Por HERMANN
TERTSCH / JOSÉ M. MARTI FONT
El País, Zagreb /
Bonn, 05.12.91
El Gobierno de Bonn se desmarcó ayer abiertamente de la
postura de la mayoría de sus socios comunitarios en la crisis yugoslava, al
tomar la primera medida unilateral agresiva contra las repúblicas de Serbia y
su aliado Montenegro. La víspera de la llegada a Bonn del presidente croata,
Franjo Tudjman, que viaja para ultimar los detalles del inminente
reconocimiento diplomático de Zagreb por Bonn, el Gobierno del canciller Helmut
Kohl anunció que cortaba todas las rutas de comercio y transporte entre
Alemania y Serbia y Montenegro.
El portavoz del Gobierno alemán, Dieter Vogel, anunció que
todos los acuerdos entre Yugoslavia y Alemania en lo que se refiere a tráfico
aéreo, fluvial y transporte de mercancías por carretera, quedan suspendidos.
"Esta suspensión está dirigida a las repúblicas de Serbia y Montenegro,
especialmente contra Serbia", dijo Vogel, especificando que en lo que se
refiere al transporte aéreo, "las líneas aéreas serbias serán excluidas
del mercado de transporte aéreo alemán y no se les concederán más derechos de
aterrizaje en Alemania". Añadió, sin embargo, que se tomarán medidas para
mantener abiertas las comunicaciones con las "repúblicas dispuestas a
cooperar", refiriéndose a Croacia y Eslovenia.
De lo dicho por Vogel se desprende que Bonn considera que
las líneas aéreas yugoslavas JAT están en manos de Serbia. "Si juzgo la situación
correctamente", dijo, "en la actualidad podemos considerar que
existen, por un lado, líneas serbias y por otro, líneas croatas y eslovenas
involucradas en el transporte aéreo, y podemos distinguir entre ellas sin
ningún problema. La compañía estatal no tendrá derechos de aterrizaje, pero
aquellas nuevas líneas establecidas en las nuevas repúblicas los obtendrán con
toda seguridad".
Desde que se inició el conflicto Alemania ha insistido
repetidamente en su intención de reconocer diplomáticamente a Croacia y
Eslovenia, aunque, hasta muy recientemente mantuvo la postura de que el
reconocimiento no sería unilateral, sino en el marco de la Comunidad Europea.
En todo momento la opinión pública alemana se ha mostrado favorable a la causa
croata y eslovena, mientras que en Bonn se frenaba el reconocimiento.
La reciente declaración conjunta de Kohl y el primer
ministro italiano, Giulio Andreotti, de que Bonn y Roma reconocerían a las
repúblicas rebeldes antes de Navidad ha roto el pacto dentro de la CE, ante la
evidencia cada vez mayor en Alemania de que la pasividad favorecía abiertamente
a los intereses de Belgrado. El presidente esloveno, Milan Kucan, que se
entrevistó el martes con Kohl, confirmó posteriormente que el canciller le
prometió que el reconocimiento se producirá antes de Navidad.
Bombardeos contra Osijek
En Yugoslavia, el enviado de las Naciones Unidas, Cyrus
Vance, se entrevistó ayer de nuevo con el presidente serbio, Slobodan
Milosevic, y el ministro de Defensa federal, Veljko Kadijevic, para pedir
explicaciones sobre los bombardeos contra Osijek de los últimos 10 días, a
pesar de la firma del acuerdo de alto el fuego de Ginebra. "Está claro que
las posibilidades de paz son escasas", declaró después de visitar Osijek.
Vance se había mostrado impresionado el martes tras
entrevistarse con numerosos civiles heridos de metralla en el hospital de esta
ciudad y había manifestado que lo visto en la ciudad croata estaba en abierta
discrepancia con las afirmaciones que Kadijevic le había hecho.
Las declaraciones de Vance hacen pensar que el envío de
tropas de la ONU a Croacia no es inminente. El alto el fuego requerido
insistentemente por el mediador de la ONU para el envío de los cascos
azules fue roto ayer de nuevo con bombardeos artilleros del Ejército federal
contra Eslavonia occidental y Dalmacia. También Osijek volvió a ser blanco de
la artillería federal tras 20 horas de calma coincidiendo con la visita de
Vance.
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