Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Sarajevo
El País Miércoles,
17.06.92
Bosnia-Herzegovina y Croacia anunciaron ayer una alianza
político-militar para contrarrestar la agresión serbia. El presidente de
Bosnia-Herzegovina, Alia Izetbegovic, hizo público ayer, en Sarajevo, el
acuerdo que establece esta primera alianza militar bilateral que se concierta
en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. "Las fuerzas croatas y bosnias
lucharán juntas contra el agresor y Croacia ayudará militarmente a
Bosnia-Herzegovina", proclamó lzetbegovic en una conferencia de prensa en
la capital sitiada por fuerzas irregulares serbias.
"Pese a las proclamas, no hay alto el fuego y la
agresión continúa, la actividad criminal contra la población civil va en
aumento", declaraba Izetbegovic. En una dramática intervención, el
presidente se mostró convencido de que los bosnios sólo se salvarán por sí
mismos. "Los hechos se suceden muy rápidamente y la comunidad
internacional reacciona muy lentamente", señaló. "Estoy convencido de
que finalmente habrá una intervención militar del exterior contra el agresor,
pero ésta llegará tarde para salvarnos". Mientras el presidente hablaba,
se escuchaban en Sarajevo las primeras explosiones de granadas, a modo de
respuesta de los sitiadores a las declaraciones de Alia. Hasta entonces, la
mañana había sido tranquila.
Izetbegovic anunció también la constitución del nuevo
Gobierno de salvación nacional con inclusión de todos los partidos excepto el
Partido Democrático Serbio (SDS), cuyos líderes dirigen a las fuerzas de la
guerrilla serbia en alianza con el Ejército serbio-federal.
El Gobierno, de veinte carteras, cuenta con seis ministros
serbios, entre ellos el viceprimer ministro encargado de la Defensa, Interior y
Justicia, Miodrag Simunovic. "Este Gobierno es la expresión del concepto
de ciudadanía al margen de toda consideración étnica", señaló Izetbegovic
en referencia a la presencia de todas las etnias de Bosnia en el Gabinete, y
expresó su esperanza de que los serbios en los territorios ocupados
"tengan la fuerza para rebelarse contra los terroristas para unirse a esta
opción ciudadana de todos los bosnios".
La alianza bosnia-croata fue firmada la noche anterior en
Zagreb por el presidente croata Franjo Tudjman y en Sarajevo por el propio
Izetbegovic, "dada la imposibilidad de reunirnos", señaló el
mandatario bosnio. "Somos muy claros en quién es el agresor contra
nuestros dos Estados. Son Serbia, Montenegro y el Ejército Popular Yugoslavo
ayudados por extremistas de nacionalidad serbia en el interior",
apostilló.
El acuerdo establece relaciones diplomáticas, anuncia que
las embajadas de Croacia representarán a Bosnia-Herzegovina allá donde esta
república no tenga representación diplomática, y contiene un agradecimiento
expreso de las autoridades de Sarajevo a Zagreb por su ayuda humanitaria y la
acogida de centenares de miles de refugiados bosnios.
La alianza de Sarajevo y Zagreb se produce días después de
que un informe de las Naciones Unidas reafirmara que unidades de Croacia
también combatían en suelo bosnio y sugería una equiparación entre la
intervención militar de Croacia y la de Serbia que ha llevado al aislamiento
internacional de Belgrado. Izetbegovic rechazó ayer de plano esta equiparación
y subrayó que las fuerzas croatas actúan en apoyo del Gobierno legal de la
república e intensificarán su ayuda militar a las fuerzas bosnias en el futuro
próximo.
[Precisamente ayer, el secretario general de la ONU, Butros
Gali, acusó nuevamente a las autoridades serbias y croatas de apoyar a los
combatientes irregulares en Bosnia].
Coordinación plena
Según Izetbegovic, pronto habrá una plena coordinación entre
las fuerzas armadas de Croacia y las de Bosnia-Herzegovina y dijo que
"quien entorpezca estas relaciones está de hecho cooperando con el
agresor". Izetbegovic advirtió implícitamente a la Comunidad Europea (CE)
que rechazará todo nuevo intento de obligarle a negociar con Radovan Karadz¡c y
los líderes de la insurrección sobre una posible cantonización de la república.
"A los representantes de la CE", dijo Izetbegovic,
"si vienen a Sarajevo los recibiremos con respeto, pero les diremos que
Bosnia-Herzegovina ya no es la misma que hace tres meses. Se han destruido
ciudades, se ha dejado sin hogar a centenares de miles de personas, se ha
asesinado a civiles".
Por otra parte, la oposición serbia hizo un llamamiento al
diálogo al nuevo presidente de lo que queda de Yugoslavia, Dobrica Cosic.
No hay comentarios:
Publicar un comentario