Por HERMANN TERTSCH
El País, Bonn,
09.11.90
El presidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, llega
hoy a Bonn en la primera visita oficial de un jefe de Estado a la Alemania unida,
para firmar con el canciller Helmut Kohl un tratado bilateral de "buena
vecindad, asociación y cooperación". Este tratado establecerá el marco de
cooperación en lo que tanto Bonn como Moscú califican como nueva era en las
relaciones entre las dos grandes potencias europeas. El viaje de Gorbachov a
Bonn, que estaba previsto para la pasada semana, tuvo que ser pospuesto a
petición de Moscú por la conflictiva situación interna de la URSS. Gorbachov se
entrevistará con Helmut Kohl en Oggersheim, la localidad natal del canciller en
el Estado federado de Renania Palatinado. El líder soviético devuelve así la
visita que Kohl le hizo en la región del Cáucaso en julio. En aquel encuentro
que se considera ya histórico, Gorbachov aceptó la pertenencia de Alemania a la
OTAN, eliminando así el último obstáculo a la unificación de los entonces aún
dos Estados alemanes.
Un año después
El líder soviético llega a Bonn el día en que se cumple el
primer aniversario de la apertura del muro de Berlín y tiene garantizada la
bienvenida por parte de la población alemana, consciente de que la unidad
alemana se debe en gran medida a la política de Gorbachov. Mucho menos
entusiasmo puede esperar el presidente soviético de la industria y la banca,
cada vez más reticentes a invertir en una Unión Soviética con perspectivas muy
sombrías. Cada vez es más evidente que la URSS sólo puede esperar hoy ayuda
gubernamental alemana para intentar salir de la dramática situación económica
en que se encuentra. Kohl se ha convertido en su gran valedor en la Comunidad
Europea, aunque sólo pudo imponer la promesa de ayudas inmediatas para el caso
de hambre generalizada.
Miembros del Gobierno alemán, como el asesor de Kohl, Horst
Teltschik, insisten en la "oportunidad histórica" de Occidente y
especialmente de Alemania para ayudar a la URSS y han advertido que este
invierno será decisivo. Según los acuerdos ya logrados, Bonn pagará a Moscú
12.000 millones de marcos por la retirada de las tropas soviéticas del antiguo
territorio de la RDA y posteriormente otros 3.000 en un crédito sin interés.
Además ha otorgado la garantía del Estado a un crédito bancario de 5.000
millones y suministra 220 millones en bienes alimenticios.
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