Por HERMANN TERTSCH
El País, Bruselas,
11.08.90
GUERRA EN EL GOLFO
La Alianza Atlántica y la Comunidad Europea ratificaron ayer
su irrevocable decisión de tomar todas las medidas necesarias para obligar a
Irak a retirarse de Kuwait, restablecer la plena soberanía de este reino árabe
y disuadir a Bagdad de cualquier nueva agresión. La OTAN expresó su total
solidaridad con Turquía y su compromiso con la seguridad de este país fronterizo
con Irak. El ministro Francisco Fernández Ordóñez confirmó que España está
dispuesta a colaborar con unidades navales en la fuerza multinacional que se
despliegue en el Golfo.
La próxima semana se celebrará en París una reunión de la
Unión Europea Occidental -de la que forma parte España- en la que los ministros
de Asuntos Exteriores y de Defensa de los Estados miembros decidirán las
medidas específicas que cada uno tomará para ejercer presión sobre Bagdad,
incluida la modalidad de la aportación militar. Esto se explica porque la
región del Golfo está fuera del marco de acción de la OTAN. El ministro español
de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordoñez, manifestó ayer en Bruselas
que "España está dispuesta a colaborar con una presencia naval, si así se
acordara" y que en todo caso las modalidades las decidirá el gobierno
español en su momento. "Debe quedar claro que cualquier agresión a Turquía
es un ataque contra toda la Alianza Atlántica, y nadie debe albergar dudas de
que responderíamos a la misma", advirtió el secretario general de la OTAN,
el alemán Manfred Wörner, ante las noticias, confirmadas ayer por Washington,
de que Irak está intensificando su presencia militar en esta frontera.
El secretario de Estado norteamericano, James Baker, reveló
en Bruselas que Washington coordina diariamente con Moscú la gestión de la
crisis. "No hay fisuras en nuestra relación con la URSS". Baker
calificó de "entusiasta" el apoyo de los aliados a Estados Unidos en
esta crisis, y agradeció a diversos países, entre ellos España, su ayuda
estratégica en la gran operación militar de acoso al régimen de Sadam Husein.
Baker no dejó ninguna duda en la reunión con sus colegas
sobre la determinación de Washington de no tolerar que Irak acabe cosechando un
beneficio de la agresión armada sobre su pequeño vecino. "En caso
contrario entraríamos de nuevo en una era de oscuridad. Esto va muy, muy en
serio", dijo.
Todos los Estados de la OTAN respaldaron el despliegue de
fuerzas militares norteamericanas, británicas y francesas en la región del
Golfo, y España, Holanda, la República Federal de Alemania, Bélgica y Canadá
anunciaron su próxima adhesión a las fuerzas multinacionales con el envío de
buques de guerra al Mediterráneo o a las costas de Arabia Saudí.
"Amenaza"
"La OTAN considera que la agresión iraquí es una
amenaza para la seguridad nacional y colectiva de sus miembros", manifestó
Wörner en una conferencia de prensa concluida la reunión, y llamó a una acción
de toda la comunidad internacional de solidaridad con los Estados amenazados
por el agresor.
Australia también ha anunciado su presencia militar en la
región. "Cuanto más amplia sea la participación, mejor", declaró
James Baker. Según dijo, los Estados que decidan participar en la fuerza
multinacional deberán coordinar, "como crean más conveniente", su
despliegue entre ellos y los Gobiernos soberanos de la región.
La Comunidad Europea ratificó ayer en un comunicado su
rechazo a la anexión de Kuwait por Irak, y se manifestó decidida a "tomar
nuevas medidas" para poner fin a la agresión de Bagdad en un área en la
que la CE y sus miembros tienen un interés vital. Los Doce expresaron
también su "grave preocupación por la seguridad de los extranjeros en
Kuwait e Irak", de la que hacen plenamente responsables a las autoridades
iraquíes.
"Rehenes"
Tanto la CE como la OTAN rechazaron las exigencias iraquíes
de traslado de las embajadas de Kuwait a Bagdad. Baker se negó de nuevo a
utilizar el término de "rehenes" para referirse a los miles de
extranjeros en Irak y Kuwait a los que retienen las autoridades de Bagdad.
Varios Estados miembros manifestaron sus temores por la
"dificilísima situación", en palabras de Fernández Ordóñez, en que se
encuentra Jordania, fuertemente dependiente de Irak y con graves problemas
económicos. La CE ofrecerá a Ammán una rápida renegociación de su acuerdo
bilateral para paliar los perjuicios derivados de su adhesión a la resolución
de las Naciones Unidas de embargo a Irak.
Fernández Ordóñez anunció también que la CE establecerá
contacto con los países árabes de la región y reiteró el apoyo comunitario a
una solución árabe del conflicto.
Al concluir el encuentro de ministros de Asuntos Exteriores
de la CE comenzó la reunión de la OTAN. El secretario de Estado norteamericano,
que llegó a Bruselas procedente de Turquía, declaró que las tropas
norteamericanas que siguen llegando a Arabia Saudí estarán allí hasta que Irak
se haya retirado, se haya restablecido la soberanía y el Gobierno legítimo de
Kuwait, los aliados de EE UU no se sientan amenazados y la seguridad de sus
ciudadanos esté garantizada.
Baker se entrevistó también con el embajador soviético.
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