Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Split
El País Domingo,
22.11.92
Nuevos refuerzos croatas y musulmanes llegaron ayer desde
Kiseljak al frente de Turbe, que, junto a Gradacac y Maglaj, en el norte de
Bosnia-Herzegovina, eran ayer los escenarios de los combates más violentos,
mientras desde Tuzla, en el centro de la república, se emitían noticias muy
confusas sobre un posible escape de cloro del complejo químico de esta ciudad.
La OTAN anunció ayer que sus barcos comenzarán hoy a reforzar el embargo naval
contra Serbia.
Algunos medios habían informado ayer de impactos de granadas
de artillería sobre los depósitos de esta inmensa fábrica química. Un escape de
las existencias de cloro y otros gases almacenados en esta inmensa factoría de
fertilizantes y otros productos químicos pondría en peligro la vida y salud de
centenares de miles de habitantes de Bosnia septentrional, Croacia, Serbia y
hasta Hungría. Otras informaciones confirmaban un ataque con granadas, pero
negaban rotundamente cualquier pérdida de gases tóxicos. Entretanto, los
combates en diversos puntos de Bosnia eran ayer intensos. En la Herzegovina,
zona de despliegue del contingente español, las acciones bélicas se limitaban a
las regiones montañosas en torno a Stolac y Trebinje, que se hallan muy alejadas
del corredor utilizado por el Ejército español para el suministro de ayuda
humanitaria a las bolsas de refugiados creadas por los asedios de las fuerzas
serbias. El corredor funcionó ayer de nuevo a la perfección y el tráfico de
convoyes desde Metkovic hasta Kiseljak resultó fluido.
En las devastadas aldeas ribereñas del río Neretva, la
población había salido a gozar del día de sol otoñal. Habitantes de Caplinja y
las aldeas cercanas a Mostar manifestaban ayer su gratitud por la apertura del
corredor y la relativa calma en que se encuentra desde hace varios días.
Fuentes militares croatas, sin embargo, señalaron que, sin
querer devaluar la intervención del general español Martínez Coll y el efecto
de la presencia de las tropas españolas, esta escasez de ataques a la carretera
del Neretva se debía ante todo a los considerables avances logrados por las
fuerzas croatas la semana pasada en la Herzegovina oriental.
Otros acontecimientos fuera de la región de despliegue de
los cascos azules españoles podrían, sin embargo, en los próximos días, poner
fin a su ya casi rutinaria efectividad. La caída de la ciudad de Turbe,
sometida a un violentísimo ataque, podría ser cuestión de horas o días y, de
producirse, supondría la huida en masa de varias decenas de miles de
refugiados, en su mayoría musulmanes. Éstos acabarían con gran seguridad en
Jablanica, donde las fuerzas españolas tienen uno de sus cuarteles avanzados.
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