Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Kumanovo
El País Lunes,
08.06.92
Sarajevo va siendo reducido a escombros, día a día, por las
armas pesadas del Ejército serbio-federal. Ayer, decenas de edificios ardían;
el cuartel Mariscal Tito, evacuado por el Ejército serbio-federal el viernes,
había sido arrasado por las bombas de sus antiguos inquilinos, y dos
hospitales, con los depósitos de cadáveres llenos de cuerpos, eran renovado
objetivo de las granadas artilleras de las fuerzas serbias que asedian
Sarajevo. Los bombardeos serbios sobre Sarajevo causaron este fin de semana 30
muertos y más de 120 heridos.
Mientras, los escasos representantes de las Naciones Unidas
tienen que dedicar sus esfuerzos a sobrevivir y organizar contactos entre las
fuerzas beligerantes que mantengan al menos una brizna de esperanza para
centenares de miles de ciudadanos que subsisten en los sótanos.
"Simplemente no podemos arrojar la toalla, tenemos que seguir intentándolo
todo para parar esto", declaraba ayer un funcionario testigo del
"acuerdo de principio" para la apertura del aeropuerto y, al mismo
tiempo, de los masivos bombardeos que siguieron a este éxito de la mediación
internacional. El acuerdo para la reapertura del aeropuerto bajo control de la
ONU, ratificado ayer por el líder de la insurrección serbia en Bosnia, Radovan
Karadzic, que adujo "motivos humanitarios" para explicar su decisión,
parecía una cruel farsa ante la intensidad alcanzada de nuevo por los bombardeos
de la ciudad por sus guerrilleros y los soldados del Ejército bajo mando del
general Mladic.
Ayer, los representantes de las Naciones Unidas intentaban
desesperadamente lograr al menos un alto el fuego limitado a la zona inmediata
en torno al aeropuerto para poder comenzar los preparativos para el envío a
éste de nuevos cascos azules. La hipotética apertura del tráfico aéreo
permitiría hacer llegar a la ciudad ayuda alimenticia y médica, sin la cual el
número de muertos en los próximos días y semanas puede dispararse. Los ancianos
se hallan al límite de sus fuerzas.
La capital bosnia sufrió durante la noche y madrugada de
ayer un nuevo bombardeo que parecía querer competir en intensidad y daños
infligidos con los habidos en las tres noches precedentes, y durante el cual
murieron 30 personas, según las radios locales. También se produjeron nuevos
combates en otros puntos de la república, especialmente en Trebinje, localidad
cercana a la ciudad croata de Dubrovnik, que fue asimismo bombardeada de nuevo.
En Serbia, mientras tanto, los problemas principales de la
mayoría de la población se centran en la adquisición de los productos que, como
el petróleo, han sido los primeros en desaparecer a consecuencia del bloqueo
internacional.
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