Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Sarajevo
El País Viernes,
19.06.92
Fuerzas croatas y bosnias lograron ayer tomar el aeropuerto
de la ciudad de Mostar, en el suroeste de Bosnia-Herzegovina, de gran valor
estratégico por albergar una de las bases más importantes del antiguo Ejército
federal yugoslavo. En Sarajevo, las unidades serbias centraban sus ataques en
el barrio de Dobrinja, y continuaban bombardeando de manera esporádica el
centro de la capital bosnia.
La toma del aeropuerto, en cuyas cercanías aún se combatía
ayer, se produce un día después de la ruptura del asedio de la guerrilla y el
Ejército serbio-federal a la ciudad de Mostar y supone un nuevo éxito de las
fuerzas bosnias y croatas tras el anuncio de una alianza militar entre Zagreb y
Sarajevo. En el barrio de Dobrinja de la capital bosnia, que albergó la villa
olímpica de los Juegos Olímpicos de invierno de 1984, la situación es
especialmente crítica. Carros de combate serbios rompieron las defensas y
avanzaron varios centenares de metros.
Un residente, cuyo teléfono funciona aún en Dobrinja,
explicó a EL PAÍS cómo podía ver los tanques desde su apartamento, donde
sobrevive con su familia estos últimos días, tras un mes de bloqueo total de su
barrio, comiendo agua con harina. "Han llegado a nuestro bloque más de
cien personas que huyen ante su avance. El fuego ha sido terrible y han vuelto
a recomenzar el bombardeo. Todo nuestro edificio ha temblado bajo varios
impactos directos. O pasa algo pronto o nos podéis dar a todos por
muertos", suplicó el informante.
Munición escasa
En otros puntos del frente de Sarajevo, las fuerzas bosnias
tuvieron que abandonar puestos cuyo valor estratégico no justificaba el gasto
de munición, cada vez más escasa entre sus efectivos. Las piezas de artillería
que las fuerzas bosnias han arrebatado al enemigo "se tienen que utilizar
con mucha prudencia ya que la munición es muy escasa. Estamos intentando
recomponer parte de las granadas que el ejército dejó en el cuartel Mariscal
Tito después de inutilizarlas quitándoles los detonantes", manifestó ayer
el ex oficial artillero del ejército que dirige una de estas baterías.
Mientras, el comandante en jefe de las fuerzas de protección
de las Naciones Unidades, el general canadiense Louis Mackenzie, intentaba en
frenéticas entrevistas lograr un alto el fuego que permitiera poner en marcha
la operación de apertura del aeropuerto.
En su entrevista con el presidente de Bosnia-Herzegovina,
Alia Izetbegovic, Mackenzie pidió colaboración para hacer frente a la creciente
animadversión de la población sitiada hacia los cascos azules.
Mackenzie, ascendido ayer a teniente general por el Gobierno
de su país, intentaba al cierre de esta edición entrevistarse con el general
Ratko Mladic, comandante en jefe de las fuerzas armadas serbias, y con el líder
de la guerrilla serbia, Radovan Karadzic.
Horas antes, las fuerzas de las Naciones Unidas habían
conseguido que un convoy con 60 observadores militares entrase en Sarajevo tras
permanecer 36 horas bloqueado en las afueras de la ciudad debido a los
combates.
Estos observadores deberán controlar el armamento pesado
desplegado por los contendientes en torno al aeropuerto que habrá de ser
concentrado en varios puntos, según el plan para la reapertura del mismo y el
comienzo de un puente aéreo de ayuda humanitaria para la ciudad sitiada.
El miembro de la presidencia bosnia, Eyup Ganic, expresó sus
temores de que el ejército serbio engañe a las fuerzas de la ONU. "Podrán
concentrar lo que quieran en los puntos de observación y dejarán desplegadas
armas pesadas en torno al aeropuerto. Después pueden provocar una catástrofe
para intentar convencer al mundo de que esta situación no tiene remedio, y que
la implicación de la ONU es inútil", manifestó Ganic, quien aventuró un
ataque de fuerzas serbias contra algún avión en el caso de que realmente llegue
a abrirse el aeropuerto.
"Nosotros no sólo estamos dispuestos a concentrar los
cuatro cañones que tenemos, sino también a quemarlos, a destruirlos frente a la
sede de las fuerzas de las Naciones Unidas y ante los periodistas",
aseveró el dirigente bosnio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario