Por HERMANN TERTSCH
El País, Budapest,
10.04.90
CITAS CON LAS URNAS
Jozsef Antall, presidente del Foro Democrático (MDF) y
virtual primer ministro en el próximo Gobierno democrático de la Hungría
poscomunista, anunció ayer una rápida negociación para conseguir una amplia
coalición de centro-derecha.
Antall puso como máximo objetivo político de su futuro
Gobierno la reestructuración económica, la integración plena de Hungría en la
comunidad occidental, una "estrecha relación atlántica con Estados
Unidos" y "correctas relaciones con la URSS. Nunca tuvimos problemas
con el pueblo soviético, sino con la presencia de sus tropas en nuestro
territorio", declaró Antall, quien expresó asimismo su esperanza de que
"triunfen las reformas en la URSS para que no caiga en la anarquía y en
una nueva dictadura". Respecto a las relaciones con Rumanía, que pasan por
una situación de grave tensión, Antall manifestó que "queremos que se
normalicen, pero esto es imposible mientras Rumanía no alcance un nivel europeo
de respeto a los derechos individuales y colectivos de la minoría
húngara".
También reiteró que su Gobierno se considerará responsable
no sólo ante los electores de la República de Hungría, sino "ante toda la nación
húngara, independientemente de su actual ciudadanía". No obstante, rechazó
de plano todas las acusaciones sobre un supuesto nacionalismo, racismo y
antisemitismo de la organización que preside.
El nuevo Gobierno húngaro respetará los compromisos internacionales
adquiridos por Hungría y no entrará en aventurerismos en su política respecto a
la ingente deuda exterior. "Hungría seguirá siendo solvente", declaró
Antall en una conferencia de prensa celebrada ayer en Budapest. Actualmente,
Hungría paga por el servicio de su deuda, que asciende a 21.000 millones de
dólares, prácticamente la mitad de sus ingresos anuales en divisas
convertibles.
Los resultados definitivos de la segunda ronda de las
elecciones parlamentarias húngaras confirmaron la victoria del MDF, que logró
165 escaños, el 42,775% del nuevo Parlamento de 386 escaños. El máximo rival
del MDF en la pugna por la mayoría, la Alianza de Demócratas Libres (SzDSz),
fue el gran derrotado de los comicios, con tan sólo 92 escaños y un 23,83%.
Fracaso socialista
El Partido Socialista, integrado por los ex comunistas
reformistas, aún en el poder, sólo logró 33 escaños y un 8,55%. Su presidente,
Rezse Nyers, manifestó ayer que su partido había sido víctima de la propaganda
antisocialista de todos los demás partidos y se mostró muy escéptico sobre la
posibilidad de una alianza en la oposición con el SzDSz. Este partido rechazó
ayer explícitamente una unidad de acción con los ex comunistas.
El sexto partido en lograr una representación parlamentaria
fue la Federación de Demócratas Jóvenes (Fidesz). Con el 5,4% y 21 escaños,
quedó muy lejos de su objetivo electoral.
Antall se mostró confiado en "superar todas las
diferencias" aún existentes entre el MDF y los otros dos miembros de la
futura coalición gubernamental, el Partido de los Pequeños Propietarios (PPP) y
el Partido Cristianodemócrata Popular (PCDP). El PPP consiguió 43 escaños
(11,114%), y el PCDP, 21 diputados (5,44%).
Con 229 escaños, la coalición que Antall quiere formar ahora
tiene una amplia mayoría absoluta en el Parlamento para afrontar las muy
difíciles tareas a que deberá enfrentarse el nuevo Gobierno. "Contaremos
con una sólida base parlamentaria", señaló Antall. El MDF quiere reducir
el sector estatal en la economía húngara del actual 90% a un 30% en sólo cinco
años. No obstante, aseguró que prestará máxima atención a una red social para
paliar los más graves efectos de este "saneamiento integral".
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