Por HERMANN TERTSCH
El País, Bucarest,
21.05.90
"Es un gran comienzo para la democracia y la libertad
en Rumanía", decía ayer Darle Novoceanu, director del diario Adevarul,
cercano al Frente de Salvación Nacional (FSN). "Ha sido una
mascarada", decía poco después el austriaco Andreas Khol, vicepresidente
de la Internacional Democristiana (IDU). "Tan sólo en las ciudades grandes
habrá quienes se atrevan a votar contra el FSN", manifestaba Khol cuando
aún habían llegado pocas noticias sobre los abusos cometidos en los colegios
electorales.
En Braila, la presidenta de la mesa advertía ayer a los
votantes que "hay que votar a Iliescu porque es el único que os defiende a
los que no tenéis estudios".
En Tunar, sólo dejaban entrar al colegio electoral a
observadores del FSN, y los intentos de un miembro del Partido Nacional Liberal
(PNL) y de un observador sueco se saldaron con una paliza que ambos recibieron.
Votar por toda la familia
Otro miembro del PNL tuvo que huir. En Dambovitza, una mujer
votó cuatro veces, "por toda la familia".
En Craoiva, colegio electoral 305, las votaciones se
realizaban en grupo y un miembro del FSN ponía el sello en las papeletas de los
electores.
En Alba Iulia se siguió la misma práctica, según denuncian
los dos principales partidos de la oposición.
En Marginei, miembros de la mesa abrían las papeletas antes
de que fueran depositadas en las urnas y rompían las que no eran votos al FSN.
Advertían a continuación al elector que o votaba al FSN o
debía marcharse.
En Arges, colegio 185, era el propio alcalde el que
presionaba a los electores a optar por el FSN y ponía él mismo los sellos en
los espacios requeridos en las papeletas.
En Constanza, colegio 281, el representante del FSN acompañaba
a los electores al interior de la cabina.
En Rimnicu Vilca, colegio 211, se produjo una pelea y todos
los observadores ajenos al FSN fueron expulsados. A partir de entonces, sólo se
pudo votar al Frente y a Iliescu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario