Por HERMANN TERTSCH
El País, Roma,
18.11.90
Unos 200.000 manifestantes se concentraron ayer en Roma para
exigir del Gobierno el pleno esclarecimiento de las actividades y estructuras
de la organización clandestina Gladio, de la que la oposición italiana sospecha
pueda haber estado implicada en la desestabilización del país.
La concentración, organizada por el Partido Comunista (PCI)
y con el apoyo de numerosas personalidades y organizaciones sindicales y
políticas, exigió además la dimisión de los políticos de la Democracia
Cristiana que aseguraron desconocer la existencia de Gladio, lo que ya se ha
demostrado como incierto. El secretario general del Partido Comunista, Achille
Occhetto, intervino al término de la manifestación en la Piazza del Popolo para
exigir la verdad y plena transparencia no sólo en lo que respecta a Gladio,
sino también a todas las tramas y episodios de intentos de golpes de Estado y
terrorismo en la vida política italiana de los últimos 20 años.
"En este grave momento para la República", declaró
Occhetto, "es necesaria la verdad. Estructuras clandestinas han
condicionado, frenado y envenenado el desarrollo democrático de nuestro país.
Hace falta plena luz". La democracia italiana tiene que liberarse de
tantos misterios y secretos que suponen una grave amenaza para su propia
existencia, según Occhetto. El líder comunista, y otros oradores, acusaron al
jefe del Gobierno, Giulio Andreotti, de haber mentido al afirmar, primero, no
conocer la existencia de Gladio y asegurar después que esta organización
secreta había sido disuelta a principios de los años 70. "Andreotti tuvo
después que confesar que aún funciona".
Grupo paramilitar
Occhetto recordó que la organización Gladio no era un grupo
paramilitar con armas, depósitos de explosivos y campos de entrenamiento. El
líder de la oposición exigió además que se hagan públicos los acuerdos
internacionales en los que en su día se basó la creación de esta organización
secreta y si entre sus objetivos estaba también una eventual intervención en
casos de levantamientos internos. Occhetto declaró que la única forma de
eliminar las omisiones en los testimonios de los líderes implicados en este
escándalo es impedir el recurso al secreto de Estado. "Nosotros no
queremos hacer ningún proceso a la Democracia Cristiana. Queremos sólo la
verdad con los instrumentos propios de la democracia", señaló Occhetto-.
[Por otra parte en Bonn el ministro de Estado Lutz Stavenhagen anunció en una
entrevista publicada hoy que la red Gladio de Alemania, Glaive, será
disuelta a principios de 1991, según ha informado AFP.]
No hay comentarios:
Publicar un comentario