la Asamblea Nacional Eslovaca en Eslovaquia.
Los Parlamentos de las dos repúblicas federadas, la checa y
la eslovaca, cuentan con 200 y 150 diputados, respectivamente. A la Asamblea
Federal de los Pueblos tiene una representación proporcional a la población de
cada república, por lo que son 101 los diputados elegidos por la república
checa y 49 por la eslovaca. La Cámara de las Naciones cuenta con 75
representantes de cada república del país.
El gran favorito en estos comicios es el Foro Cívico, que
con el capital que le confiere su protagonismo en la revolución de noviembre y
la dirección del presidente Vaclav Havel podría rondar incluso la mayoría
absoluta.
[La Asociación contra la Violencia, una alianza entre las
distintas corrientes de la disidencia eslovaca, obtuvo en un sondeo realizado
el pasado mes de enero un apoyo popular casi igual al del resto de los demás
grupos políticos juntos, con excepción del Foro Cívico, informa Efe.]
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