Por HERMANN TERTSCH
El País, Bucarest,
11.02.92
Petre Roman, el ex primer ministro de Rumanía y presidente
del Frente de Salvación Nacional (FSN), atacó ayer duramente al presidente de
la república, Ion Iliescu, al que calificó de "obstáculo" para la
transición democrática de Rumanía, y expresó su determinación de obligar a
abandonar el partido a todos aquellos que sigan intentando, como el jefe del
Estado, mantener las estructuras comunistas en el país.
Las declaraciones de Roman a EL PAÍS se produjeron horas
después del cierre de los colegios en las primeras elecciones municipales
libres en Rumanía en medio siglo y que suponen fuertes pérdidas de electorado
para el FSN. Roman se declaró decidido a abrir la lucha por el relevo de
Iliescu y la marginación de su grupo de influencia en el FSN en el Congreso del
partido que se celebrará en marzo. También dejó claro que no tiene intención de
abandonar el FSN para formar otro partido como se especuló, sino que busca la
marginación de aquellos que aún persiguen una "tercera vía" entre
democracia y comunismo. Roman reiteró su convicción de que grupos
organizados de la Securitate, la antigua policía política de Nicolae
Ceausescu, siguen organizadas y dirigieron el golpe de Estado que, según
señaló, se produjo cuando miles de mineros provocaron su caída en septiembre
pasado. Según Roman, desde entonces las reformas han sido frenadas por los
sectores cercanos a Iliescu y por él mismo. "Fue un golpe contra la
democracia y las reformas realizado por las fuerzas del antiguo régimen".
Segunda vuelta municipal
Las elecciones municipales tendrán que ir a una segunda
vuelta en las principales ciudades del país, incluida Bucarest, pese a un fuerte
avance de Convención Democrática, la candidatura unitaria de la oposición al
Frente de Salvación Nacional.
Excepto Timisoara, cuna del levantamiento anticomunista de
diciembre de 1989, en la que la victoria de la oposición era ya segura ayer,
las alcaldías tendrán que decidirse dentro de dos semanas en competencia
directa de los dos candidatos mejor situados.
Roman, expresó su certeza de la necesidad de esta segunda
vuelta antes de que se hicieran públicos los primeros datos. "El resultado
es mucho más equilibrado" manifestó, en relación con la abrumadora
victoria del FSN en las elecciones generales del 20 de mayo de 1990 en que su
partido, aún unido, había conseguido la mayoría absoluta.
Roman confirmó ayer que él no había dimitido cuando Iliescu
anunció que aceptaba su dimisión y señaló que "Iliescu no puede ser
garante para la reforma y se inmiscuye en las tareas del Ejecutivo".
El presidente del FSN desmintió que pudiera presentarse en
unas próximas elecciones presidenciales como alternativa a Iliescu pero dejó
claro que sí sería candidato para el puesto de primer ministro. Añadió que el
gobierno de su sucesor, Theodor Stolojan, está compuesto por personas con
voluntad reformista pero que los hechos demuestran que tras su caída las viejas
estructuras del régimen comunista han logrado frenar el proceso aperturista.
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