Por HERMANN TERTSCH / AGENCIAS
El País, Ginebra /
Belgrado, 05.09.92
GUERRA EN LOS BALCANES
Milan Panic, el primer ministro de la nueva Yugoslavia
(formada por las repúblicas de Serbia y Montenegro), superó ayer una moción de
censura presentada por los líderes ultranacionalistas en el Parlamento de
Belgrado. No tuvo problemas. Se impuso por 111 votos a 33. Durante el debate,
intervino en dos ocasiones para defender su política exterior, puesta de
manifiesto recientemente en la Conferencia de Londres, donde se presentó como
un abanderado de la paz frente a la actitud de dureza del presidente serbio,
Slobodan Milosevic. La victoria de Panic no significa, sin embargo, una derrota
política de Milosevic, quien sigue firme en el poder y controla las riendas del
Parlamento y del país.
La moción de censura había sido presentada por miembros del
Partido Socialista de Milosevic y del Partido Radical del líder ultraderechista
Vojislav Seselj, grupo auspiciado también por el presidente serbio. Todos ellos
estaban irritados por la retórica de pacifismo, respeto a los derechos humanos
de los albaneses en Kosovo y reconocimiento de las actuales fronteras de que
hizo gala Panic en la Conferencia de Londres.
La intervención a principios de semana del presidente de la
nueva Yugoslavia, Dobrica Cosic, en favor de Panic, reiterada en el debate de
ayer, socavó decisivamente la fuerza de los críticos. "Quien no entienda
que se trata de una cuestión de supervivencia, no tiene nada que hacer en esta
sala", manifestó Cosic, quien instó a Serbia a abandonar "las arenas
movedizas del tribalismo balcánico".
La bajada de Cosic, un ideólogo del nacionalismo serbio, a
la arena política hizo que los socialistas, que controlan la mayoría
parlamentaria, renunciaran a derribar a Panic.
La moción de censura pudo muy bien haber sido una
advertencia de Milosevic a Panic de que no debe creerse sus promesas, y mucho
menos intentar cumplirlas sobre la devolución de una autonomía a Kosovo y otras
medidas liberalizadoras.
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