Por HERMANN TERTSCH
El País, Sarajevo,
20.06.92
El nombramiento, el pasado lunes, del escritor Dobrica Cosic
como presidente de la federación serbio-montenegrina es una nueva hábil medida
del presidente serbio, Slobodan Milosevic, para marginar a la creciente
oposición a su política en el interior de Serbia. Cosic, de 73 años, es célebre
por sus novelas épicas sobre la lucha partisana en la Segunda Guerra Mundial,
escritas durante el titoísmo. Tras la muerte de Tito, se convirtió en uno de
los iniciadores de la gran ola de nacionalismo panserbio que llevó al poder a
Milosevic e indujo a otras naciones al proceso de secesión que acabó con la
Yugoslavia que aquél fundara. Cosic fue coautor del memorándum de la Academia de
Ciencias Serbia que se convirtió en la Carta Magna del expansionismo
serbio y en legitimación intelectual del aplastamiento de la autonomía de los
albaneses en la provincia serbia de Kosovo. Desde entonces, ha destacado entre
los intelectuales serbios que, en su inmensa mayoría, apoyaron al régimen de
Milosevic.
Dobrica Cosic brinda a Milosevic un puente hacia la derecha
nacionalista y la Iglesia, que se han movilizado para pedir su dimisión. Con
él, Milosevic dispone de un portavoz de su política no estigmatizado, como el
resto de su entorno, por su paso por el aparato comunista. Los que osen atacar
a Cosic podrán ser fácilmente tachados como de antiserbios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario