Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Belgrado
El
País Lunes, 21.12.92
Slobodan Milosevic se perfilaba ayer como favorito para ser
reelegido presidente de Serbia, pese a las presiones y sanciones
internacionales que suponían un apoyo declarado a su rival, el millonario
californiano de origen serbio Milan Panic, al que se considera la última opción
para acabar con la guerra en los Balcanes. La oposición denunció la existencia
de un fraude masivo en las votaciones.
Todos los indicios apuntaban anoche que Slobodan Milosevic
logró de nuevo movilizar a la población rural y los ciudadanos mayores a favor
de su opción nacionalista y antioccidental. La agencia privada Partner, acusada
por Milosevic de favorecer a su rival, ofreció anoche un sondeo efectuado a la
salida de los colegios electorales según el cual ambos candidatos habían
logrado un 47% de los votos. Partner no contabilizó el sufragio en la región de
Kosovo, de mayoría albanesa, donde todos los votos emitidos fueron a parar al
candidato oficial.
Las oficinas electorales de Panic y los medios
independientes recibieron numerosas denuncias sobre irregularidades masivas,
especialmente la desaparición de miles de nombres del censo.
MILOSEVIC, FAVORITO EN LAS ELECCIONES SERBIAS
Una participación alta, el boicoteo total por parte de
albaneses de Kosovo y musulmanes del Sanchak y los indicios de que el
presidente Milosevic vencerá, aunque tendrá que ir probablemente a una segunda
vuelta, eran los elementos más significativos del desarrollo de las elecciones
celebradas ayer en Serbia.
Estos comicios habían despertado una gran expectación en
todo el mundo por la posibilidad de que supusieran el fin del régimen de Slobodan
Milosevic, considerado internacionalmente como el principal responsable de la
guerra en los Balcanes. Sin embargo, el voto en las grandes ciudades, que se
espera mayoritariamente a favor de Milan Panic, no parecía ser suficiente para
superar al líder del Partido Socialista (ex comunista).
Panic, el millonario californiano de origen serbio que
disputa a Milosevic la presidencia de Serbia, manifestó después de votar que
"habría ganado en una relación de tres a uno" si hubiera contado con
la televisión, que hizo una campaña masiva en favor de Milosevic.
Las autoridades serbias anunciaron ayer que el recuento
definitivo se prolongará durante tres días lo que aumentó los temores de una
manipulación electoral, temida por la oposición y los observadores
internacionales.
Proliferaron ayer las denuncias por irregularidades, como la
desaparición del censo de miles de personas que se abstuvieron de votar en las
pasadas elecciones siguiendo la recomendación de la oposición. La Comisión
Electoral de la nueva Yugoslavia rechazó ayer en Belgrado todas las protestas
al respecto.
En las colas ante los colegios electorales, era
considerablemente mayor el número de personas que se manifestaban en favor de
Milosevic y en contra de las "campañas antiserbias" que atribuyen a
Estados Unidos y a Occidente, que el de los partidarios de Panic. Incluso en
Belgrado, en los barrios obreros el voto a Milosevic era masivo y sólo en el
centro y entre los electores jóvenes urbanos se atrevían a expresarse
claramente en favor del candidato de la oposición.
Panic, optimista
Panic, que votó en el barrio residencial de Dedinje, se
declaró "muy optimista. Esto es el principio de un proceso de
democratización". Panic aseguró que "si las elecciones y el recuento
son honestos ganaré en la primera ronda". En caso contrario, dijo, se
convocarían nuevas elecciones en el plazo de 90 días. Nadie en Belgrado otorga
credibilidad alguna a esta sugerencia.
Milosevic que votó en el barrio obrero de Rakovica no hizo
declaraciones, según aseguró, para "no romper el silencio electoral
preceptivo".
Milosevic, con el apoyo masivo de la televisión, radio y
autoridades locales, ha centrado su campaña en el "patriotismo"
serbio, en un continuo desafío a la comunidad internacional, y en la
descalificación de su rival como un "títere de intereses
extranjeros". Según declaraciones de varios electores en las cercanías de
Belgrado, Milosevic ha tenido éxito con esta estrategia. Muchos electores
aseguraban que "en esta situación no podemos esperar mejoras y debemos
defender la dignidad de Serbia". "Tenemos pan y esto nos basta".
"El mundo debería dejar de amenazarnos". "Milosevic es el único
fiable", son algunos de los comentarios recogidos. La desinformación sobre
los sucesos en Bosnia-Herzegovina, la propaganda sobre los éxitos de Serbia al
evitar los efectos de las sanciones internacionales y las constantes arengas
televisivas contra la "conspiración
germano-vaticanista-norteamericana" prevalecían ayer sobre los
llamamientos de la oposición a hacer de Serbia de nuevo un país con respetabilidad
internacional.
En estas elecciones, serbios y montenegrinos, casi siete
millones y 400.000 respectivamente, debían elegir presidente de sus respectivas
repúblicas, diputados a los parlamentos de las mismas y del Parlamento Federal
serbiomontenegrino y, en algunos casos, también las asambleas de sus distritos
territoriales.
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