Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Sarajevo
El País Lunes,
22.06.92
La proclamación del estado de guerra y la movilización
general decretados por la presidencia de Bosnia-Herzegovina no pusieron ayer
fin al implacable bombardeo de la población civil de Sarajevo, que se cobró
nuevas víctimas. Los ciudadanos varones de la ciudad sitiada de Sarajevo que no
se habían presentado en las oficinas de las fuerzas de defensa acudieron ayer a
inscribirse en las listas de movilización general.
La presidencia de Bosnia-Herzegovina aseguró ayer, en el
decreto que establecía el estado de guerra y la movilización general, que más
de 40.000 personas han muerto en la república ex yugoslava desde el comienzo de
la guerra. Mientras tanto, los bombardeos de las fuerzas serbias sobre diversos
barrios de la ciudad continuaban 24 horas después del ultimátum presentado por
el comandante de las fuerzas de las Naciones Unidas, el general canadiense
Louis Mackenzie. Este había anunciado la suspensión de todo intento de
proseguir con el plan de reapertura del aeropuerto para aliviar la desesperada
situación alimentaria y sanitaria de la ciudad. El plan incluye la concentración
de toda la artillería de ambas partes en un radio aún no especificado y de las
armas antiaéreas en uno de tres a cuatro kilómetros. Después un batallón
canadiense ocuparía el aeropuerto para defenderlo durante la reapertura para un
puente aéreo de ayuda humanitaria.
Durante la noche, en el barrio de Bistrik, en la ladera
meridional del casco antiguo, ardieron varias casas bajo el fuego de balas
trazadoras de ametralladoras pesadas. Desde la altura, las llamas iluminaban
toda la vieja parte turca de la ciudad. Fuentes de las fuerzas defensoras
reconocieron nuevos reveses militares en barrios altos y en la antigua villa
olímpica de Dobrinja, y la captura por parte de las fuerzas sitiadoras de
centenares de civiles en este último barrio de la ciudad.
Los bombardeos no cesaron durante todo el día sobre Sarajevo
y, al cierre de esta edición, granadas de artillería pesada y de tanques
estaban cayendo sobre el barrio de Kosevo, donde la prensa extranjera utiliza
uno de los tres teléfonos vía satélite cuya existencia es conocida en la ciudad
para trasmitir sus informaciones.
La alianza político militar entre Bosnia-Herzegovina y
Croacia era relativizada por miembros de la presidencia bosnia, que señalaban
no haber sido consultados sobre este acuerdo. Stjepan Kljujc, miembro croata de
la presidencia y firme defensor de la soberanía e integridad territorial de
Bosnia-Herzegovina, acusó a Occidente y a la ONU como responsables de esta
alianza que algunos consideran peligrosa para el futuro del Estado bosnio.
"No había otra opción. Bosnia-Herzegovina hubiera
preferido por supuesto aliarse con EE UU u otro Estado. Pero nadie acude en
nuestra ayuda y nuestra población muere todos los días. En todo caso, las
fuerzas que luchan en Bosnia-Herzegovina son ante todo bosnias, ciudadanos de
esta república, croatas, musulmanes, judíos y serbios, contra el agresor",
dijo Kljujc.
"Nuestras fuerzas liberarán Sarajevo, son capaces de
ello, con más o menos víctimas. Pero en todo caso aquí la población sabe que
Sarajevo y Bosnia han sido traicionadas por Occidente y que sus líderes están
permitiendo que personas inocentes sean asesinadas por criminales a quienes
otorgan el mismo trato que a las víctimas", añadió Stjepan Kljujc.
Las fuerzas croatas y bosnias en la región suroccidental de
Herzegovina proseguían su avance y a sólo 25 kilómetros de Sarajevo, en la
localidad de Hadzici, combatían ayer con fiereza a las fuerzas serbias.
Cantón autónomo
En la ciudad sitiada, cada vez hay menos esperanza en una
intervención de los "agentes del orden internacional" -la ONU- y más
decisión de proseguir en la defensa de Sarajevo.
Uno de los líderes croatas de Bosnia-Herzegovina, Mate
Boban, declaró ayer que sus fuerzas, que ocuparon la estratégica ciudad de
Mostar la semana pasada, controlan actualmente casi todas las zonas de mayoría
croata, por lo que dijo estar en condiciones de establecer un Gobierno propio.
La única ciudad que queda en poder de las fuerzas serbias es Kupres, afirmó el
dirigente croata.
Boban manifestó que la comunidad croata de Herceg-Bosnia
abarca el 30% del territorio bosnio y que se convertirá en un cantón autónomo
dentro de la república, que proclamó recientemente la independencia. El Consejo
de Defensa Croata, subrayó, será el único ejército legal en dichas áreas.
"La forma en que fue liberada Mostar fue
extraordinaria. Pasará a los anales de la historia militar", dijo
exultante Boban desde su base en Grude, al suroeste de Sarajevo. Entre las
fuerzas serbias reina la confusión ante la obstinada defensa de la capital
bosnia.
Desde uno de los pueblos cercanos, una musulmana logró
comunicar con sus familiares en Sarajevo a los que relató que un grupo de
milicianos serbios que habían utilizado el teléfono de su casa para llamar a
Belgrado se habían quejado amargamente: "Esto no han sido los tres días de
conquista que me habíais prometido", dijeron los milicianos serbios.
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