Por HERMANN TERTSCH
El País, Belgrado,
25.04.92
ARDEN LOS BALCANES
El alto el fuego acordado por los contendientes en la guerra
en Bosnia-Herzegovina bajo presión de una misión de la Comunidad Europea apenas
se mantuvo unos minutos, y dio pronto paso a una de las batallas más violentas
hasta la fecha en Sarajevo y combates en numerosos puntos de la república. Los
muertos en los enfrentamientos de los últimos dos días podrían contarse ya por
centenares, según las noticias que llegan de los diversos frentes. Mientras,
los Parlamentos de Serbia y Montenegro aprobaron la constitución de la nueva
República Federal de Yugoslavia.
El nuevo estallido de la violencia bélica hace improbable la
celebración de la reunión de la Conferencia sobre Bosnia-Herzegovina el lunes,
pero también el reconocimiento de la nueva federación serbio-montenegrina como
sucesora legal de la disuelta Yugoslavia, deseado por Belgrado. De la violencia
de los enfrentamientos da idea los seis cazas federales derribados en las
últimas 24 horas en Bosnia-Herzegovina, informa Efe. El Ejército federal
reconoció ayer el derribo de dos aparatos. Lord Carrington, presidente de la
Conferencia sobre Yugoslavia, se entrevistó ayer con el presidente croata,
Franjo Tudjman, en Zagreb, y manifestó después que aún cree posible la
celebración de las próximas negociaciones. El secretario general de la ONU,
Butros Gali, dijo ayer que ninguna de las partes está libre de culpa en
Bosnia-Herzegovina y que de momento no era factible el despliegue de tropas de
interposición entre los contendientes, informa Reuter.
Nuevos frentes
Ante lord Carrington y el ministro portugués de Asuntos
Exteriores, Joâo de Deus Pinheiro, los líderes de las tres comunidades étnicas
-musulmana, serbia y croata- firmaron el jueves el documento de tregua; el
presidente serbio, Slobodan Milosevic, proclamó sus esfuerzos por parar una
guerra en la que asegura no tener influencia alguna y los combates se
extendieron rápidamente por todos los frentes ya existentes y se abrieron otros
nuevos ayer. Amargamente, la situación hacía evocar la célebre sentencia
forjada en la guerra de Croacia: "Después de un alto el fuego conviene
agachar la cabeza y correr al refugio".
El Ejército federal admitió ayer por primera vez haber
participado en los mismos, plegándose así a la evidencia ante muchos testigos
extranjeros de los ataques con fuego de carros de combate contra posiciones de
las fuerzas gubernamentales integradas por musulmanes y croatas en la capital.
Así, las fuerzas serbias anunciaron ayer la toma del barrio musulmán de
Kotarac, cercano al enclave serbio de Ilidza, ocupado por las fuerzas serbias,
donde se halla el hotel de la misión comunitaria y la prensa extranjera. A
media mañana de ayer se aplacaron algo los combates en la ciudad de Sarajevo,
si bien esto podría deberse más a cansancio y necesidad de reagrupamientos que
a un hipotético respeto al acuerdo firmado el día anterior.
Sin embargo, los combates más violentos ayer se libraron en Bosnia
occidental, en el norte y en la región de Herzegovina, tres zonas en las que se
refuerza la evidencia de que las fuerzas croatas han logrado introducir
armamento desde Croacia. En ellas, el Ejército federal y la guerrilla serbia se
enfrentan a fuerzas bien organizadas y armadas de croatas y musulmanes y no
pueden repetir sus paseos victoriosos de pasadas semanas en las regiones
predominantemente musulmanas de la Bosnia oriental.
Los combates fueron de gran violencia, si bien los recuentos
fiables de víctimas son imposibles ante la falta de información fehaciente de
los contendientes. Así, en Livno murieron ayer 50 soldados serbio-federales,
según radio Croacia. Fuentes serbias aseguran que tan sólo fueron cuatro los
muertos y 50 resultaron heridos.
Choques en Croacia
También se produjeron nuevos enfrentamientos en algunas
zonas de Croacia, como en la costa dálmata, especialmente en torno a la ciudad
de Dubrovnik y la desembocadura del río Neretva, y en Eslavonia oriental.
Prosiguen las movilizaciones generales dictadas por los
líderes locales de las tres comunidades étnicas en las zonas de conflicto y
actualmente son más de 250.000 los hombres en armas en esta república. La
destrucción en Sarajevo y otros campos de batalla, como Livno, Grahovo, Bosanski
Brod, Krupa y Derventa, es ingente. En Bosanski Brod, ayer, logró ser sofocado
el incendio provocado en una refinería durante los combates en la noche del
jueves.
Sarajevo está totalmente rodeada por fuerzas serbias, que
ayer volvieron a atacar con morteros y artillería los barrios musulmanes
cercanos al Bazar. Decenas de miles de refugiados se unieron ayer, aprovechando
las escasas y cortas treguas, al flujo de refugiados que recorre toda la
república.
Mezquitas destruidas, casas ardiendo bajo el ensordecedor
estruendo de las granadas de mortero, y las mujeres, ancianos y niños huyendo
en lágrimas por las carreteras con las pocas pertenencias que pudieron salvar
bajo el brazo, son escenas que ayer se repitieron innumerables veces a todo lo
largo y ancho de la República de Bosnia-Herzegovina.
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