Por HERMANN TERTSCH
El País, Zagreb,
10.11.92
La Cruz Roja anunció ayer que emprenderá a partir de hoy la
evacuación de unas 6.000 personas de Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina.
La operación se prolongará durante tres días. Los combates entre fuerzas
croatas y serbias en la región de Mostar, por la que transcurre la ruta a
proteger por las tropas españolas, se intensificaron ayer dramáticamente con
una ofensiva croata sobre la localidad de Nevesinje. Las fuerzas serbias
amenazaron con bombardear de nuevo ciudades croatas como Zagreb, Dubrovnik y
Mostar.
La evacuación de la Cruz Roja se desarrollará sin la ayuda
de ninguna comisión ni agencia de las Naciones Unidas y se convertirá en la más
importante operación de salvamento de población civil desde que comenzara el
asedio de Sarajevo en el pasado mes de abril. El coordinador local de la Cruz
Roja, Pava Barisic, señaló que los convoyes de autobuses en los que se realizará
la evacuación se dirigirán hacia el puerto croata de Split, en la costa
adriática, y hacia Belgrado. Por otra parte, el bombardeo de las tres ciudades
croatas citadas se realizaría en el caso de que las fuerzas enemigas no cesaran
en su presión sobre esta localidad de la Herzegovina oriental, aún en sus
manos, según confirmaron fuentes de las Naciones Unidas. Las fuerzas croatas
han desatado una ofensiva para romper las posiciones enemigas en una franja
desde Nevesinje a Trebinje y ayer su mando militar en Bosnia aseguraba que
habían logrado batir en retirada a las unidades serbias en algunos puntos.
Tanjug, la agencia de Serbia, portavoz asimismo del Ejército serbio en Bosnia,
negó este extremo.
Casos de tifus
Mientras, las autoridades croatas anunciaron que ya han
detectado casos de tifus no sólo entre los refugiados en Split, sino también en
Zagreb. Se teme que sean los primeros indicios de una epidemia que podría
reducir dramáticamente las esperanzas de vida de los centenares de miles de
civiles hacinados en las diversas bolsas de refugiados fuera del alcance de
toda asistencia médica.
La situación sanitaria en general entre los refugiados es ya
desesperada en Zenica y Travnik, y se espera que empeore, aún si cabe, con la
previsible llegada de refugiados de ciudades como Maglaj y Gradacac, a punto de
caer bajo la ofensiva serbia en Bosnia central.
Las temperaturas cayeron ayer drásticamente en Bosnia
central acercando aún más la previsible muerte de los más débiles entre los
refugiados en las bolsas de territorio aún controladas por los musulmanes en
esta región. Agotados por la falta de alimentación y medicinas, ancianos y
niños serán las primeras víctimas directas de la falta de una ayuda humanitaria
que en la Conferencia de Londres de finales de agosto se había acordado
suministrar por parte de la comunidad internacional y tolerar por parte serbia.
Ninguna de las dos promesas fue cumplida. "Tendremos
nieve en los próximos días. Pronto tendremos a los primeros muertos de puro
frío", manifestó ayer un croata recién llegado a Zagreb desde Zenica, una ciudad ya saturada por decenas de miles de refugiados que en gran parte
sobreviven a la intemperie.
La escalada bélica se produce en un momento en el que las
fuerzas croatas ultranacionalistas, apoyadas por el presidente de Croacia,
Franjo Tudjman intentan un golpe de mano en la presidencia de
Bosnia-Herzegovina para elevar al mando a sus miembros, partidarios de una
cantonalización étnica de la república de acuerdo con las fuerzas serbias. El
dirigente de los irregulares serbios de Bosnia, Radovan Karadzic, presentó ayer
un nuevo plan de paz.
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