Por HERMANN TERTSCH
El País, Zagreb,
03.08.92
Croacia fue ayer a las urnas por primera vez desde su
reconocimiento internacional como Estado independiente y soberano para elegir
presidente y Parlamento (Sabor), en unos comicios que pueden resultar decisivos
para el futuro de la guerra en los Balcanes. Según los primeros resultados
provisionales, dados a conocer esta madrugada por la comisión electoral, el
actual presidente, Franjo Tudjman, y su partido, la Comunidad Democrática
Croata (HDZ), habían conseguido el 57% de los votos tras el escrutinio de 13
de las 64 circunscripciones. De confirmarse estos resultados, la victoria de
Tudjman reforzaría los temores a la paralización del proceso de normalización
democrática. Su derrota, en cambio, podría acelerar la declaración oficial de
guerra a Serbia y el fin de la política de despliegue de cascos azules en las
regiones ocupadas.
El principal factor de riesgo para la reelección como
presidente de Franjo Tudjman es la ocupación serbia de casi un tercio del
territorio croata, que, según muchos electores croatas, la presencia de los
cascos azules sólo tiende a legitimar. También la amargura por la
pasividad occidental ante la agresión serbia al territorio croata primero y
bosnio después -que muchos no dudan en calificar de complicidad- ha creado una
frustración colectiva, sobre todo en las regiones más azotadas por la violencia
y por el ya asfixiante problema de los refugiados.
Este resentimiento hacia los países democráticos
occidentales podría favorecer al ultraderechista Dobrislav Paraga, pero también
al social-liberal Drazen Budisa, que cuenta con su afinidad ideológica al ex
ministro alemán de Asuntos Exteriores Hans Dietrich Genscher como su principal
arma electoral.
Un importante motor electoral de todos los partidos en liza
ha sido la simpatía hacia Genscher y hacia Alemania en general como único país
de la Comunidad Europea que respondió y responde a los llamamientos de ayuda de
Croacia y Bosnia, tanto en lo que respecta al reconocimiento como después con
las oleadas de refugiados causadas por la guerra y la política de limpieza
étnica aplicada por los serbios.
Confianza del presidente
El presidente Franjo Tudjman y su partido, la Comunidad
Democrática Croata (HDZ), confiaban en repetir su sólida victoria de los
primeros comicios democráticos celebrados en 1990, y capitalizar la conquista
de la independencia.
Los primeros resultados provisionales se conocieron en la
madrugada: Tudjman y su partido habían obtenido el 57,09% de los sufragios
después del escrutinio realizado en 13 de las 64 circunscripciones, según
anunció el presidente de la comisión electoral, Zlatko Crnic.
De los ocho candidatos a la presidencia, el líder del
Partido Social Liberal (HSLS), Drazen Budisa, figuraba en segundo lugar en
estos resultados provisionales, con un 21,20% de los votos. A bastante
distancia, quedaban la que fuera líder del levantamiento reformista croata
contra la disciplina titoísta en 1971, Savka Dabcevic-Kucar, hoy al mando del
Partido Popular Croata (HNS), con un 6,84% de los sufragios, y el
ultraderechista Dobrislav Paraga, del Partido del Derecho (HPS), rondando el 5%
de los votos.
Los sondeos insistían hasta poco antes del proceso electoral
en que Tudjman no lograría la mayoría absoluta necesaria para ser reelegido en
la primera ronda, lo que, según allegados al presidente, "equivaldría a
una tragedia personal" de este líder nacionalista, de notorio carácter
autoritario y egocéntrico.
Las posibilidades abiertas en la ley electoral para el voto
de los emigrantes y la confusión existente en torno al sufragio de los
refugiados de las zonas ocupadas por las fuerzas serbias hacen extremadamente
difícil y lento el recuento y, según los partidos de la oposición, invitan
literalmente al fraude electoral.
La comisión electoral central ha tenido que reconocer que
desconoce en principio el número de personas con derecho a voto. Al parecer,
todo aquel que se presente en un colegio electoral en países como Alemania,
Austria, Estados Unidos, Canadá, Australia y otros con grandes comunidades
croatas sólo tendrá que demostrar que uno de sus padres nació en Croacia para
poder ejercer el derecho al voto.
Ayer, en ciudades con un elevado número de refugiados, como
Karlovac, se perfilaba un amplio resultado en favor del presidente Tudjman. En
cambio, en algunas ciudades de la costa dálmata, como Split, se esperaba un
fuerte auge del voto al líder ultraderechista Paraga, cuya organización militar
HOS se ha ganado en la guerra la reputación de gran coraje y decisión en el
combate tanto en Bosnia como en las batallas más dramáticas de la guerra en
Croacia, como Vukovar, Osijek y Eslavonia occidental.
No hay comentarios:
Publicar un comentario