Por HERMANN TERTSCH
El País, Split,
23.11.92
Fuerzas británicas de las Naciones Unidas acudieron ayer al
frente de Turbe, en las cercanías de la ciudad de Travnik, con varios carros de
combate, y comprobaron que los defensores croatas y musulmanes repelieron todos
los ataques que la Infantería serbia, con apoyo de blindados y artillería,
había desencadenado. Las fuerzas croatas y musulmanas concentraron en este frente
prácticamente la totalidad de los efectivos disponibles en la región para
frenar una ofensiva que, de romper las defensas de Turbe, supondría el fin para
Travnik y un gravísimo revés para las expectativas de una ofensiva bosnia para
quebrar el asedio a Sarajevo.
Los ataques serbios eran ayer especialmente intensos tanto
en esta ciudad como en Gradacac, en el norte de la república, donde unidades
serbias intentaban de nuevo romper las líneas de defensa croato-musulmanas con
un avance de infantería y carros de combate. Aunque en todos los casos fueron
repelidas las ofensivas, el reforzamiento de las posiciones serbias en torno a
Turbe es constante. El presidente de Bosnia-Herzegovina, Alia Izetbegovic, hizo
ayer un llamamiento a las Naciones Unidas para que impida el despliegue de
misiles tierra-tierra que, según manifestó, lleva a cabo en los últimos días el
Ejército serbio en el frente norte. Fuentes bosnias anunciaron ayer que estos
misiles, procedentes de Banja Luka, cuartel general de las fuerzas serbias en
el norte de Bosnia, estaban llegando a la región de Gradacac.
Hacia esta ciudad se dirigía una columna de carros de
combate. En Gradacac, las fuerzas croato-musulmanas han infligido graves
reveses al Ejército serbio. Éste parece decidido a romper la resistencia de
esta ciudad en los próximos días gracias a su superioridad armamentística.
El comandante Andrew Venus, de los cascos azules británicos,
manifestó a EL PAÍS que tenían "la impresión de que el frente en Turbe se
mantiene y si no hay ningún imprevisto se mantendrá en los próximos días".
No obstante, el comandante Venus recordó que la presencia de misiones de
observación de los cascos azules en el frente tiene habitualmente el efecto de
hacer remitir los combates. Cinco carros de combate Warrior y dos tanquetas
Cimitar británicos acudieron ayer al frente de Turbe en una misión de
inspección ante la posibilidad de que la caída de estas líneas de defensa
croato-musulmanas y la consiguiente toma de la ciudad de Travnik por las
fuerzas serbias desencadene una nueva oleada de refugiados en fuga hacia el
oeste de la república.
Fuentes militares croatas se manifestaron más pesimistas que
los portavoces británicos sobre la suerte de Travnik y la amenaza de la gran
oleada de refugiados en fuga que supondría su caída.
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