Por HERMANN TERTSCH
El País, Bucarest,
18.05.90
Manifestaciones a favor y en contra del Gobierno se
desarrollaron ayer en Bucarest para cerrar la campaña electoral. El Frente de
Salvación Nacional (FSN), el partido dirigido por Ion Iliescu y Petre Roman,
que ostenta el poder desde la revolución de diciembre pasado, no logró realizar
ayer la gran demostración de fuerza que había programado.
Entre 15.000 y 20.000 personas asistieron a este mitin del
FSN el gran favorito ante las elecciones del próximo domingo y ostentador de
todas las prerrogativas del poder en el país. Fue la oposición al régimen del
FSN la que ayer logró convocar una concentración mucho mayor para exigir la depuración
de las responsabilidades de los líderes comunistas bajo Ceausescu, entre ellos
Iliescu, y del aparato de seguridad y policía política. Varias decenas de miles
de manifestantes llegaban a primeras horas de la noche de ayer al centro de
Bucarest para exigir la liquidación del comunismo, "que no tiene rostro
humano", y pedir una democracia plenamente occidental.
Peligro de enfrentamientos
"Europa, Europa, libertad, abajo el comunismo, abajo
Iliescu", coreaban en el centro de Bucarest mientras crecía el temor a
enfrentamientos con los partidarios del Frente. Pese a la intervención del
presidente Ion Iliescu y del primer ministro Petre Roman, el FSN no consiguió
el acto de apoyo necesario para contrarrestar en la capital las actividades
radicalmente anticomunistas y antifrente de la oposición. La protesta de la
oposición iba dirigida contra la integración del aparato del antiguo Partido
Comunista en el FSN y la utilización de métodos propios de los sicarios de
Ceausescu en la campaña electoral del partido en el poder.
Aumentaba sin cesar el temor a enfrentamientos entre
seguidores del FSN llegados al centro desde las fábricas del extrarradio y los
estudiantes que mantienen su campamento defendido por barricadas en pleno
corazón de la ciudad, tras haberlo declarado "primera zona libre de
neocomunismo en Rumanía".
Los estudiantes y miles de simpatizantes llegados a la plaza
de la Universidad reforzaron los controles y barricadas para repeler un
hipotético ataque pocas horas antes de vencer el ultimátum para desalojar la
plaza impuesto por Iliescu a las cero horas de hoy. Nadie descartaba que se
produjeran escenas de violencia.
Miembros de la Alianza Nacional por la Proclamación de
Timisoara, plataforma formada por toda la oposición significativa al FSN, han
reforzado sus ataques a Iliescu con un llamamiento a la ONU para que proteja a
la población rumana de lo que califican de intentos de reconducir al país a una
vía comunista más o menos disimulada por medio de la intimidación y la
demagogia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario