Por HERMANN TERTSCH / MIGUEL GONZÁLEZ
El País, Kiseljak,
21.11.92
El general español Luis Martínez Coll, adjunto al comandante
en jefe de los cascos azules en Bosnia-Herzegovina, logró el jueves
una serie de acuerdos parciales entre los responsables militares serbio y
croata en el frente de la región de Mostar, donde opera el contingente de la
Legión, que podrían suponer una considerable distensión en la zona. Martínez
Coll declaró anoche en el cuartel general de la ONU en Kiseljak, a 35
kilómetros de Sarajevo, que el acuerdo constituye "un paso muy importante
para consolidar el alto el fuego en la región de Herzegovina norte". Pero
Coll precisó que la seguridad de los convoyes se garantizará cuando se
consolide el alto el fuego en toda la zona, pero no de manera independiente.
La reunión, rodeada del máximo secreto, se celebró a las dos
de la tarde del jueves en la localidad de Stolac, en primera línea del frente.
Por parte serbia acudió el jefe del cuerpo de ejército de Herzegovina, coronel
Grubac, y por lado croata, el comandante en jefe del Consejo de Defensa Croata
(HVO), brigadier Petkovik. Ambos militares acordaron, tras hora y media de discusión,
durante los cuales el general Martínez Coll actuó como intermediario, proceder
a un intercambio de cadáveres, cuyos detalles serán concretados por la Cruz
Roja; desplegar observadores de la ONU en las principales ciudades de ambos
lados del frente e instalar líneas directas de comunicación entre los dos
bandos y con el batallón español.
Los observadores serán una veintena de comandantes que
actuarán como notarios de la violaciones del alto el fuego. España ya tiene
preparados 10 observadores para su envío a diversas tareas en esta región.
Martínez Coll, que hoy despachará sobre este asunto en Sarajevo con el general
Philippe Morillon, jefe de las tropas de la ONU en Bosnia-Herzegovina, destacó
la "voluntad de entendimiento" observada en los dos mandos militares.
La reunión del jueves es fruto de dos semanas de intensas
negociaciones propiciadas por el general español. Un primer intento de sentar
juntos a serbios y croatas fracasó el viernes 13 de noviembre, cuando el
coronel Grubac, en vez de acudir a la cita de Stolac, bombardeó la localidad.
"Aquella reunión no estuvo bien preparada", argumentó ayer Martínez
Coll.
El general acudió el domingo 15 a Bileka, cuartel general de
los serbios en Herzegovina, donde mantuvo una entrevista "muy tensa y
desagradable" con el coronel jefe. El viernes se reunió con su
interlocutor croata, también sin resultado. Finalmente, se fijó la cita para el
jueves en Stolac. El miércoles, mientras reconocía la zona, Martínez Coll salvó
la vida gracias a que su conductor belga advirtió la existencia de un cable
conectado a una mina de fragmentación camuflada en la cuneta del camino por el
que cruzaban el frente.
La reunión se celebró en una tienda de campaña, con bandera
de las Naciones Unidas, custodiada por tropas de la Legión. Sin embargo, las
fuerzas españolas no estuvieron al corriente de los preparativos de la misma,
hasta el punto de que, cuando el general pasó el domingo de madrugada ante el
campamento de la localidad de Jablanica, los legionarios creyeron que se
trataba del vehículo que había sido robado pocas horas antes y se lanzaron en
su persecución.
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