Por
HERMANN TERTSCH
Enviado
Especial a Bihac
El
País Sábado, 01.08.92
La ciudad de Gorazde, uno de los últimos focos de
resistencia musulmana en la parte oriental de Bosnia-Herzegovina, donde aún sobreviven,
sin ayuda de ningún tipo desde hace meses, unas 60.000 personas, se defendía
ayer desesperadamente, pero su caída a manos serbias parecía inminente, dada la
falta de alimentos, medicinas y armas de la población. Ni las Naciones Unidas
ni ninguna organización humanitaria ha recibido permiso para entrar en esta
ciudad desde hace más de cien días. Se teme que su caída sea seguida de una
operación de limpieza étnica y de represalias por parte de las fuerzas serbias,
similar a las que padecieron otras ciudades del este y del norte de la
república de Bosnia-Herzegovina.
Tan sólo en Koserec, un barrio de Prijedor, el día 25 de
mayo había en las calles más de 600 cadáveres de hombres, mujeres y niños,
según manifestaron por separado refugiados huidos a Zagreb y Bihac. El médico
Mirza Mujadic, vecino de Koserec, tuvo que pasar junto a otros cuatro
musulmanes, tres semanas en un agujero de tres metros de diámetro, cubierto por
ramas y hojas sobrevivió bebiendo rocío porque el amigo croata que les traía
agua y comida de la ciudad había sido ejecutado. Relata que, durante tres
días, guerrilleros serbios llegados de otros puntos de Bosnia se dedicaron a
una verdadera matanza en dicha ciudad. Varios centenares de muertos fueron
llevados en camiones y excavadoras al vertedero de basura, donde hasta ocho
días más tarde no se permitió a sus familias identificarlos y recogerlos para
enterrarlos.
Segregación étnica
La amenaza del líder de la guerrilla serbia, Radovan
Karadzic, proferida en Londres hace tres días, de que todo nuevo alto el fuego
está condicionado a la aceptación de sus planes de segregación étnica en el
territorio de Bosnia-Herzegovina, fue ayer apoyada por un violentísimo ataque
serbio contra la capital. Sarajevo fue objeto de uno de los más intensos bombardeos
desde que empezó la guerra, con centenares de granadas de la artillería serbia
que causaron al menos ocho muertos, numerosos heridos e incendios en el centro
de la ciudad.
Cinco soldados ucranios de las tropas de las ONU resultaron
heridos -dos de ellos de gravedad- por una granada de mortero durante los
combates en un suburbio de la capital. Eran responsables de un radar instalado
por la ONU para fiscalizar las violaciones del alto el fuego. El aeropuerto de
la ciudad tuvo que ser cerrado a los vuelos de ayuda humanitaria. Algunos
observadores explican este recrudecimiento de los combates por el
establecimiento de una fecha, la del 24 de agosto, para el inicio de una
conferencia internacional sobre Bosnia-Herzegovina en Londres. Para entonces, Karadzic
quiere haber logrado el grueso de sus conquistas territoriales y la limpieza
étnica de las zonas ocupadas.
Los nuevos alcaldes de las ciudades de mayoría musulmana
ocupadas por las fuerzas serbias en las últimas semanas, como Bosanka Krupa,
Sanski Most y Prijedor han solicitado ya oficialmente a la ONU que evacúe de
allí a miles de musulmanes que, según afirman, lo han solicitado
voluntariamente, como confirmaron a EL PAÍS fuentes de las fuerzas de las
Naciones Unidas en la ciudad de Bihac.
Mientras, en Zagreb estallaba ayer una verdadera bomba
política con la publicación de un sondeo del diario Slobodna Dalmacija, el más
independiente de Croacia, que da como posible una derrota del actual
presidente, Franjo Tudjman, en las elecciones presidenciales y legislativas del
próximo domingo. Según el sondeo, con un 37% de los sufragios, Tudjman no
lograría los votos necesarios para ser reelegido en la primera vuelta. En la
segunda, en un pulso con el segundo clasificado en el sondeo, Drazen Budisa,
del Partido Social Liberal, Franjo Tudjman sería derrotado.
Este resultado, que hasta ahora parecía impensable, abriría
nuevas incógnitas para el curso de la guerra. Al contrario de Tudjman, muchos
dirigentes políticos croatas no consideran concluido el conflicto. Budisa, sin
duda de talante más liberal y democrático que Tudjman en lo que respecta a la
política interior, se encuentra en cambio entre los que abogan por la
recuperación de las zonas ocupadas por fuerzas serbias, casi un tercio del
territorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario