Por HERMANN TERTSCH
El País, Zagreb,
15.01.92
Los primeros 50 expertos militares de las Naciones Unidas
llegaron ayer a Zagreb y Belgrado. En los próximos días, se distribuirán en los
centros de crisis a ambos lados del frente para mejorar las comunicaciones
entre los contendientes y fortalecer el alto el fuego. El respeto al mismo es
imprescindible para el despliegue de los 10.000 cascos azules en las zonas a
declarar protegidas por las Naciones Unidas que habrán de ser evacuadas por
todas las fuerzas armadas contendientes, según el acuerdo de Sarajevo
auspiciado por la ONU.
El presidente croata, Franjo Tudjman, expresó de nuevo su
convicción de que la guerra en Croacia toca a su fin. En unas declaraciones a
la agencia británica Reuter insistió en que el Ejército federal y la guerrilla
serbia deberán retirarse de las regiones que ocupan, y que tras un control
provisional de la ONU se restablecerá en las mismas el orden constitucional croata.
Tudjman advirtió que si el plan de Sarajevo no es respetado en estos términos,
será el Ejército croata el que reconquiste "hasta el último centímetro de
territorio croata".
Ayer, Dinamarca y San Marino se unieron a la Santa Sede,
Islandia, Ucrania, Letonia, Lituania y Estonia en anunciar el reconocimiento y
el establecimiento de relaciones diplomáticas con Zagreb y Liubliana.
Belgrado, capital de la Federación de Yugoslavia, que
desaparece hoy oficialmente en su antigua forma, atacó violentamente la decisión
de la Santa Sede.
El diario croata Vjesnik, portavoz del Gobierno de
Zagreb, moderó el triunfalismo oficial mostrado en los últimos días por
Tudjman, y advertía que, con el reconocimiento, Croacia no resuelve sus
problemas, ya que gran parte de su territorio está ocupado por el enemigo.
Estado de alerta
Mientras, las fuerzas contendientes en Croacia se hallaban
ayer en estado de alerta ante las amenazas de un nuevo estallido de las
hostilidades. Anoche se temía que se produjera la ruptura definitiva del alto
el fuego acordado hace ya 12 días y respetado en términos generales.
Zagreb y Belgrado se volvieron a acusar mutuamente de
rupturas unilaterales de la tregua, y el alto mando serbio federal en la región
croata de Eslavonia advirtió oficialmente al mando croata que, de seguir con
sus provocaciones, el Ejército federal responderá con todas las armas de que
dispone.
Ayer, al menos un soldado croata murió en las cercanías de
Sinj en un ataque de mortero del Ejército, lo que eleva a 11 los croatas muertos
desde la firma del alto el fuego, según fuentes oficiales de Zagreb.
Belgrado no facilita cifras sobre las bajas en las fuerzas
serbio-federales, pero su agencia oficial Tanjug informó de un enfrentamiento
hace dos días con al menos dos guerrilleros serbios muertos junto a tres
guardias nacionales croatas.
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