Por HERMANN TERTSCH
El País, Bucarest,
30.09.92
El presidente rumano, Ion Iliescu, va a exigir la
liquidación política de su ex primer ministro y antiguo aliado, Petre Roman,
como precio para la entrada del partido de éste, el Frente de Salvación
Nacional (FSN) en la amplia coalición de Gobierno que propugna bajo dirección
del Frente Democrático de Salvación Nacional (FDSN), el partido del jefe del
Estado, vencedor en las elecciones legislativas del domingo pasado, según
manifestó ayer el propio Iliescu.
El partido de Roman y el de Iliescu son el producto de la
escisión del antiguo FSN, que ha gobernado Rumanía desde la caída del dictador
Nicolae Ceausescu. Las elecciones legislativas otorgaron el 27% de los votos al
FDSN, el 19% a la Convención Democrática (CD), el 10% al FSN de Petre Roman, el
8,3% a la Unión Democrática Magyar (UDMR) de la minoría húngara, el 7,5% al
ultranacionalista Partido de la Unidad Nacional (PUNR) y mínimos porcentajes a
otra media docena de partidos.
Este fraccionamiento hace prácticamente imposible un
Gobierno político estable, según reconoció Iliescu, que pretende contar incluso
con el apoyo de los partidos ultranacionalistas de extrema derecha y una representación
de la minoría húngara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario