Por HERMANN TERTSCH
El País, Bonn,
10.11.90
CITA EN ALEMANIA
Alemania firmó ayer el Tratado de Buena Vecindad, Asociación
y Cooperación con la Unión Soviética. El mes que viene hará otro tanto con
Polonia y después con Checoslovaquia. Mientras, la otrora intensa cooperación
con Francia y el tan celebrado eje Bonn-París han alcanzado un grado de
deterioro alarmante. Las relaciones bilaterales entre Francia y la Alemania
unida se encuentran en su peor momento, y la amistad personal entre el
canciller alemán, Helmut Kohl, y el presidente francés, François Mitterrand,
hasta hace un año una de las principales garantías de éxito de la cooperación
franco-alemana, parece definitivamente rota.
Medios políticos en Bonn consideran que tanto para Kohl como
para la clase política alemana en general van a ser muy difíciles de olvidar
los "abusos y violaciones de la confianza mutua" cometidos por París
en los últimos 12 meses. La relación de agravios es muy larga.
Los intentos de Mitterrand de frenar la unidad alemana,
primero con su viaje a Kiev en diciembre y con intentos desesperados de
estabilizar la RDA, causaron indignación en Bonn.
"En Kiev, Mitterrand ofreció a la Unión Soviética un
pacto militar en contra de Alemania. Después estuvo hasta mayo intentando
estabilizar la RDA para asegurar su supervivencia, y así la de la división
alemana. También se ofreció a Polonia como garante de sus fronteras
occidentales con Alemania. Todo esto sucedió a espaldas de Bonn. La ruptura de
la confianza ha sido muy grave", señalan en la capital federal fuentes
cercanas al Gobierno del canciller Kohl.
La producción en serie del misil francés Hades supone, según
Bonn, otra grave agresión al espíritu de cooperación franco-alemán. Con 420
kilómetros de alcance, este misil nuclear sólo puede alcanzar objetivos
militares dentro del territorio alemán.
Según estas fuentes, se incrementan los signos de hostilidad
francesa hacia la nueva Alemania.
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