Por HERMANN TERTSCH
El País, Sofía,
13.06.90
La dirección de la oposición búlgara, derrotada en las
elecciones del domingo, se hallaba ayer profundamente dividida respecto a la
postura a tomar ante las irregularidades y el supuesto fraude electoral del que
acusan a las autoridades comunistas. Mientras continúan sin publicarse los
resultados, aumenta la crispación entre las fuerzas de la oposición ante la
llegada de nuevas denuncias y circulan rumores sobre la implantación de la ley
marcial. El Gobierno asegura que carecen de todo fundamento.
Algunos líderes de la oposición eran ayer partidarios de la
inminente convocatoria de una huelga general, mientras otros consideraban que
sólo favorecería a las autoridades que, fuera de Sofía y otras ciudades,
presentan a la oposición como, gamberros y alteradores del orden que no aceptan
el resultado de las urnas. En Sofía y otras ciudades, como Veliko Tarnovo y
Plovdiv, continuaban ayer las protestas de la Unión de Fuerzas Democráticas
(UFD) contra una supuesta manipulación masiva de los resultados.
La universidad de Sofía seguía ocupada por varios centenares
de estudiantes que exigen sean hechas públicas las denuncias de fraude
presentadas ante la Junta Electoral Central.
Los resultados seguían sin publicarse ayer, si bien los
datos parciales confirman una clara victoria del Partido Socialista (PS, ex
comunistas).
Hacia la mayoría absoluta
Tras la segunda ronda, que se celebrará el próximo domingo,
el PS podría rondar la mayoría absoluta. Todos los demás partidos
parlamentarios han anunciado su negativa a una alianza con los comunistas, que
éstos ya han ofrecido abiertamente. Los miembros más radicales de la dirección,
como el líder sindical Konstantin Trenchev, eran partidarios de la inmediata
convocatoria de una huelga general y de "salir a la calle" antes de
la segunda ronda electoral. Otros, como los máximos dirigentes de la Unión de
Fuerzas Democráticas, Zelo Zelev y Petar Beron, eran partidarios de denunciar
las elecciones como "ilegales e inmorales", de aceptar los resultados
y presentar batalla en el Parlamento. "La huelga general no nos sirve para
nada. El grupo parlamentario, en cambio, sí nos servirá en el período
constituyente", manifestó Beron a EL PAÍS.
En la elección directa de candidatos, el PS logró 72 escaños
frente a 33 de la UFD, 9 de la minoría turca y tres independientes. Otros 74
escaños deberán dirimirse en la segunda ronda. En la elección por listas, el PS
logró entre 99 y 102 escaños frente a entre 65 y 69 de la UFD y 20 de la
minoría turca. Según calculos del PS, las expectativas después de la segunda
ronda pondrían a este partido entre 197 y 217 escaños, con una mayoría absoluta
probable, pero no segura, en la Cámara de 400 miembros.
Actos de gamberrismo
No obstante, la evidente confusión de la cúpula de la Unión
de Fuerzas Democráticas y la propaganda del aparato estatal en favor de las
tesis del partido socialista, que presentan las protestas de la oposición como
actos de gamberrismo, podrían afectar negativamente a la UFD. Por otra parte,
votantes que querían el cambio y votaron a la oposición en la primera ronda
podrían decidirse a dar su voto al vencedor ante la convicción de que con la
victoria del PS nada cambia en el Gobierno de este país tras cuatro décadas de
régimen comunista.
No obstante, la posición del PS es todo menos envidiable.
Tanto con mayoría absoluta como sin ella parece condenado a gobernar en
solitario y asumir la responsabilidad de las graves repercusiones que tendrá la
reforma económica. La situación del suministro continúa mientras tanto
empeorando.
Mientras tanto, la oposición podrá negarse a gobernar, pero
no podrá sustraerse a las tareas legislativas en este período constituyente que
se abrirá antes del próximo 15 de julio con la primera sesión del nuevo
Parlamento.
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