Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Belgrado
El País Martes,
22.12.92
El presidente Slobodan Milosevic es el ganador de las
elecciones presidenciales en Serbia. Con un 54% de los votos, según los
primeros datos oficiales, venció rotundamente al candidato Milan Panic, primer
ministro de la federación yugoslava, en quien la comunidad internacional había
depositado todas las esperanzas de un cambio democrático y pacífico en Serbia y
de un fin de la guerra en Bosnia-Herzegovina. Los resultados de las elecciones
no han puesto fin al régimen de Milosevic, considerado como el principal
responsable de la guerra y de la amenaza expansionista.
Además, los comicios pueden incrementar la inflexibilidad
serbia, debido al espectacular aumento del voto al Partido Radical, de carácter
radical y expansionista, que podría convertirse en el segundo partido del
Parlamento serbio. Panic anunció ayer que solicitará la anulación de las
elecciones por las innumerables irregularidades de que tuvo constancia la
oposición durante los comicios y en el recuento de votos.
En Montenegro, la otra república que pertenece a la
federación yugoslava, el presidente Momir Bulatovic, un firme aliado de
Milosevic, también se impuso a todos los partidos de la oposición. Algunos de
estos luchaban por una mayor independencia de Montenegro y por el fin del
seguimiento incondicional de la política de Serbia. Con una participación del
70%, más alta que la de Serbia, Bulatovic parecía anoche virtualmente
reelegido.
Cuando comenzaron a publicarse ayer los primeros resultados
se desvanecieron las esperanzas de Panic y los partidos de oposición integrados
en la coalición Depos de derribar en las urnas al régimen de Milosevic. Desde
diferentes circunscripciones en todo el país llegaban resultados favorables a
Milosevic en la carrera presidencial así como al Partido Socialista (ex
comunista) y al Partido Radical Serbio de Vojislav Seselj.
Mientras Panic sólo ganaba, siempre según resultados
provisionales, en el centro de Belgrado y en distritos de mayoría absoluta
húngara en la Vojvodina, Milosevic lograba por ejemplo resultados del 90% en
Kosovo, donde los albaneses boicotearon las elecciones, o del 75% en Mak
Zvornik, en la frontera con Bosnia.
Las irregularidades de que acusa Panic a las autoridades
para exigir la anulación de las elecciones van desde la no inclusión de 100.000
jóvenes en el censo, hasta la desaparición del mismo de los nombres de muchos
votantes que se abstuvieron en las pasadas elecciones, siguiendo el llamamiento
al boicoteo de la oposición.
Urnas falsas
Según anunció ayer el portavoz de Panic, Teodor Ovic, estas
irregularidades han podido modificar el resultado en hasta un diez por ciento.
También se descubrieron en diversos puntos urnas falsas, mientras la oposición
y el equipo de Panic denunciaban "intimidaciones" por parte del
Partido Socialista.
El portavoz de los observadores de la Conferencia sobre la
Seguridad y la Cooperación en Europa, Jack Zetkulic, ya había advertido que las
irregularidades podrían modificar el resultado en un porcentaje entre cinco y
diez puntos. Todo esto al margen de la virulenta campaña de difamación de la
televisión estatal en contra de Panic y la propaganda en favor de Milosevic y
Seselj.
En localidades como Smeredevo, al este de Belgrado, el
partido ultranacionalista se hacía con el 44% de los votos superando incluso a
los socialistas. En Uzice, los dos aliados lograban el 78% de los votos.
Juntos, estos dos partidos tendrán una considerable mayoría
en el Parlamento serbio, lo que hace más previsible un aumento de la
agresividad del mismo en contra de las medidas de la comunidad internacional, y
hace temer una lucha por la imposición de una Gran Serbia creada por la fuerza
en los Balcanes. El resultado que se perfila es sin duda el ideal para los
caudillos serbios en Bosnia-Herzegovina y Croacia.
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